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S?bado, 11 de febrero de 2006
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Con el transbordador Discovery en ?rbita, la NASA ha descubierto que no se han resuelto del todo los problemas de desprendimiento de fragmentos de espuma protectora del tanque externo. La agencia suspender? los pr?ximos vuelos a la espera de un an?lisis completo de la situaci?n, mientras eval?a si es seguro que el Discovery, que ha recibido algunos impactos, pueda regresar a la Tierra con su tripulaci?n de siete astronautas.

Tras las dificultades experimentadas con un sensor del tanque de combustible que obligaron a cancelar el primer intento de lanzamiento, los ingenieros pasaron toda la semana intentando resolver la cuesti?n. Su origen, no del todo aclarado, podr?a estar relacionado con interferencias electromagn?ticas en la circuiter?a electr?nica del sensor. Eliminadas dichas interferencias, la NASA confirm? que el Discovery volver?a a intentar despegar el 26 de julio. Durante la cuenta atr?s, sin embargo, se prestar?a especial atenci?n a la unidad, y s?lo se proceder?a con el lanzamiento si ?sta no mostraba s?ntomas an?malos.

Afortunadamente, la cuenta prosigui? con normalidad. Los siete astronautas (la comandante Eileen Collins, el piloto Jim Kelly y los especialistas de misi?n Soichi Noguchi -de la agencia japonesa AJXA-, Steve Robinson, Andy Thomas, Wendy Lawrence y Charlie Camarda), ocuparon sus puestos en el interior del Discovery y, exactamente a la hora prevista, las 14:39 UTC del 26 de julio, part?an hacia el espacio.

La NASA hab?a emplazado numerosas c?maras para realizar un seguimiento de todo el ascenso, tanto en el propio veh?culo como en aviones especiales de gran altitud, que enviar?an im?genes de alta resoluci?n. Tambi?n se instalaron radares suplementarios en tierra. El objetivo ser?a documentar cualquier desprendimiento de espuma procedente del tanque externo.

Algunas de las im?genes, como las obtenidas por los aceleradores s?lidos, no estar?an disponibles hasta su recuperaci?n en alta mar, pero las procedentes de una c?mara instalada en el tanque externo y dirigida hacia la base del transbordador, llegar?an hasta los espectadores en directo. Espectaculares y preocupantes, dichas im?genes mostraron primero la separaci?n de los aceleradores SRB, aparentes impactos sobre algunas losetas negras en la panza del transbordador, y finalmente el desprendimiento de un fragmento grande de espuma que no lleg? a chocar contra el Discovery. Despu?s, la c?mara mostr? la separaci?n del tanque respecto a este ?ltimo, algo jam?s visto.

Calificada como experimental, la misi?n del Discovery intentar?a certificar las mejoras de seguridad puestas en marcha desde la p?rdida del Columbia. Un primer paso en este sentido fue maniobrar para permitir fotografiar el estado del tanque externo. Estas fotograf?as posibilitar?an posteriormente descubrir el origen del gran trozo de espuma t?rmica que se hab?a desprendido. Noguchi y Thomas, apenas apagados los motores principales del Discovery, se encargaron de observar el enorme dep?sito con c?maras digitales de video y fotograf?a. Despu?s, se abrieron las compuertas de la bodega del veh?culo y ?ste fue configurado para actuar en ?rbita.

En la Tierra, un an?lisis preliminar de las im?genes llen? de preocupaci?n a la direcci?n del programa. Primero, un p?jaro choc? contra la punta del tanque externo durante el despegue. Despu?s, al menos dos losetas t?rmicas negras de la base del transbordador parec?an haber sido da?adas, una de ellas cerca de la compuerta del tren de aterrizaje delantero. Su apariencia blanca podr?a indicar que la loseta se hab?a desprendido, aunque ello no se sabr?a hasta su examen posterior, cuando se averiguase la profundidad del orificio. Por otro lado, las medidas correctoras en el tanque externo no hab?an obviamente cumplido con su cometido, pues si bien no pod?a impedirse el desprendimiento de peque?os pedazos, se esperaba que al menos ello no ocurriese con algunos de los m?s grandes. El detectado por las im?genes de video, del tama?o de una maleta, ten?a unas dimensiones intolerables, y de haber impacto en el Discovery podr?a haber causado un gran da?o. Pendiente de m?s informaci?n, la NASA anunci? que suspender?a cualquier otro lanzamiento de un transbordador. El pr?ximo objetivo ser?a determinar si el Discovery era seguro para regresar a la Tierra.

Debido a que hasta ahora no se hab?an incluido tantas c?maras en un vuelo, la NASA no sabe si el desprendimiento del fragmento grande de espuma t?rmica, que result? pertenecer a una rampa aerodin?mica (PAL), donde se protegen diversos cables y conductos, ha ocurrido con anterioridad. Es decir, el incidente podr?a ser aislado, o ser habitual. Lo sucedido, en una fase avanzada del vuelo, cuando la atm?sfera es menos densa, reduce las posibilidades de que el fragmento pueda impactar contra el transbordador, pero el peligro sigue siendo patente.

Mientras la agencia estadounidense anunciaba un r?cord de visitas a su p?gina web de TV (433.000 personas siguieron el lanzamiento de este modo), sus especialistas se esforzaban por comprender la informaci?n disponible hasta el momento. La tripulaci?n ser?a informada m?s adelante, pero primero ?sta deb?a contribuir a aclarar la situaci?n con las pr?ximas actividades previstas.

Tras una primera noche de sue?o reparador, la tripulaci?n inici? uno de los experimentos m?s importantes. Thomas, Camarda y Kelly emplearon una p?rtiga de inspecci?n (Orbiter Boom Sensor System), equipada con un l?ser y unida al brazo rob?tico del Discovery, para observar con detenimiento el escudo t?rmico de la nave, sobre todo el borde de las alas, el morro y la zona inferior, normalmente fuera de la vista de la tripulaci?n. Los datos fueron transmitidos a la Tierra.

Los astronautas tambi?n empezaron los preparativos para el acoplamiento con la estaci?n orbital internacional, y para el primer paseo extravehicular. En la ISS, Krikalev y Phillips, que hab?an seguido el despegue mediante un enlace de video directo, se prepararon asimismo para su papel en la maniobra de acercamiento del Discovery.

La astronave se coloc? a la vista de la estaci?n durante la ma?ana del 28 de julio. Antes de la aproximaci?n final, Collins y su piloto situaron al Discovery en posici?n fija respecto a su objetivo, a unos 200 metros de distancia, permitiendo que los ocupantes de la ISS efectuaran una inspecci?n fotogr?fica completa. Collins hizo rotar lentamente a su veh?culo (Rendezvous Pitch Maneuver), exponiendo poco a poco toda su superficie t?rmica, que fue fotografiada por Krikalev y Phillips con c?maras de alta resoluci?n. El giro, a una velocidad de tres cuartos de grado por segundo, proporcion? a los habitantes de la estaci?n unos 93 segundos de observaciones de la zona inferior del transbordador.

Completada esta importante tarea, que ayudar?a a los especialistas a determinar si existen da?os en el sistema t?rmico del Discovery, ?ste se acerc? al puerto de atraque del m?dulo Destiny (PM-2), y se uni? a ?l a las 11:18 UTC. A las 12:50 UTC, se abr?an las escotillas y las dos tripulaciones celebraban el encuentro. Ning?n otro transbordador hab?a visitado la ISS desde finales de 2002.

Krikalev y Phillips proporcionaron a los reci?n llegados los habituales informes de seguridad. Sin perder demasiado tiempo, Kelly y Lawrence, con la ayuda de Phillips, operaron el brazo rob?tico de la estaci?n, el Canadarm-2, para que ?ste levantara el Orbiter Boom Sensor System y lo conectara al brazo de la lanzadera. Con la presencia del complejo orbital, ?ste ?ltimo no pod?a efectuar la operaci?n por s? solo. A continuaci?n, Camarda y Thomas lo movieron para efectuar otra inspecci?n. Robinson y Noguchi, mientras tanto, prosiguieron los preparativos para su primera salida al exterior, que se efectuar?a el s?bado.

Durante una entrevista con periodistas en la Tierra, Collins y Thomas declararon su decepci?n ante las noticias de que se hab?an producido desprendimientos del tanque externo durante el despegue. Se mostraron sin embargo confiados en que su nave no hab?a sufrido da?os importantes.

Durante el primer d?a de operaciones conjuntas, Lawrence y Kelly utilizaron el Canadarm-2 para elevar desde la bodega del Discovery el m?dulo log?stico Raffaello (MPLM), cargado con suministros, y conectarlo a un lado del m?dulo Unity. El viernes 29, las escotillas entre el Raffaello y el Unity quedaron abiertas y se empez? la descarga.

Por su parte, Kelly y Phillips unieron el extremo del brazo Canadarm-2 a la plataforma Mobile Base System, desconect?ndolo al mismo tiempo del m?dulo Destiny. Con sus c?maras realizaron inspecciones del sistema t?rmico del Discovery. Adem?s, Camarda y Kelly usaron el brazo del Discovery para observar seis zonas concretas con el Orbiter Boom Sensor System. Seg?n los expertos, ninguna regi?n del transbordador hab?a sufrido un da?o serio, pero los an?lisis continuaban.

El pr?ximo paso ser?a el primer paseo espacial. Se cerr? la escotilla entre el Discovery y la estaci?n y se redujo la presi?n interna de la cabina para facilitar la aclimataci?n de los astronautas, quienes deb?an respirar ox?geno puro para purgar de nitr?geno su sistema sangu?neo.

Steve Robinson y Soichi Noguchi pasaron 6 horas y 50 minutos fuera del Discovery. Su labor principal fue probar sistemas de reparaci?n de losetas t?rmicas y la mejora del sistema de control de orientaci?n de la estaci?n.

Krikalev y Phillips hab?an desconectado el Canadarm-2 del Mobile Base System y lo hab?an reconectado al m?dulo Destiny. Jim Kelly y Wendy Lawrence lo usar?an a partir de entonces para ayudar a instalar el sistema de sujeci?n ESPAD de la plataforma de almacenamiento exterior ESP-2, en el m?dulo Quest.

Robinson y Noguchi pasaron la primera hora preparando sus herramientas. Despu?s, se acercaron a una zona de la bodega del Discovery donde se hab?an colocado losetas t?rmicas de varias clases, simulando da?os de diversos tipos, los cuales tratar?an de reparar. Utilizaron dos t?cnicas distintas: el EWA (Emittance Wash Applicator) y el NOAX (Non-Oxide Adhesive eXperimental).

Finalizada esta tarea, los dos astronautas instalaron la base ESPAD y cables asociados, y redirigieron cables el?ctricos del giroscopio n?mero 2 (CMG-2). Este ?ltimo dispositivo hab?a tenido problemas en su fuente de alimentaci?n, que as? fue reparada. Un nuevo giroscopio CMG-1 deber? ser instalado durante el segundo paseo extravehicular.

A pesar de que la salida hab?a comenzado un poco tarde, Robinson y Noguchi tuvieron tiempo de adelantar algunas tareas antes de regresar al interior del Discovery. Por ejemplo, se fotografi? una zona de la cabina del veh?culo y se desmontaron un par de experimentos de materiales, cuyos resultados se llevar?n a la Tierra.

Una vez en el interior del transbordador, los dos astronautas se libraron de sus trajes, se represuriz? la cabina del Discovery a la misma presi?n que la ISS y se abrieron las escotillas. Se reanud? as? el traslado de suministros desde el Shuttle hacia la estaci?n.

Kelly y Camarda continuaron usando el brazo rob?tico para observar siete zonas del sistema t?rmico. Ninguna de ellas mostr? da?os que pusieran en peligro el retorno a casa. De hecho, s?lo se apreciaron 25 golpes, de los 145 habituales. Los expertos, no obstante, continuaban analizando los bordes de las alas. La NASA, adem?s, anunci? la prolongaci?n en 24 horas del per?odo de estancia del Discovery junto a la ISS. Esto permitir?a aumentar hasta 17 el n?mero de bolsas de agua que ser?an transferidas al complejo. El agua es producida por las c?lulas de combustible del Discovery, como subproducto en la generaci?n de electricidad.

El domingo 31 de julio transcurrir?a b?sicamente entre traslados de material y suministros, mientras se efectuaban los preparativos para el segundo paseo espacial. Un total de 6 toneladas de carga ?til habr?n sido transferidas del Discovery a la estaci?n al final de la misi?n. Otras 3 toneladas y media regresar?n a la Tierra, incluyendo el giroscopio GMG-1 antiguo.

Los analistas se encuentran examinando la situaci?n de dos zonas en particular del sistema t?rmico, el morro delantero y los bordes de las alas. Para impedir que los gases calientes entren en los estrechos espacios entre las losetas, se usa material de relleno. Los expertos han descubierto que dos de estos rellenos muestran una cierta protuberancia an?mala. Si ello pudiera afectar a su rendimiento durante la reentrada, los astronautas podr?an tener que realizar un paseo espacial para solucionar el problema.

En caso de que se descubrieran da?os demasiado importantes antes del retorno a la Tierra, la NASA podr?a decidir mantener el Discovery unido a la estaci?n internacional, y lanzar el Atlantis en una misi?n de recogida de los astronautas. No obstante, ser?a obvio el riesgo que correr?a este transbordador y su m?nima tripulaci?n, ante la posibilidad de que puedan volver a ocurrir desprendimientos potencialmente peligrosos.

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cortesia de miarroba.com






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