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Mi?rcoles, 15 de febrero de 2006
LAS PROFEC?AS DE NOSTRADAMUS

Centuria II

I
Hacia Aquitania por las Islas Brit?nicas
De entre ellas mismas grandes incusiones:
Lluvias, heladas har?n tierras inicuas,
Puerton Sel?n fuerte har? invasiones.

II
Las testa azul har? las testa blanca
Tanto mal como Francia ha hecho bien:
Muerto en la antena, gran ahorcado baja la rama,
Cuando presas de los suyos el Rey dir? cu?nto.

III
Por el calor solar bajo el mar
Del Negroponto los peces medio cocidos,
Los habitantes los comer?n,
Cuando Roda y Genner carezcan de pan.

IV
Desde M?naco hasta Sicilia,
Toda la playa se convierta en desolada,
No habr? barrio, ciudad ni villa,
Que por los B?rbaros pillada sea y robada.

V
Que en pez, hierro y carta encerrados
Fuera saldr?, qui?n despu?s har? la guerra,
Tendr? por mar su flota bien remada,
Apareciendo cerca de la Latina tierra.

VI
Cerca de las puertas y dentro de dos ciudades
Habr? dos axotes como nunca vio nada igual,
Hambre, dentro la peste, por el hierro fuera arrojados,
Pedir socorro al gran Dios inmortal.

VII
Entre varios a las islas deportados
Un ser nacido con dos dientes en la garganta:
Muriendo de hambre los ?rboles perdidos,
Para ellos nuevo Rey, nuevo edicto les forja.

VIII
Templos sagrados a la primera forma Romana,
Rechazar?n los profundos fundamentos,
Tomando sus leyes primeras y humanas,
Persiguiendo, no totalmente, a los santos de los cultos.

IX
Nueve a?os el reino magro en paz estar?,
Luego estallar? sed tan sanguinaria.
Por ?l gran pueblo sin fe ni ley morir?.
Matado por otro mucho m?s clemente.

X
Antes de mucho tiempo todo quedar? arreglado
Esperamos un siglo bien siniestro:
Es estado de m?scaras y de solitarios bien cambiado:
Pocos encontrar?n que en us filas quieran estar.

XI
El pr?ximo hijo del mayor llegar? a estar,
Tan elevado hasta el reino de los fuertes:
Su ?spero gloria cada uno temer?.
Pero sus hijos del reino echados fuera.

XII
Ojos cerrados, abiertos de antigua fantas?a,
El h?bito de los solitarios ser? reducido a la nada:
El gran monarca castigar? su frenes?,
Arrebatar de los templos el tesoro antes que nada.

XIII
El cuerpo sin alma no est? ya en sacrificio,
D?a de la muerte cambiado en natividad:
El esp?ritu divino har? al alma fel?z,
Viendo el verbo en su eternidad.

XIV
En Tours, Gien, en guardia estar?n ojos penetrantes,
Descubrir?n de lejos la gran serena:
Ella y su s?quito al puerto estar?n entrando.
Combate, empujad, potencia soberana.

XV
Un poco antes monarca asesinado
C?stor, P?lux en nave, astro de crines:
El erario p?blico por tierra y mar vaciado,
Pisa, Asti, Ferrara, Tur?n tierra prohibida.

XVI
N?poles, Palermo, Sicilia, Siracusa.
Nuevos tiranos, fulgurantes fuegos celestes:
Fuerza de Londres, Gante, Bruselas y Susa,
Gran hecatombe, triunfo har? fiestas.

XVII
El campo del templo de la virgen vestal.
No alejado de Eze y montes Pirineos:
El gran conducto est? escondido en la maleza,
Norte lanzados r?os y vi?as injertadas.

XVIII
Nueva y lluvia s?bita, impetuoso.
Impedir? s?bitamente a los dos ej?rcitos:
Piedra, cielos, fuegos hacer la mar pedregosa,
La muerte de siete tiera y mares s?bitamente.

XIX
Reci?n llegados a lugar construido sin defensa,
Ocupar la plaza hasta entonces inhabitable:
Prados, casas, campos, ciudades tomar a placer
Hambre, peste, guerra, extensi?n grande laborable.

XX
Hermanos y hermanas en diversos sitios cautivos,
Se encontrar?n pasando delante del monarca:
Contemplar sus ramificaciones interpretadas,
Desagradable ver ment?n, frente, nar?z, las marcas.

XXI
El embajador enviado por birremes,
A medio camino por desconocidos repelido:
De refuerzo vendr?n cautro trirremes,
Cuerdas y cadenas en Negroponto cargados.

XXII
El campo Ascop de Europa partir?
Acerc?ndose cerca de la Isla sumergida:
De Arton ej?rcito falange doblegar?,
Ombligo del mundo la m?s grande voz subrogada.

XXIII
Palacios, p?jaros, por p?jaro perseguido,
Pronto tras el Pr?ncipe advenido:
Cuantas veces fuera del r?o enemigo expulsado,
Fuera sostenido vuelo de p?jaro capturado.

XXIV
Bestias feroces de hambre r?os tragar,
La mayor parte del campo contra Hister estar?,
En jaula de hierro el grande har? llevar,
Cuando nada el hijo de Germano observar?.

XXV
La guardia extranjera traicionar? fortaleza.
Esperanza y sombra de m?s elevado matrimonio:
Guardia enga?ada ca?da en la presa.
Loira, Saona, R?dano, Gar a muerte ultraje.

XXVI
Por el favor que la ciudad har?
Al grande que pronto perder? campo de batalla
Huida las filas Pablo Tesino verter?,
Sangre, fuegos muertos ahogados a golpe de hacha.

XXVII
El divino verbo ser? desde el cielo golpeado,
Quien no podr? avanzar m?s adelante:
Volviendo a encerrar el secreto sellado,
Quien ir? por encima y por delante.

XXVIII
El pen?ltimo con el apellido del profeta.
Tomar? a Diana por su d?a y descanso:
Lejos vagar? por fren?tica testa.
Y librando un gran pueblo de impuestos.

XXIX
El Oriental saldr? de sus sede.
Pasar los montes Apeninos para ver la Galia:
Traspasar? el cielo, las aguas y nieve.
Y uno a uno golpear? con su contribuci?n.

XXX
Uno a quien los dioses de An?bal infernales,
Har?n renacer, terror de los humanos:
Nunca m?s horror pudieron contar las jornadas,
Que sucedido venga por Babel a los Romanos.

XXXI
En Campania el Cassilino har? tanto,
Que no se ver? que de aguas los campos cubiertos:
Ante el paso de la lluvia de largo tiempo,
Fuera de los ?rboles nada se ver? de verde.

XXXII
Leche, sin ranas escurrir? en Dalmacia,
Conflicto dado, peste cerca de Baleens
Grande ser? el gemido por toda Eslovenia,
Entonces nacer? monstruo cerca y dentro de Ravena.

XXXIII
Por el torrente que desciende de Verona,
Por entonces que en Pau guiar? su entrada:
Un gran naufragio y no menos en el Garona,
Cuando los de Gennes marcharen a su encuentro.

XXXIV
La ira insensata de combate furioso,
Har? en mesa por hermanos el hierro brillar:
Separar, herido, curioso.
El fiero duelo har? en Francia da?o.

XXXV
En dos mansiones de noche el fuego prender?,
Muchos dentro asfixiados y quemados:
Cerca de dos r?os pero s?lo uno llegar?:
Sol Arq y Caper todos ser?n muertos.

XXXVI
Del gran Profeta las cartas ser?n tomadas,
Entre las manos del tirano quedar?n,
Defraudar a su rey ser?n su meta.
Pero su rapi?a bien pronto le preocupar?.

XXXVII
De este gran n?mero que se le enviar?.
Para socorrer al fuerte asediado,
Peste y hambre todo devorar?n.
Fuera de los setenta que ser?n salvados.

XXXVIII
De condenados ser? hecho gran n?mero.
Cuando los Monarcas se hayan reconciliado:
Pero uno de ellos estar? tan contrario,
Que apenas juntos estar?n unidos.

XXXIX
Un a?o antes del conflicto It?lico,
Germanos, Galos, Espa?oles en el fuerte,
Buscar? el escollo casa de rep?blica,
Donde fuera de unos pocos, ser?n sofocados muertos.

XL
Un poco despu?s sin demasiado intervalo,
Por mar y tierra ser? hecho gran tumulto,
Mucho m?s grande ser? la pugna naval,
Fuegos, animales, que m?s har?n de insulto.

XLI
La gran estrella durante siete d?as arder?,
Nublado har? dos soles aparecer.
El gran mast?n todas las noches aullar?.
Cuando el gran pont?fice cambiar? de terreno.

XLII
Gallo, perros y Gatos de sangre ser?n ahitos,
Y de la plaga el tirano encontrado muerto,
En la cama de otro, piernas y brazos rotos.
Quien no ten?a miedo de morir, muerte cruel.

XLIII
Durante la estrella cabelluda aparente,
Los tres grandes pr?ncipes ser?n hechos enemigos:
Golpeados por el cielo paz en tierra temblorosa,
Pau, Timbre ondeante, serpiente sobre el borde puesta.

XLIV
El ?guila empujada en torno de pabellones,
Por otros p?jaros de alrededor ser? perseguida:
Cuando el sonido de c?mbalos, tubos y campanas
Rendir?n el sentido de la dama insensata.

XLV
Demasiado el cielo llora al Andr?gino procreado,
Cerca del cielo sanre humana derramada:
Por muerte demasiado tarde gran pueblo recreado,
Tarde y pronto llega la ayuda esperada.

XLVI
Despu?s de gran lucha humana mayor se apresta
El gran motor los siglos renuevan:
Lluvia, sangre, leche, hambre, hierro y peste,
En el cielo luz verde, corriendo larga centella.

XLVII
El enemigo gran anciano duelo muerte por veneno,
Los soberanos por infinito sojuzgados:
Piedras llover, esconder bajo el vell?n.
Por muerte art?culos en vano son llevados.

XLVIII
El gran ej?rcito que pasar? los montes.
Saturno en el Arco girando del pez Marte:
Venenos escondidos bajo cabezas de salmones,
Su jefe colgado en cuerda de izar.

XLIX
Los consejeros del primer monopolio,
Los conquistadores seducidos por Melita:
Rodas, Bizancio para sus exponentes polo.
Tierra necesitar?n los perseguidores en la huida.

L
Cuando los Hainault, de Gante y de Bruselas
Vean en Langres el asedio puesto.
Tras sus flancos habr?n guerras crueles.
La plaga antigua ser? peor que el enemigo.

LI
La sangre del justo en Londres ser? escasa,
Quemados por rayos de veintitr?s los seis,
La dama antigua caer? de puesto alto.
De misma secta muchos ser?n muertos.

LII
En varias noches la tierra temblar?,
En la primavera dos esfuerzos seguidos,
Corinto, Efeso en los dos mares nadar?.
Guerra abierta por dos valientes de lucha.

LIII
La gran peste de ciudad mar?tima,
No cesar? hasta que la muerte sea vengada
Del juesto sangre tomada por maldita sin crimen.
De la gran dama por ocultaci?n ni ultrajada.

LIV
Por gente extranjera y Romanos lejana
Su gran ciudad tras ellos muy turbada,
Hija sin demasiado diferente dominio,
Tomado el jefe, terror de no haber sido arrasada.

LV
En el conflicto el grande que poco val?a
A su ?ltimo har? cosa maravillosa.
Mientras que Hadriano ver? lo que quer?a,
En el banquete pu?al al orgulloso.

LVI
Lo que peste y daga no han sabido definir
Muerte en el pozo cumbre del cielo batida:
El Abate morir? cuando ve arruinar,
Los del naufragio al escollo queriendo asirse.

LVII
Antes del conflicto el grande caer?
El grande ha muerto, muerto demasiado s?bitamente.
Nave medio perfecta, la mayor parte nadar?,
Tras el r?o de sangre la tierra te?ida.

LVIII
Sin pie ni mano diente agudo y fuerte,
Por multitud al fuerte del puerto y el mayor nacido,
Cerca del puerto desleal transportado,
Selino brilla, peque?o, grande llevado.

LIX
Flota gala por apoyo de gran guardia,
Del gran Neptuno y sus tridentes s?lidos.
Ocupaba Provenza por sostener gran banda.
M?s Marte Narbona por jabalinas y dardos.

LX
La fe P?nica en Oriente rota.
Gran lud y R?dano, Loira y Tajo cambiar?n.
Cuando el mulo el hambre haya repuesto.
Flota derrotada, sangre y cuerpos nadar?n.

LXI
Euge, Tamins, Gironda y La Rochelle.
?Oh sangre Troyana Muerte en el puerto de la flecha!
Tras el r?o en el fuerte puesta la escala.
Puntas fuego gran matanza bajo la brecha.

LXII
Mabus pronto entonces morir?, llegar?.
De gente y bestias una horrible derrota.
Luego de golpe la venganza se ver?,
Ciento, mano, sed, hambre, cuando corra el cometa.

LXIII
El Galo a As?n bien poco sojuzgar?,
Pau, Marne y Sena har?n sus furias a Perme,
Quien el gran muro contra ellos levantar?:
El menor en el muro el grande perder? la vida.

LXIV
Secar de hambre, de sed, gente Genovesa,
Esperanza pr?xima se desvanecer?,
Sobre punto tembloroso ser? ley Gebenita,
Flota en el gran puerto no podr? fondear.

LXV
El parque inclinado gran calamidad,
Por Hesperia e Insubria har?,
el fuego en nave peste y cautividad.
Mercurio en el Arco Saturno fenecer?.

LXVI
Por grandes peligros el cautivo escapado,
Poco tiempo grande ha cambiado fortuna:
En el palacio el pueblo es atrapado.
Por buen augurio la ciudad asediada.

LXVII
El rubio de nar?z ganchuda acometer?.
Por el duelo y echar? fuera,
Los exiliados dentro har? volver a poner,
En los lugares marinos acometiendo a los m?s fuertes.

LXVIII
Del Aquil?n los esfuerzos ser?n grandes,
Sobre el oc?ano estar? la puerta abierta:
El reino en Isla ser? restablecido.
Temblar? Londres por vela descubierta.

LXIX
El rey Galo por la C?ltica diestra,
Viendo discordia de la gran Monarqu?a.
Sobre las tres partes har? florecer su cetro,
Contra la capa de la gran Jerarqu?a.

LXX
El dardo del cielo se extender?,
Muertos hablando de gran ejecuci?n,
La piedra en el ?rbol la valiente gente rendida,
Ruido humano monstruo purga expiaci?n.

LXXI
Los exiliados en Sicilia llegar?n,
Para librar del hambre a la gente extranjera,
Al romper el d?a los Celtas le fallar?n
La vida permanece a raz?n Rey se rinde.

LXXII
Ej?rcito C?ltico en Italia vejada,
De todas partes conflictos y gran p?rdida,
Romanos hu?dos ?Oh Galia golpeada!
Cerca del Tesino Rubic?n pugna incierta.

LXXIII
En el lago Fucino de Benac la orilla,
Pr?ncipe de Leman en el puerto del Orgui?n,
Nacido de tres brazos predice b?lica imagen,
Por tres coronas al gran Endimi?n.

LXXIV
De Sens, de Autun llegar?n hasta el R?dano,
Para pasar hacia los montes Pirineos,
La gente salir de la marca de Ancona
Por tierra y mar seguir? en grandes oleadas.

LXXV
La voz o?da del ins?lito p?jaro,
Sobre el ca??n del respiral suelo,
Tan alta se elevar? del grano la tarifa.
Que el hombre del hombre ser? antrop?fago.

LXXVI
Rayo de Borgo?a ser? caso portentoso,
Que por lo que sea no podr?a ser,
De su senado sacro hecho vergonzoso.
Har? saber a los enemigos el asunto.

LXXVII
Por arcos fuegos, pez y por fuegos rechazados,
Gritos aullidos en la medianoche o?dos:
Dentro se han metido por las murallas rotas,
Por can?culas los traidores hu?dos.

LXXVIII
El gran Neptuno de la profundidad del mar.
De gente P?nica y sangre Gala mezclada:
Las Islas a sangre para el tardi? remar.
M?s le da?ar? que el oculto mal guardado.

LXXIX
La barba crespa y negra por ingenio.
Sojuzgar? a la gente cruel y fiera:
El gran Chir?n sacar? a los lejos,
Todos los cautivos por Sel?n bandera.

LXXX
Tras el conflicto del da?ado la elocuencia,
Por poco tiempo se trama falso descanso:
No se admite los grandes a la entrega,
Los enemigos son vueltos a prop?sito.

LXXXI
A trav?s de fuego desde el cielo la ciudad casi quemada:
El Urn amenaza Deucalion nuevamente:
Sardinia molestada por los P?nicos,
Despu?s de que Libra deje su Phaethon.

LXXXII
A trav?s de hambre, la presa har? el lobo prisionero,
El agresor estar? en extremo dolor.
El heredero teniendo la ?ltima antes de ?l.
El grande no escapar? en el medio de la muchedumbre.

LXXXIII
El gran comercio de la gran Lyons cambiado,
La otra parte se vuelca a la ruina
Presa a los soldados barren afuera por pillaje:
A trav?s de la monta?a Jura y Suevia llovizna.

LXXXIV
Entre Campania, Siena, Florencia, Toscana,
Seis meses nueve dias sin una gota de lluvia:
La extra?a lengua en tierra D?lmata,
Va a invadir, devastar toda la zona.

LXXXV
La vieja barba llena bajo la severa estatua
Hecha en Lyon sobre el ?guila Celta:
El peque?o persevera muy lejos:
Ruido de armas en el cielo: Mar de Liguria rojo.

LXXXVI
Ruina para la flota cerca del Mar Adri?tico:
La tierra tiembla, se conmociona sobre el aire puesto en tierra:
Egipto tiembra Mahometanos incrementan,
El Heraldo se rinde para llorar.

LXXXVII
Despu?s vendr? de remotos confines,
Pr?ncipe Germano, sobre trono dorado:
La esclavitud y aguas reencontradas,
La dama sirve, su tiempo ya no es adorado.

LXXXVIII
El circuito del gran hecho ruinoso,
El hombre s?ptimo del quinto ser?:
De un tercio m?s grande el extranjero belicoso,
Mouton, Lutecia, Aix no garantizar?.

LXXXIX
Un d?a se dividir?n los dos grandes due?os,
Su gran poder aumentar?:
La tierra nueva estar? en sus elevadas garras,
Para el sanguinario el n?mero est? contado.

XC
Por vida y muerte cambiado el reino de Hungr?a,
La ley ser? m?s ?spera que generosa:
Su gran ciudad de aullidos, quejas y gritos,
C?stor y P?lux enemigos en la lid.

XCI
Sol saliendo un gran fuego lejos se ver?,
Ruido y claridad yendo hacia Aquil?n,
En el c?rculo muerte y gritos oir?n,
Por espada fuego, hambre, la muerte los espera.

XCII
Fuego color de oro del cielo en tierra visto,
Golpeado del alto nacido, hecho caso maravilloso:
Gran asesinato humano: presa del gran sobrino,
Muertos de espect?culos escapado el orgulloso.

XCIII
Muy cerca del Tiber junto a la Libitina,
Un poco antes de la gran inundaci?n:
El jefe de la nave preso, puesto en la sentina,
Castillo, palacio en conflagraci?n.

XCIV
Gran Pau, gran mal para Galos recibir?,
Vano terror en mar?timo Lyon:
Pueblo infinito por el mar pasar?.
Sin escapar un cuarto de mill?n.

XCV
Los lugares poblados ser?n inhabitables.
Para los campos habr? gran divisi?n:
Reinos dados a prudentes incapaces.
Entonces grandes hermanos muerte y disensi?n.

XCVI
Antorcha ardiendo en el cielo ser? vista de noche,
Cerca del final y del principio del R?dano,
Hambre, espada, tarde el socorro llegado.
El Persa vuelve a invadir Macedonia.

XCVII
Romano Pont?fice gu?rdate de acercate.
De la ciudad que dos r?os ba?an,
Tu sangre ir? cerca de all? a ser esculpida,
Tu y los tuyos cuando florezca la rosa.

XCVIII
Quien de sangre roc?a el rostro,
De la v?ctima pr?xima sacrificio,
Temiendo en Leo, augurios por presagio,
Pero llevado a muerte por la prometida.

XCIX
Terror Romano que interpret? augurio.
Por gente Gala mucho ser? vejado:
Pero naci?n Celta remer? la hora.
Boreas, ej?rcito demasiado lejos lo habr? empujado.

C
Dentro de las islas tan horrible tumulto.
Bien pronto no habr? m?s que b?lica lucha.
Tan grande ser? de los predadores el insulto,
Que se vendr? a alinear en la gran liga.

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