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Lunes, 13 de febrero de 2006
En relaci?n con nuestro anterior informe sobre la gripe aviar, la OMS ha publicado una nota descriptiva sobre los efectos de esta gripe en la salud humana.

La gripe aviar (?gripe del pollo?) y la importancia de su transmisi?n al ser humano
La enfermedad en las aves: impacto y medidas de control

La gripe aviar es una enfermedad infecciosa de las aves causada por cepas A del virus de la gripe. Esta enfermedad, identificada por vez primera en Italia hace m?s de cien a?os, se da en todo el mundo.

Se considera que todas las aves son vulnerables a la gripe aviar, pero algunas especies son m?s resistentes a la infecci?n que otras. La infecci?n causa un amplio espectro de s?ntomas en las aves, desde una variante leve hasta un cuadro altamente contagioso y r?pidamente mortal que da lugar a graves epidemias. Esto ?ltimo es lo que se conoce como ?gripe aviar altamente pat?gena?. Esta variante se caracteriza por su r?pida aparici?n, por la gravedad de los s?ntomas y por su evoluci?n fulminante, con una mortalidad muy cercana al 100%.

Se conocen 15 subtipos de virus de la gripe que infectan a las aves, lo que representa un amplio reservorio de virus gripales potencialmente circulantes en las poblaciones de aves. Hasta la fecha, todos los brotes de la forma hiperpat?gena han sido causados por los subtipos H5 y H7 de la cepa A.

Las aves acu?ticas migratorias en particular los patos salvajes constituyen el reservorio natural de los virus de la gripe aviar, y esas aves son tambi?n las m?s resistentes a la infecci?n. Las aves de corral dom?sticas, en particular los pollos y los pavos, son especialmente vulnerables a esas epide-mias de gripe fulminante.

El contacto directo o indirecto de las aves dom?sticas con las aves acu?ticas migratorias salvajes se ha citado como una causa frecuente de epidemias. Los mercados de animales vivos son otro eslab?n importante en la propagaci?n de esas epidemias.

Investigaciones recientes han demostrado que los virus de baja patogenicidad pueden, despu?s de estar circulando durante periodos a veces breves en una poblaci?n de aves de corral, mutar y transformarse en virus hiperpat?genos. Durante una epidemia que se produjo en 1983-1984 en los Estados Unidos de Am?rica, la cepa H5N2 caus? inicialmente una baja mortalidad, pero en s?lo seis meses adquiri? una alta virulencia, con una mortalidad cercana al 90%. Para controlar el brote hubo que sacrificar m?s de 17 millones de aves, lo que cost? casi US$ 65 millones. Durante una epidemia que sufri? Italia en 1999-2001, la cepa H7N1, inicialmente de baja patogenicidad, hab?a muta-do al cabo de nueve meses en una variante hiperpat?gena. M?s de 13 millones de aves murieron o fueron sacrificadas.

La cuarentena de las granjas infectadas y el sacrificio de las poblaciones infectadas o potencialmente expuestas son medidas de control habituales para prevenir la propagaci?n a otras granjas y el eventual arraigo del virus en la poblaci?n de aves de corral de un pa?s. Adem?s de ser altamente contagiosos, los virus de la gripe aviar se transmiten f?cilmente de una explotaci?n a otra por medios mec?nicos, como los equipos, veh?culos, pienso, jaulas o ropa contaminados. Los virus altamente pat?genos pueden sobrevivir durante largos periodos en el ambiente, sobre todo a temperaturas bajas. As? y todo, aplicando unas medidas estrictas de saneamiento en las granjas se puede lograr cierto grado de protecci?n.

En ausencia de unas medidas de control r?pidas respaldadas por una buena vigilancia, las epidemias pueden durar a?os. Por ejemplo, una epidemia de gripe aviar por H5N2 que se declar? en M?xico en 1992 comenz? con una baja patogenicidad, pero evolucion? hacia una forma altamente mort?fera y no se pudo controlar hasta 1995.

Un virus en constante mutaci?n: dos consecuencias

Todos los virus de la gripe de tipo A, incluidos los que regularmente causan epidemias estacionales en el hombre, son gen?ticamente l?biles y est?n bien adaptados para eludir las defensas del hu?sped. Los virus de la gripe carecen de los mecanismos de ?correcci?n de pruebas? y reparaci?n de errores que operan durante la replicaci?n. De resultas de esos errores no corregidos, la composici?n gen?tica de los virus cambia conforme se van replicando en el hombre y en los animales, y la cepa de partida se ve reemplazada por una nueva variante antig?nica. Estos cambios constantes y por lo general peque?os de la composici?n antig?nica de los virus A de la gripe es lo que se denomina ?deriva? antig?nica.

La tendencia de los virus de la gripe a experimentar cambios antig?nicos frecuentes y permanentes obliga a vigilar constantemente la situaci?n mundial de la gripe y a introducir cada a?o ajustes en la composici?n de las vacunas antigripales. Ambas actividades son una piedra angular del Programa Mundial de la OMS contra la Gripe desde sus inicios en 1947.

Los virus de la gripe presentan una segunda caracter?stica profundamente preocupante para la salud p?blica: la cepa gripal A, incluidos los subtipos de diferentes especies, pueden intercambiar o ?recombinar? el material gen?tico y fusionarse. Ese proceso de recombinaci?n, conocido como ?cambio? antig?nico, desemboca en un nuevo subtipo distinto de los dos virus originales. Como las poblaciones carecen de inmunidad frente al nuevo subtipo, y como no hay ninguna vacuna que confiera protecci?n contra ?l, el cambio antig?nico ha dado lugar a lo largo de la historia a pandemias altamente mort?feras. Para que ello ocurra, el nuevo subtipo ha de poseer genes de los virus de la gripe humana que le permitan transmitirse f?cilmente de una persona a otra durante periodos sostenibles.

Se considera desde hace tiempo que la existencia de poblaciones humanas que viven en estrecho contacto con aves de corral y cerdos dom?sticos es un factor que favorece el cambio antig?nico. Como los cerdos son vulnerables a la infecci?n tanto por virus aviares como por virus de mam?fero, incluidas las cepas humanas, esos animales pueden hacer las veces de ?tubo de ensayo? de mezcla del material gen?tico de los virus del hombre y de las aves, del que emerger?a as? un nuevo subtipo. Sin embargo, algunos acontecimientos recientes han permitido identificar otro mecanismo posible: existen cada vez m?s indicios de que, al menos para algunos de los 15 subtipos de virus de la gripe aviar que circulan entre las poblaciones de aves, la propia especie humana podr?a servir de ?tubo de ensayo?.

Infecci?n del hombre por virus de la gripe aviar: cronolog?a

Los virus de la gripe aviar no suelen infectar a otros animales aparte de las aves y los cerdos. El primer caso de que se tiene noticia de infecci?n del hombre por virus de la gripe aviar se produjo en Hong Kong en 1997, cuando la cepa H5N1 caus? una enfermedad respiratoria grave a 18 personas, seis de las cuales fallecieron. Esa infecci?n coincidi? con una epidemia de gripe aviar hiperpat?gena, causada por esa misma cepa, en la poblaci?n de aves de corral de Hong Kong.

Una amplia investigaci?n de ese brote concluy? que el contacto estrecho con las aves infectadas vivas hab?a sido el origen de la infecci?n humana. Los estudios gen?ticos realizados posteriormente mostraron que el virus hab?a saltado directamente de las aves al hombre. Se produjo tambi?n una transmisi?n limitada al personal sanitario, sin llegar a causar s?ntomas de gravedad.

La r?pida destrucci?n, a lo largo de tres d?as, de toda la poblaci?n de aves de corral de Hong Kong, estimada aproximadamente en 1,5 millones de animales, redujo las posibilidades de transmisi?n directa a la especie humana y evit? tal vez una pandemia.

Ese acontecimiento alarm? a las autoridades sanitarias, pues demostraba por primera vez que un virus de la gripe aviar pod?a transmitirse directamente al hombre y causar una enfermedad grave con alta mortalidad. La alarma cundi? de nuevo en febrero de 2003, cuando un brote de gripe aviar por H5N1 registrado en Hong Kong caus? dos casos y una muerte entre los miembros de una familia que hab?a viajado recientemente al sur de China. Otro hijo de la familia falleci? durante esa visita, pero se desconoce la causa de la muerte.

Otros dos virus de la gripe aviar han sido causa reciente de enfermedad en el hombre. Un brote de la gripe aviar H7N7 altamente pat?gena, declarado en los Pa?ses Bajos en febrero de 2003, caus? la muerte de un veterinario dos meses m?s tarde, y un cuadro leve en otras 83 personas. Se han registrado casos leves de la gripe aviar H9N2 entre ni?os en Hong Kong en 1999 (dos casos) y a mediados de diciembre de 2003 (un caso). La cepa H9N2 no es altamente pat?gena en las aves.

La causa m?s reciente de alarma se ha producido en enero de 2004, tras confirmar las pruebas de laboratorio la presencia de la cepa H5N1 de la gripe aviar en personas con s?ntomas respiratorios graves en el norte de Viet Nam.

?Por qu? la cepa H5N1 es especialmente preocupante?

De los 15 subtipos del virus de la gripe aviar, la cepa H5N1 es especialmente preocupante por varias razones. Es una cepa que muta r?pidamente y tiene una tendencia demostrada a adquirir genes de virus que infectan a otras especies animales. Su capacidad para causar una enfermedad grave en el hombre ha quedado ya constatada en dos ocasiones. Adem?s, los estudios de laboratorio realizados han demostrado que los aislados de este virus tienen una alta patogenicidad y pueden tener serios efectos en el hombre. Las aves que sobreviven a la infecci?n excretan el virus durante al menos 10 d?as, oralmente y por las heces, lo que facilita la ulterior propagaci?n en los mercados de aves de corral vivas y a trav?s de las aves migratorias.

La epidemia de gripe aviar altamente pat?gena causada por la cepa H5N1, que comenz? a mediados de diciembre de 2003 en la Rep?blica de Corea y est? afectando ahora a otros pa?ses asi?ticos, representa por tanto una amenaza especial para la salud p?blica. La cepa de H5N1 demostr? su capacidad de infectar directamente al hombre en 1997, y ha vuelto a hacerlo en Viet Nam en enero de 2004. La propagaci?n de la infecci?n entre las aves aumenta la probabilidad de una infecci?n directa del hombre. Si a medida que pasa el tiempo crece el n?mero de personas infectadas, aumentar? tambi?n la probabilidad de que el ser humano, cuando se vea infectado simult?neamente por cepas de la gripe humana y la gripe aviar, sirva tambi?n de ?tubo de ensayo? del que emerja un nuevo subtipo que posea los suficientes genes humanos para poder transmitirse f?cilmente de una persona a otra. Ese hecho marcar?a el inicio de una pandemia de gripe.

?Pueden evitarse las pandemias de gripe?

A juzgar por lo ocurrido a lo largo de la historia, las pandemias de gripe tienden a producirse como media unas tres o cuatro veces cada siglo, de resultas de la aparici?n de un nuevo subtipo del virus que se transmite f?cilmente de una persona a otra. Sin embargo, la aparici?n de una pandemia de gripe es impredecible. En el siglo XX, a la gran pandemia de gripe de 1918-1919, que caus? seg?n se estima caus? entre 40 y 50 millones de muertos en todo el mundo, siguieron las pandemias de 1957-1958 y 1968-1969.

Los expertos coinciden en que la aparici?n de otra pandemia de gripe es inevitable y posiblemente inminente.

La mayor?a de los expertos en gripe coinciden tambi?n en que la r?pida matanza de la totalidad de la poblaci?n de aves de corral de Hong Kong en 1997 evit? probablemente una pandemia.

Es posible adoptar varias medidas para intentar reducir al m?nimo los riesgos para la salud p?blica mundial que pueden derivarse de los grandes brotes de gripe aviar por H5N1 altamente pat?gena. Una prioridad inmediata es detener la propagaci?n de la epidemia en las poblaciones de aves de corral, estrategia que reduce las oportunidades de exposici?n humana al virus. La vacunaci?n de las personas con alto riesgo de exposici?n a las aves infectadas, usando las vacunas m?s eficaces existentes contra las cepas circulantes de la gripe humana, permite reducir la probabilidad de coinfecci?n del ser humano con cepas aviares y humanas, y reducir tambi?n as? el riesgo de que se produzca un intercambio de genes. Los trabajadores que participan en la matanza selectiva de aves de corral deben protegerse debidamente contra la infecci?n empleando la ropa y el equipo adecuados. Estos trabajadores deben recibir asimismo medicamentos antiv?ricos como medida profil?ctica.

Ante la aparici?n de casos de gripe aviar en el hombre, se precisa urgentemente informaci?n sobre la extensi?n de la infecci?n gripal en los animales y en el hombre y sobre los virus gripales circulantes a fin de poder evaluar los riesgos para la salud p?blica y determinar las medidas de protecci?n m?s id?neas. Tambi?n es esencial investigar exhaustivamente cada caso. Si bien la OMS y los miembros de su red mundial de vigilancia de la gripe, en colaboraci?n con otros organismos internacionales, pueden contribuir a muchas de esas actividades, la contenci?n de los riesgos para la salud p?blica depende tambi?n de la capacidad epidemiol?gica y de laboratorio de los pa?ses afectados y de la idoneidad de los sistemas de vigilancia ya implantados.

Aunque todas estas actividades tender?n a reducir la probabilidad de que aparezca una cepa pand?mica, no es posible predecir con certitud si se podr? evitar otra pandemia de gripe.

Evoluci?n cl?nica y tratamiento de los casos humanos de gripe aviar por H5N1

La informaci?n publicada sobre la evoluci?n cl?nica de la infecci?n humana por la cepa H5N1 de la gripe aviar se limita a los estudios de casos realizados durante el brote declarado en Hong Kong en 1997. En esa ocasi?n los pacientes desarrollaron s?ntomas de fiebre, dolor de garganta, tos y, algunos de los casos mortales, disnea grave por neumon?a v?rica. Se vieron afectados adultos y ni?os previamente sanos, y algunos con dolencias cr?nicas.

Las pruebas disponibles para diagnosticar todas las cepas del virus de la gripe que afectan a los animales y al hombre son r?pidas y fiables. Numerosos laboratorios de la red mundial OMS de vigilancia de la gripe poseen las instalaciones de alta seguridad y los reactivos necesarios para llevar a cabo esas pruebas, as? como una considerable experiencia. Se dispone tambi?n de pruebas r?pidas de cabecera para el diagn?stico de la gripe humana, si bien tales pruebas carecen de la precisi?n de los an?lisis m?s sofisticados que actualmente se requieren para dilucidar por completo los casos m?s recientes y determinar si la infecci?n humana se est? propagando, ya sea directamente desde las aves o entre las personas.

Los f?rmacos antiv?ricos, algunos de los cuales se pueden utilizar a efectos tanto de tratamiento como de prevenci?n, son eficaces cl?nicamente contra las cepas del virus gripal en adultos y ni?os por lo dem?s sanos, pero no est?n exentos de inconvenientes. Algunos de esos medicamentos son adem?s caros, y de suministro limitado.

La experiencia acumulada en la producci?n de vacuna antigripal tambi?n es considerable, sobre todo teniendo en cuenta que cada a?o se modifica su composici?n para adaptarla a los cambios que experimenta el virus circulante como consecuencia de la deriva antig?nica. Sin embargo, en principio se necesitan al menos cuatro meses para producir en cantidades importantes una nueva vacuna que confiera protecci?n contra un nuevo subtipo del virus.

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cortesia de miarroba.com






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