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Lunes, 06 de febrero de 2006
El mito de Cuniraya Huiracocha forma parte de los escritos de Francisco de Avila, quien en la primera d?cada del siglo XVII los recolecta en la provincia de Huarochir?. Avila fue encargado como "extirpador de idolatr?as". Ten?a la misi?n de destruir las antiguas creencias andinas y reemplazarlas por la religi?n cat?lica.

Para ello recorri? la sierra de Lima (Huarochir?) con ayudantes andinos, los que escribieron en quechua los mitos y leyendas de esa regi?n. La primera traducci?n al castellano la hizo Jos? Mar?a Arguedas, publicando el libro "Dioses y Hombres de Huarochir?" en 1966. Posteriormente Gerald Taylor hizo una nueva traducci?n, en 1987, que aparece en el libro "Ritos y Tradiciones de Huarochir? del siglo XVII", de donde hemos adaptado el presente relato.

Cuentan que en tiempos muy antiguos, Cuniraya Huiracocha se convirti? en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha arapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso. Pero Cuniraya Huiracocha era el dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de ca?averal (llamada pupuna) hac?a acequias desde sus fuentes. As?, por su gran poder, humillaba a los dem?s dioses (huacas) de la regi?n.

Hab?a una vez una mujer llamada Cahuillaca, quien tambi?n era huaca, que por ser tan hermosa todos los dem?s huacas la pretend?an. Pero ella siempre los rechazaba. Sucedi? que esta mujer, que nunca se hab?a dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un ?rbol de L?cumo. Cuniraya que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirti? en un p?jaro y vol? hasta la copa del L?cumo, donde encontr? una l?cuma madura a la que le introdujo su semen, luego la hizo caer del ?rbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Al verla se la comi? muy gustosa y de esta manera la bella diosa qued? embarazada sin haber tenido relaciones con ning?n hombre.

A los nueve meses, como era de esperarse, Cahuillaca dio a luz. Durante m?s de un a?o cri? sola a su hijo, pero siempre se interrogaba sobre qui?n ser?a el padre. Llam? a todos los Huacas y Huillcas a una reuni?n para dar respuesta a su pregunta. Cuando supieron de la reuni?n todos los huacas se alegraron mucho, asistieron muy finamente vestidos y arreglados, convencidos de ser a los que la bella Cahuillaca elegir?a. Esta reuni?n tubo lugar en un pueblo llamado Anchicocha. Al llegar se fueron sentando, y la bella huaca les ense?aba a su hijo y les preguntaba si eran los padres. Pero nadie reconoci? al ni?o. Cuniraya Huiracocha tambi?n hab?a asistido, pero como estaba vestido como mendigo Cahuillaca no le pregunt? a ?l pues le parec?a imposible que su hijo hubiese sido engendrado por aquel hombre pobre.

Ante la negativa de todos los preguntados de reconocer al ni?o, Cahuillaca ide? posar en el piso al ni?o, dejando que ande a gatas solo hasta donde se encuentre su padre. Hizo as?, y el ni?o se dirigi? muy contento donde se encontraba Cuniraya Huiracocha. Cuando su madre lo vio, muy encolerizada, grit?: "?Ay de m?! ?C?mo habr?a podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?". Y con estas palabras cogi? a su hijo y corri? hacia el mar. Entonces Cuniraya dijo: "?Ahora s? me va a amar!" y se visti? con un traje de oro, y la sigui?, llam?ndola para que lo viera. Pero Cahuillaca no volvi? para mirarlo, sigui? corriendo con la intenci?n de arrojarse al mar por dar a luz el hijo de un hombre tan "horrible y sarnoso". Al llegar a la orilla, frente a Pachacamac, se arroj? y quedaron convertidos, ella y su hijo, en dos islotes que est?n muy cerca a la playa.

Como Cuniraya pensaba que Cahuillaca voltear?a a verlo, la segu?a a distancia llam?ndola y grit?ndole continuamente. Entonces se encontr? con un c?ndor y le pregunt?: -"Hermano, ?d?nde te encontraste con esa mujer?", -"Aqu? cerca est?, ya casi la vas alcanzando" le respondi? el c?ndor. Por darle esa respuesta Cuniraya le dijo al c?ndor: -"Siempre vivir?s aliment?ndote con todos los animales de la puna, y cuando mueran t? s?lo te los comer?s, y si alguien te mata, ?l tambi?n morir?"

El huaca sigui? en su carrera en pos de Cahuillaca, encontr?ndose con una zorrina. -"Hermana" le pregunt?, "?En donde te has encontrado con esa mujer?"

La zorrina le respondi?: -"Ya no la alcanzar?s, est? muy lejos"-. Por darle esa mala noticia el huaca le dijo: -"Por lo que me has contado, te condeno a que camines s?lo de noche, odiada por los hombres y apestando horriblemente". M?s abajo en su camino se encontr? con un puma. -"Ella todav?a anda por aqu?; ya te est?s acercando" le dijo el puma

Por darle tan buenas noticias Cuniraya le respondi?: -"Comer?s las llamas del hombre culpable, y si alguien te mata te har? bailar primero en una gran fiesta, y todos los a?os te sacar? sacrific?ndote una llama" (De este modo Cuniraya le confiere al puma categor?a para ser adorado, y manda adem?s que todos los a?os se celebre una fiesta en su honor, en la que se bailar? y se sacrificar? una llama en su honor) Tambi?n se encontr? con un zorro. Al preguntarle por Cahuillaca el zorro le dijo que se encontraba ya muy lejos y que no la alcanzar?a.

Por esto le dijo al zorro: -"Aunque andes a distancia, los hombres llenos de odio te tratar?n de zorro malvado y desgraciado. Y cuando te maten te botar?n a t? y a tu piel como algo sin valor". El halc?n, con qui?n tambi?n se encontr?, le augur? que pronto la alcanzar?a. Por ello le contest? el huaca: -"Tendr?s mucha suerte, y cuando comas primero almorzar?s picaflores. El hombre que te mate llorar? tu muerte, y sacrificar? una llama en tu honor, y bailar? poni?ndote sobre su cabeza para que resplandescas all?".

Enseguida se encontr? con unos loros, quienes le dijeron que ya no la alcanzar?a. Por ello Cuniraya les maldijo as?: -"Andare?s gritando muy fuerte, y cuando los escuchen, sabiendo que tienen la intenci?n de destruir los cultivos, sin tardar los hombres os ahuyentar?n y habr?n de vivir sufriendo mucho, odiados por ellos". De este modo, cada vez que se encontraba con alguien que le daba una buena noticia le auguraba un buen porvenir, y si se encontraba con alguien que le daba malas noticias lo maldec?a. De este modo lleg? hasta el mar donde se encontraban dos hijas de Pachacamac custodiadas por una serpiente. Pero poco antes, la madre de ?stas: Urpayhuachac, hab?a entrado al mar a visitar a Cahuillaca.

Aprovechando esta ausencia Cuniraya viol? a la menor de las hijas. Cuando quiso hacer lo mismo con la otra, ?sta se transform? en paloma y vol?. Es por esto que a su madre le llaman Urpayhuachac: la que pare palomas. En ese tiempo no hab?an peces en el agua. Solo Urpayhuachac los criaba en un estanque que estaba dentro de su casa. Cuniraya, enfadado porque hab?a ido a visitar a Cahuillaca arroj? todos los peces del estanque al mar. Y es por esto que el mar, ahora, se encuentra poblado de peces. Cuando la hija menor de Urpayhuachac le cont? lo que Cuniraya le hab?a hecho, se encoleriz? y se decidi? por matarlo. Para ello tram? un astuto plan. Urpayhuachac llam? a Cuniraya con el pretexto de quitarle las pulgas. Este acept?. Pero al mismo tiempo hac?a crecer una gran pe?a para que le callera encima al huaca y lo aplastara.

Pero ?ste, con gran astucia, se dio cuenta de las verdaderas intenciones de Urpayhuachac, y huy? del lugar.

Desde entonces Cuniraya Huiracocha anda por el mundo enga?ando a huacas y hombres.


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