Las expresiones faciales amistosas, los gestos tranquilizantes de la mano, una voz inteligente Reúnalos a todos juntos, y estará ante una entidad cibernética cautivadoramente humana y persuasiva.
Y aunque no puede estrecharnos la mano al saludarnos, el personaje femenino generado por ordenador puede ser diseñado con las características idóneas para diversas facetas del aprendizaje online.
Amy L. Baylor, directora del Centro de Investigación de Tecnologías Innovadoras para el Aprendizaje (RITL), de la Universidad Estatal de Florida, está trabajando para dar a las computadoras un rostro humano, y sus resultados han mostrado que tales personajes pueden reforzar de manera espectacular la capacidad de los ordenadores como herramientas de aprendizaje para personas de todas las edades.
Hasta ahora, el potencial del ordenador personal para convertirse en una valiosa herramienta en la enseñanza ha sido bloqueado por su naturaleza inanimada. En el RITL, usan computadoras para simular a seres humanos e investigar cómo afectan y persuaden a las personas de carne y hueso.
Una faceta particularmente convincente de la investigación de Baylor es el diseño y desarrollo de agentes pedagógicos efectivos. Un agente pedagógico es un personaje tridimensional animado que sirve de rostro e interfaz de un ordenador, y que puede imitar las expresiones emocionales humanas, comunicación no verbal e interacciones.
Dependiendo de la inteligencia del sistema subyacente, los estudiantes pueden interactuar con tales personajes de manera similar a como lo harían con un maestro humano. Los agentes pedagógicos se pueden adaptar al nivel de conocimientos del alumno en un tema particular, y pueden proporcionarle retroalimentación emocional y cognitiva. De este modo, al individuo le resulta más fácil el contacto con el ordenador y la labor que realiza con él, con una consiguiente mejora en el aprendizaje y la motivación del estudiante.
"A diferencia del Clippy de Microsoft Word, que es molesto e inoportuno, un agente pedagógico bien diseñado tiene exactamente el efecto opuesto", comenta Baylor. "Capta el interés de los alumnos y les ayuda a enfocar su atención en la tarea a realizar".
Tales agentes pedagógicos pueden personalizarse para aumentar al máximo la respuesta de un individuo o grupo particular.
"Al contrario que con un mentor humano, podemos controlar todos los aspectos de un agente pedagógico, su género, edad, raza, personalidad, mensaje, y estilo de interacción, con el fin de representar la persona idónea en cada caso para facilitar el aprendizaje", explica Baylor. Esto lleva a todo tipo de posibilidades para simular e investigar estilos de enseñanza diferentes y estrategias para favorecer el aprendizaje".
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cortesia de miarroba.com