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Domingo, 24 de abril de 2005
I. LAS CLAVES DE ATAPUERCA.
II. LOS F?SILES EN SU AMBIENTE.
III. LA INDUSTRIA L?TICA.
IV. MODOS DE VIDA.
V. LA SIMA DE LOS HUESOS.
VI. COMO MURIERON.
VII. LA EXCAVACI?N.

INTRODUCCI?N.

Los f?siles descubiertos en el yacimiento de Atapuerca han revolucionado las ideas que exist?an hasta ahora sobre la evoluci?n humana, a partir de las investigaciones realizadas en Atapuerca han cambiado nuestro ?rbol geneal?gico: se ha descubierto que tenemos nuevos antecesores y sabemos m?s sobre los que ya conoc?amos.

I. LAS CLAVES DE ATAPUERCA

Hace de m?s de veinte a?os en 1962 miembros de grupo espeleol?gico Edelweis de Burgos obtuvieron las primeras pruebas de la existencia de restos de restos f?siles en la trinchera del ferrocarril en Atapuerca, fue decisiva la excavaci?n que el investigador Trinidad de Torres y el Ge llevaron a cabo en yacimientos de la trinchera del ferrocarril y en la sima de los huesos de cueva mayor, en este ?ltimo lugar se locarizaron los primeros restos humanos.

LOS YACIMIENTOS DE ATAPUERCA.

Encontramos diferentes yacimientos:
-La Gran Dolina: Sus diferentes niveles tienen una edad comprendida de entre un mill?n y doscientos mil a?os. En el nivel TD6 se encontraron restos de los hombres europeos m?s antiguos conocidos hasta la fecha.
-Trinchera de Elefante: El estudio de este yacimiento a penas ha comenzado pero ya sabemos que contiene los elementos m?s antiguos encontrados hasta el momento en Atapuerca, probablemente hace un mill?n de a?os.
-Galer?a: Sus sedimentos contienen f?siles e industria l?tica de edades comprendidas entre 2.00.000 y 4.00.000 a?os.
-Sima de los huesos: en la sima de los huesos dentro del complejo de cueva mayor se han encontrado 3.000 restos F?SILES humanos de entre 2.50.000 y 3.00.000 a?os de antig?edad

DOS ESPECIES.

Aunque normalmente en los medios de comunicaci?n hemos o?do hablar de el hombre de Atapuerca, la realidad es que en los yacimientos de esta sierra de Burgos se han encontrado restos de F?SILES pertenecientes a dos especies distintas:
-Homo Antecesor: el primer resto encontrado por el equipo investigador en Atapuerca en 1997, que vivi? hace ochocientos mil a?os, es el antecesor com?n de los Neandertales (homo neandertalis) y de la especie a la que pertenecemos nosotros, los humanos modernos (homo sapiens).
-Homo Hedilbergensis: Por el contrario viv?an en Atapuerca hace trecientos mil a?os y fue el precursor de los Neardentales que posteriormente se extinguieron,en la sima de los huesos se encontraron numerosos huesos que pertenecieron a un m?nimo de treinta y dos individuos

? QU? ANTIG?EDAD TIENEN ?

En Atapuerca se han empleado varias m?todos para conocer la antig?edad de los f?siles:
-M?todo radiometrico.
-M?todo paleomagnetico.
-M?todo de Bioestratigraf?a.

II. LOS F?SILES EN SU AMBIENTE.


REGRESO AL PASADO.

La paleocologia estudia las relaciones de los organismos del pasado, entre si y con su ambiente. Para esto es preciso saber que especies viv?an durante el periodo que estamos estudiando, de ello se ocupa la taxonom?a. Tambi?n es preciso saber como han llegado esas especies hasta el lugar donde las hemos encontrado y que modificaciones sufrieron sus restos tras incorporarse los sedimentos. La tafonomia, se encarga de reconstruir toda esa secuencia.

UNA VEGETACI?N CAMBIANTE.

Una parte del polen producido por las plantas que crecen en el entorno del yacimiento queda incorporada a los sedimentos del mismo. Este polen puede llegar transportado por el viento o en las regurgitaciones de pelo y hueso que efect?an las rapaces que nidifican cerca de las cuevas. Los granos de polen tienen una cubierta protectora muy resistente, que se conserva en los sedimentos en condiciones ambientales apropiadas.

LAS FAUNAS CAMBIAN A LO LARGO DEL TIEMPO.

En las capas de sedimentos depositados en gran dolina podemos observar los cambios de sedimentos a lo largo del tiempo, algunas especies evolucionan dando lugar a otras, en cambio hay especies que se extinguieron sin dejar descendencia. La aparici?n o desaparici?n en un yacimiento de una especie puede deberse tambi?n a cambios clim?ticos que ocasionan migraciones. Todo esto hace que en cada nivel encontramos una determinada fauna.

III. LA INDUSTRIA L?TICA.

Los hom?nidos de la sale de Atapuerca tallaban y utilizaban herramientas de piedra que les permit?an realizar distintas actividades de forma precisa, como descuartizar los animales para obtener su carne, romper sus huesos para conseguir el tu?tano o para trabajar sus pieles, presumiblemente para cubrirse. Aunque las materias primas que utilizaban los hom?nidos para fabricar sus herramientas no variaron de forma significativa, a trav?s del tiempo, ya que eran de buena calidad y f?ciles de conseguir. Los tipos de herramienta realizados tendieron sucesivamente hacia la complejidad y la especializaci?n. En Atapuerca se pueden estudiar la evoluci?n de las industrias desde el modo 1 u olduvayense, pasando por el modo 2 o achelense, hasta llegar al modo 3 o musteriense.

AL ALCANCE DE LA MANO.

Para fabricar herramientas de piedra es imprescindible tener acceso a materias primas de buena calidad, los hom?nidos que poblaron la sierra de Atapuerca no ten?an que desplazarse lejos para conseguirlas ya que la mayor?a de ellas se encontraban disponibles en un radio no superior a dos kil?metros. El s?lex se puede localizar por los alrededores bajo la forma de grandes bloques procedentes de la formaci?n de origen ne?geno del karts de Atapuerca. Tambi?n se pueden obtener a partir de los materiales originados en el cret?cico que se encuentran en las zonas altas de la sierra. La mayor parte de los materiales es aportada por los r?os circundantes en especial por el Arzalon, algunas de cuyas terrazas se encuentran al borde de la misma sierra.

INSTRUMENTOS MALDOSO.

Los hom?nidos que elaboraron las herramientas del modo 1 u olduvayense, los mas antiguas y rudimentarias, fabricaron principalmente instrumentos de gran tama?o, aunque existe cierta variedad en las herramientas de formato medio y peque?o, por lo general se trata de cantos tallados para conseguir algunos bordes cortantes. Otra de las caracter?sticas que presenta el modo 1 es que las t?cnicas de configuraci?n de dichos instrumentos no est?n estandarizadas.

FABRICACI?N EN SERIE.
Las herramientas del modo 2 o achelense se caracterizan por una elaboraci?n mas compleja. En primer lugar los hom?nidos buscaban la materia prima adecuada para realizar el tipo de herramienta elegida. Despu?s programaban las fases a seguir durante la talla para conseguir el ?til deseado. Los instrumentos se empleaban para distintas tareas, al igual que suced?a en el modo 1, pero bajo un sistema de producci?n t?cnica estandarizada que permit?a obtener instrumentos parecidos una y otra vez, generalmente de gran tama?o como bifaces, picos... , ademas si los ciclos de vida de los instrumentos adoptaban la siguiente frecuencia:
Tecnificacion --- necesidad --- uso --- abandono --- transporte

HACIA LA ESPECIALIZACI?N.

El modo 3 de elaboraci?n de instrumentos o musteriense se caracteriza por una progresiva especializaci?n en la realizaci?n de las actividades concretas, y por lo tanto por una perdida de versatilidad. Por otra parte y de forma paulatina Ir?n desapareciendo aquellas herramientas de gran tama?o que caracterizan el modo 2. En Atapuerca encontramos este tipo de piezas en los niveles TD10 y TD11 del yacimiento de gran dolina.

?PARA QUE SERV?AN?

La traciologia es una disciplina dentro de la arqueolog?a cuyo objetivo es identificar el uso que se ha dado a los ?tiles de piedra. Esto puede hacerse mediante la observaci?n de las marcas, algunas microsc?picas, que conservan los filos de los ?tiles despu?s de haberse usado. Para llegar a la interpretaci?n de esas marcas que observamos mediante el microscopio hay que seguir los siguientes pasos:
- Experimentaci?n.
- An?lisis de las piezas experimentales.
- Aplicaci?n a un conjunto arqueol?gico.
- Reconstrucci?n de las actividades.
- Reconocimiento de la funcionalidad del yacimiento.

IV. MODOS DE VIDA.

ORGANIZACI?N.

Las dimensiones del ?rea explotada por los hom?nidos depender?an de la disponibilidad de recursos: agua, animales, refugios, plantas y materias primas. En Atapuerca todos estos elementos se pueden encontrar sin dificultad en un radio de no mas de cinco kil?metros, es decir una superficie de unos ochenta metros cuadrados. Este territorio pudr?a estar ocupado por una banda numerosa o varios grupos interrelaccionados.

Dado que los hom?nidos del pleistoceno medio ten?an un periodo de desarrollo tan lento y prolongado como el del homo sapiens cave suponer un intenso criado de las cr?as y en consecuencia una fuerte coexion de los grupos. El curtido del cuero y le trabajo de la madera presuponen una gran complejidad para las sociedades de cazadores y recolectores del pleistoceno medio de Atapuerca. La organizaci?n de estas sociedades primitivas as? como el prolongado periodo de aprendizaje de las cr?as permite postular la existencia de un lenguaje articulado.

EN LAS CUEVAS.

Aunque los hom?nidos realizaban la mayor parte de sus actividades en las llanuras que rodean la sierra de Atapuerca, la existencia de cuevas en el entorno era una ventaja que se aprovechaba de forma conveniente. Las entradas de las cuevas representaban abrigos naturales, en especial en las ?pocas fr?as del a?o ya que tienen una temperatura constante y ofrecen adem?s protecci?n contra el viento.

EN BUSCA DE CARRO?A.

La visita a las cuevas se relaciona con la posibilidad de encontrar animales ca?dos en trampas naturales, torcas y simas, que proporcionan vitaminas y grasas. El nivel TDW4 de Gran Dolina y los niveles de G2 y G3 de Trinchera galer?a, presentan se?ales claras de haber funcionado como trampas naturales. En el primer caso cayeron animales de gran talla como el rinoceronte o el ciervo gigante. En el segundo caso el foco de la trampa era menor permitiendo solamente la ca?da de caballos y ciervos inmaduros.

DE CAZA.

La caza de herbiboros de tama?o mediano como caballos y ciervos pudo constituir otra fuente de alimentaci?n. Existen yacimientos de caza en varios yacimientos europeos como SCH?NINGEN. Es muy probable que la obtenci?n de carne bien por caza o carro?eo fuera una actividad propia de algunos miembros del grupo que luego la transportaban hasta lugares de referencia para compartirla con el resto.
En caso de animales muy grandes todo el grupo se desplazar?a hasta ellos para consumirlos.

CAN?BALES.

Los F?SILES humanos del TD6 presentan claras evidencias de canibalismo. Tanto los restos humanos como los de fauna parecen intensamente afectados por marcas de corte para extracci?n de carne y desmenbramiento. Tambi?n presentan marcas de golpes para romper el hueso y extraer la medula, as? como un tipo de fractura producido al quebrar los huesos con las manos. Los F?SILES humanos y de otros animales parecen mezclados en el yacimiento. Los datos disponibles sugieren una intencionalidad nutricional, ademas los datos obtenidos apoyan un canibalismo de novedad gastron?mico. Los seres humanos formaban parte de la dieta habitual de ciertos grupos de hom?nidos. Y excluyen tanto un paso particular de supervivencia en un grupo humano como cualquier posible ritual.

V. LA SIMA DE LOS HUESOS.

Las excavaciones sistem?ticas de la sima de los huesos comenzaron en 1894, hasta el momento se han recuperado cerca de 2500 f?siles humanos, que representa el 95%del registro de hom?nidos del pleistoceno medio de Europa

LA SIMA DE LOS HUESOS.

El yacimiento se sit?a en una cavidad situada al final de una sima vertical en el interior de cueva mayor, los F?SILES humanos est?n incluidos en una arcilla muy pl?stica y pura de color marr?n claro, la concentraci?n de restos humanos es tan considerable, que en la excavaci?n de yacimientos supone un trabajo muy minucioso de gran precisi?n, en cada campa?a a penas se pueden profundizar unos pocos cent?metros en un ?rea muy reducida.

UN ROMPECABEZAS MUY ESPECIAL

En la sima de los huesos, se han recuperado una ingente cantidad de restos f?siles humanos, ciertos elementos oseos como el f?mur, humero, la mand?bula o el hueso corval aparecen fragmentados y rara vez conservar la conexi?n o proximidad anat?mica original, diferentes partes de un mismo hueso pueden recuperarse, en dos o m?s campa?as de excavaci?n y en lugares mas o menos alejados entre si del yacimiento es necesario por tanto realizar una paciente labor de reconstrucci?n de los distintos elementos oseos, que se repite cada a?o despu?s de trabajar en campo, esta labor exige notables conocimientos de anatom?a.

?CUANTOS ERAN?

El conjunto de restos humanos recuperado en la sima de los huesos, pertenece a un m?nimo de 32 seres humanos, )como se determina ese n?mero m?nimo? Para llevar a cabo esta investigaci?n, debemos tener un conocimiento muy preciso de las caracter?sticas propias de la dentadura de cada individuo ; las distintas piezas dentarias se agrupan comparando las similitudes del tama?o morfol?gica, maracas, desgates etc. para que posteriormente se determine como se ajustan estas piezas al resto de las mand?bulas y maxilares encontrados.

SIMA DE LOS HUESOS

En la sima de los huesos, se han encontrado restos F?SILES de 32 individuos que poblaron la sierra de Atapuerca hace 300.000 a?os, probablemente estos restos fueron acumulados por otros seres humanos. Los hom?nidos de la sierra de Atapuerca pertenecen a la especie Homo Hedilbergensis que derivo del Homo Antecesor y posteriormente dio origen a los Neandertales.

VI. COMO MURIERON.

?A QUE EDAD MURIERON?

La edad a la que murieron los individuos infantiles, juveniles y adolescentes se puede determinar estudiando el estado de desarrollo y erupci?n de sus dientes, as? como el grado de desarrollo de su esqueleto. El desarrollo dental tiene una duraci?n y un patr?n determinados en cada especie. Se puede calcular la edad de muerte de los hom?nidos de la sima de los hueso, Homo Hedilbergensis, comparando sus dientes con las de poblaciones actuales, Homo Sapiens, puesto que las dos especies tienen un desarrollo mental probablemente muy similar.

MUERTE EN EL PLEISTOCENO MEDIO.

La edad de muerte de los adultos se puede estimar a partir del desgaste de sus dientes, la velocidad de desgaste de los dientes depende de varios factores, en especial del tipo de dieta y de la cantidad de part?culas abrasivas contenidas en el alimento. Aunque tenemos algo de informaci?n sobre la velocidad de desgaste dental de los hom?nidos de la sima de los huesos, este m?todo es mucho menos preciso que el explicado en el caso anterior. En la actualidad se investigan las causas de la particular distribuci?n de mortalidad de los hom?nidos de la Sima de los huesos. Cuando murieron la mayor?a eran adolescentes y adultos j?venes o muy j?venes y apenas ni?os entre treinta y cuarenta a?os; esta distribuci?n de mortalidad sugiere una muerte simultanea de todo un grupo de la que se salvaron la mayor?a de los ni?os y los mas viejos.

?EL PRIMER ENTIERRO?

La hip?tesis mas probable para explicar la presencia de un conjunto tan excepcional de restos F?SILES de hom?nidos en la sima de los huesos es que los seres humanos de aquel tiempo depositaban a sus muertos en lugares determinados del karst en la sierra de Atapuerca. De ser cierta esta hip?tesis estar?amos ante la evidencia de un comportamiento que procedi? al ritual de enterramiento de los muertos, practicado por los Neandertales, Homo Neandertalensis, y las poblaciones modernas, Homo Sapiens.

VII. LA EXCAVACI?N.

La excavaci?n es un proceso en el que se ponen en practica t?cnicas de campo que nos permiten recuperar y almacenar objetos para su estudio. El trabajo de campo en los yacimientos de Atapuerca se fundamenta en tres elementos primordiales.
El primero es el desarrollo de un programa de investigaci?n en el marco del cual se dise?an las estrategias que se llevaran a cabo en el segundo. El segundo elemento es la formaci?n de un equipo de investigadores; el trabajo individual deja paso al trabajo en equipo cuando se plantea desde la perspectiva de un programa de investigaci?n con la finalidad de generar como conocimiento universal. Finalmente es necesario contar con los materiales adecuados, seguir un cierto m?todo de trabajo de campo y laboratorio y aplicar una seria de t?cnicas que nos permitan recuperar el m?ximo de informaci?n.

F?SILES GRANDES Y PEQUE?OS.

En primer lugar se toman diversos datos de los restos F?SILES de los grandes vertebrados y de la industria l?tica obtenidos durante el proceso de excavaci?n. Estos datos consisten en las coordenadas de cada objeto recuperado.

DIBUJO Y OBSERVACIONES DE CAMPO.

Ala vez que se recogen estos materiales el sedimento se traslada al r?o en sacos debidamente etiquetados con el fin de recuperar los restos delos peque?os vertebrados; el sedimento se lava con el fin de eliminar la arcilla. Acabado el proceso de lavado y secado se escogen los F?SILES que est?n mezclados entre las gravas y las arenas.


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cortesia de miarroba.com