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Mi?rcoles, 15 de febrero de 2006
LAS PROFEC?AS DE NOSTRADAMUS

Centuria IV

I
Lo que queda de sangre no derramada.
Venecia ruega ayuda ser dada.
Tras haber tanto tiempo esperado,
Ciudad entregada a la primera corneta tocada.

II
Por muerte Francia har? un viaje.
Flota por mar, marchar a montes Pirineos,
Espa?a turbada, marchar gente militar:
Las m?s grandes Damas a Francia llevadas.

III
De Arras y Bourges de Brodes grandes ense?as.
Un mayor n?mero de Gascones batir a pie,
Los del R?dano desangrar?n las Espa?as:
Cerca del monte donde Sagunto est?.

IV
El imponente Pr?ncipe enojado, lamentos y querellas
De raptos y pillaje, por Gallos y por L?bicos:
Gran es por tierra mar ?nfimas velas,
Hermana Italia estar? persiguiendo Celtas.

V
Cruz paz, bajo un cumplido divino verbo,
Espa?a y Galia ser?n unidas juntas:
Gran guerra pr?xima y combate muy exacerbado.
Coraz?n tan valiente no habr? quien no tiemble.

VI
De h?bitos nuevos una vez hecha la tregua.
Malicia trama y maquinaci?n:
Primero morir? quien haga la prueba.
Color Venecia insidia.

VII
El menor hijo del grande y odiado Pr?ncipe,
De lepra tendr? a los veinte a?os gran mancha.
De duelo su madre morir? bien triste y enflaquecida.
Y ?l morir? all? donde caen los cobardes.

VIII
La gran ciudad de asalto pronto y repentino,
Sorprendida de noche, guardia interrumpida:
Los centinelas y vig?as, San Quint?n,
Asesinados guardias y los portales rotos.

IX
El jefe del campo en medio de la lucha,
De un golpe de flecha ser? herido en el muslo,
Mientras que Ginebra en l?grimas y necesitada.
Ser? traicionada por Lausana y Suiza.

X
El joven Pr?ncipe acusado falsamente.
Pondr? en un brete el campamento y en querellas:
Asesinado el jefe por defenderlo,
Cetro pacificador: despu?s curar roces.

XI
El que se habr? cubierto de la gran capa.
Ser? inducido a alg?n caso perpetrar:
Los doce rojos vendr?n a buscar bajo el manto
Bajo asesinato, asesinato se perpetrar?.

XII
El mayor campo de ruta puesto en fuga,
Mucho m?s no ser? perseguido:
Ej?rcito reacampado y legi?n reducida.
Luego fuera de Galia del todo ser? echado.

XIII
De la mayor p?rdida noticias tra?das,
El informe dado, el campamento se sorprender?:
Bandas unidas encuentros revueltos,
Doble falange, grande abandonar?.

XIV
La muerte s?bita del primer personaje.
Habr? cambiado y puesto otro en el reino:
Pronto, tarde venido a tan alta y baja edad,
Que tierra y mar ser? necesario que se le tema.

XV
De d?nde pensar? venir la hambruna,
De all? vendr? la abundancia:
EL ojo del mar por avaro canino,
Para uno el otro dar? aceite, trigo.

XVI
La ciudad franca de libertad hecha sierva,
De depravados y so?adores hecha asilo:
El Rey cambiado por ellos sin verg?enza,
De cien pasar?n m?s de mil.

XVII
Cambiar a Beaune, Nuy, Chalons y Dijon.
El duque queriendo enmendar la Barr?e
Marchando cerca del r?o, pez, pico de buceador
Ver? la cola: puerta ser? cerrada.

XVIII
Los m?s letrados sobre los hechos celestes
Ser?n por Pr?ncipes ignorantes reprobados:
Castigado por Edicto, perseguidos, como infames.
Y condenados a muerte all? donde sean encontrados.

XIX
Ante Rouen de Insubrios puesto asedio,
Por tierra y mar cerrar los pasos:
De Haynaut y Flandes, de Gante y los de Lieja,
Por favores arrebatar?n las orillas.

XX
Paz, prosperidad mucho tiempo alabar?,
Por todo su reino desierto la flor de lis:
Cuerpo muerto de agua, tierra all? lejos traer?.
Esperando vana hora de ser all? enterados.

XXI
El cambio ser? muy dificil.
Ciudad, provincia con cambio ganancia har?:
Coraz?n alto, prudente puesto, perseguido el h?bil,
Mar tierra pueblo su estado cambiar?.

XXII
La gran abundancia que ser? desechada,
En un momento ser? necesario al Rey,
La fe prometida de lejos ser? falseada,
Desnudo se ver? en miserable desarraigo.

XXIII
La legi?n en la marina flota,
Cal, Sulfataras y pez, quemar?n:
El largo descanso de la asegurada plaza,
Puerto Selino, fuego de H?rcules los consumir?.

XXIV
O?do bajo tierra santa dama voz santa,
Humana llama por divina ver lucir.
Har? de los ?nicos de su sangre tiera te?ida,
Y los santos templos por los impuros destruir.

XXV
Cuerpos sublimes sin fin al ojo visibles:
Obnubilar vendr?n por estas razones:
Cuerpos, frente comprendidas, sin jefe e invisibles.
Disminuyendo las sagradas oraciones.

XXVI
El gran enjambre se elevar? de abejas,
Que no sabr?n de d?nde sean venidas:
Debajo del bosque, lo esconden bajo el emparrado,
Ciudad traicionada por cinco lazos no anudados.

XXVII
Sal?n, Manfon, Tarasc?n de Sex, el arco,
D?nde est? en pie todav?a la pir?mide:
Vendr?n a liberar al Pr?ncipe de Dinamarca,
Rescate maldito en templo de Artemisa.

XXVIII
Cuando Venus del Sol sea cubierta,
Bajo el esplendor ser? forma oculta:
Mercurio en fuego, les habr? descubierto,
Por ruido b?lico ser? sometido al insulto.

XXIX
El Sol escondido eclipsado por Mercurio,
No estar? m?s que en el cielo segundo:
De Vulcano Hermes ser? hecho pasto.
Sol ser? visto puro, rutilante y rubio.

XXX
M?s de once Luna Sol no querr?
Todos aumentados y bajados de grado:
Y tan bajos puestos que poco oro se coser?,
Hasta que despu?s hambre, peste, descubierto el secreto.

XXXI
La Luna en el plano de noche sobre el alto monte,
El nuevo vig?a de un solo cerebro la ha visto.
Por sus disc?pulos ser inmortal amonesta,
Ojos al mediod?a, fingiendo, manos, cuerpos al fuego.

XXXII
En lugares y tiempos carne al pescado dar? lugar,
La ley com?n ser? hecha al contrario:
Viejo aguantar? fuertemente tras ser lanzado del medio,
La amistad entre amigos ser? arrojada hacia atr?s.

XXXIII
J?piter se une m?s a Venus que a la Luna.
Apareciendo de plenitud blanca:
Venus escondida bajo la blancura de Neptuno
De Marte golpeado por la pesada rama.

XXXIV
El grande llevado cautivo a tierra extranjera.
De oro encadenado al Rey Quireno ofrecido:
El que en Ausonia, Mil?n perder? la guerra.
Y todos sus huesos sometidos a fuego y a hierro.

XXXV
El fuego extingui?ndose, las v?rgenes traicionar?n
La mayor parte de la banda nueva:
Rayo de hierro, lanza s?lo los Reyes soportar?n
Etruria y C?rcega, de noche garganta iluminada.

XXXVI
Los juegos nuevos en Galia levantados,
Tras victoria de Insubre campa?a:
Montes de Hesperia, los grandes aliados, trasladados.
De terror tiembla la Roma?a y Espa?a.

XXXVII
Galo por saltos, montes vendr? a penetrar,
Ocupar? el gran sitio de Insubre,
En lo m?s profundo su hueste har? entrar,
G?nova, M?naco empujar?n al ej?rcito rojo.

XXXVIII
Mientras que Duque, Rey, Reina ocupar?,
Jefe Bizancio del cautivo en Samotracia,
Antes del asalto el uno al otro comer?,
A contrapelo seguir? de sangre la huella.

XXXIX
Los de Rodas pedir?n ayuda.
Por la negligencia de sus herederos olvidado,
El imperio ?rabe reemprender? su curso,
Por Hesperia la causa se eleva.

XL
La fortaleza de los sitiados apretad,
Por p?lvora al fuego profundizad en abismo,
Los mendaces ser?n todos vivos, apretad.
Nunca a los sacristanes se les vino encima tan doloroso.

XLI
G?mnico sexo cautivo en reh?n,
Vendr? de noche a los guardianes enga?ar.
El jefe de campo enga?ado por su lenguaje.
Abandonar? a la gente, ser? doloroso verle.

XLII
Ginebra y Langres por los de Chartres y Dole,
Y por Grenoble cautivo en Montlimard.
Seysset, Lausana, por fraudulento dolor.
Les traicionar?n por oro sesenta marcos.

XLIII
Ser?n o?das en el cielo las armas batirse:
El mismo a?o los divinos enemigos,
Querr?n leyes santas injustamente debatir,
Por rayo y guerra muy creyentes a muerte condenados.

XLIV
Dos grandes de Mende, y de Roud?s y Milhau.
Cahours, Limoges, Chartres mala semana
De noche la entrada, de Burdeos un canto rodado.
Por Perigord al toque de campana.

XLV
Por conflicto Rey, reino abandonar?,
El mayor jefe faltar? a su deber,
Muerte infligida poco escapar?n,
Todos destrozados, uno ser? testigo.

XLVI
Muy prohibido el hecho por excelencia,
Gu?rdate Tours de tu cercana ruina,
Londres y Nantes por Reims har?n defensa.
No vayas m?s all? en el tiempo de las brumas.

XLVII
El negro terrible cuando haya probado
Su mano sangu?nea por fuego, hierro, arco tendido,
Todo el pueblo estar? tan aterrorizado,
De ver a los m?s grandes de cuello y pies colgados.

XLVIII
Llanura Ausonia f?rtil, espaciosa.
Producir? t?banos y tantos saltamontes.
Claridad solar se har? nublada.
Roer todo, gran peste venir de ellos.

XLIX
Delante del pueblo sangre ser? vertida,
Que del acto cielo no se alejar?,
Pero de largo tiempo no ser? o?do,
El esp?ritu de uno solo lo vendr? a testimoniar.

L
Libra vendr? a reinar las Hesperias,
De cielo y tierra sostener la Monarqu?a,
De Asia fuerzas ninguno ver? parecidas,
Que siete no tienen por rango la jerarqu?a.

LI
Un Duque ?vido a su enemigo seguir?,
Dentro entrar? impidiendo a la falange,
Acosados a pie tan cerca les perseguir?n,
Que la jornada conflicto cerca de Ganges.

LII
En ciudad importunada en sus muros hombres y mujeres,
Enemigos sin el jefe presto a su rey rendirse:
Viento ser? fuerte contra las gentes de armas,
Perseguidas ser?n por cal, polvo y ceniza.

LIII
Los fugitivos y prohibidos revocados,
Padres e hijos guarneciendo los altos pozos,
El cruel padre y los suyos sofocados,
Su peor hijo sumergido en el pozo.

LIV
Del nombre que nunca fue del Rey Galo.
Jam?s hubo rayo tan temido,
Temblando de Italia, a Espa?a y a los Ingleses,
De mujer extranjera sumamente atento.

LV
Cuando la corneja sobre torre de ladrillo,
Durante siete horas no haga m?s que chillar:
Muerte presagiada de sangre estatua te?ida,
Tirano asesinado, a los dioses pueblo regar.

LVI
Tras victoria de rabiosa lengua,
El esp?ritu templado en tranquilidad y reposo,
Vencedor sangu?neo por conflicto de la arenga,
Asar la lengua y la piel y los huesos.

LVII
Ignara molestia al gran Rey soportada,
Tendr? prop?sito defender las escrituras:
Su mujer no mujer por otro tentada,
M?s doble dos ni fuerte ni grita.

LVIII
Sol ardiente en la garganta se pega,
De sangre humana regar tierra Etrusca:
Jefe cubo de agua, lleva su hijo a la hu?da,
Cautiva dama conducida a tierra Turca.

LIX
Dos sitiados en ardiente fervor,
De sed apagada por dos tazas llenas,
El fuerte arrasado, y un anciano so?ador,
A los Ginebrinos de Nira muestra la traza.

LX
Los siete ni?os en rehenes dejados.
El tercero a su hijo asesinar?
Dos por su hijo ser?n por estoque atravesados,
G?nova, Florencia los encordar?.

LXI
El viejo burlado y privado de su plaza,
Por el extra?o que lo sobornar?.
Manos de su hijo devoradas delante de su cara,
El hermano de Chartres, Orleans, Rouen traicionar?.

LXII
Un coronel m?quina ambici?n.
Se har? con el mayor ej?rcito,
Contra su Pr?ncipe finge invenciones,
Y descubierto ser? bajo las ramas.

LXIII
El ej?rcito Celta contra los monta?eses,
Que ser?n agarrados y tomados en la emboscada:
Campesinos frescos y expulsar?n con fuerza,
Precipitados todos al filo de la espada.

LXIV
El desfallecido con ropas de burgu?s,
Vendr? el Rey a tentarle con su ofensa
Quince soldados la mayor parte de cuota.
Vida ?ltima y jefe de su hacienda.

LXV
Al desertor de la gran fortaleza,
Despu?s de haber su lugar abandonado,
Su adversario har? tan gran proeza,
El Emperador tan pronto muerto ser? condenado.
LXVI
Su color desva?do de siete cabezas rapadas,
Ser?n sembrados diversos exploradores.
Pozos y fuentes de venenos rociados,
En el fuerte de G?nova humanos devoradores.

LXVII
Mientras Saturno y Marte iguales arden,
El aire muy seco larga trayectoria,
Por fuegos, secretos de ardor gran lugar adusto,
Poca lluvia, viento c?lido, guerras, incursi?n.

LXVIII
En lugar cercano no alejado de Venus,
Los dos m?s grandes de Asia y ?frica,
Del Rin y Danubio que se dir? venidos,
Gritos, llantos en Malta y costa de Liguria.

LXIX
La ciudad grande los exiliados sostendr?n,
Los ciudadanos muertos, asesinados y perseguidos.
Los de Aquilea en Parma prometer?n,
Mostrar la entrada por lugares secretos.

LXX
Bien contiguo de los grandes montes Pirineos,
Uno contra el ?guila gran ej?rcito dirigir?,
Abiertas venas, fuerzas exterminadas,
Que hasta Pau el jefe vendr? a perseguir.

LXXXI
En lugar de esposa las hijas degolladas,
Asesino de gran falta no ser? superviviente,
Dentro de los pozos inundados,
La esposa extinta pr?xima a Aconil.

LXXII
Los Art?micos por Agen y Lestore,
En San F?lix har?n su parlamento:
Los de Basas vendr?n en mala hora.
Tomar Condon y Marsan prontamente.

LXXIII
El sobrino mayor por fuerza probar?,
El pacto hecho con coraz?n pusil?nime,
Ferrara y Asti el duque atormentar?,
Cuando en una noche se represente la pantomima.

LXXIV
Del lago Lem?n y de Brannonices
Todos unidos contra los de Aquitania,
Germanos muchos, todav?a m?s Suizos,
Ser?n deshechos con los de Humaine.

LXXV
Presto a combatir har? defecci?n,
Jefe adversario obtendr? la victoria:
La retaguardia har? defensa,
Los derrotados muerte en el blanco territorio.

LXXVI
Los Nict?briges por los de Perigord,
Ser?n vejados, sosteni?ndose hasta en el R?dano,
El aliado de Gascones y Bigorne.
Traicionar el templo, el padre estando predicando.

LXXVII
Selin Monarca Italia pac?fica.
Reinos Unidos, Rey Cristiano del mundo.
Muriendo querr? reposar en tierra sagrada:
Tras piratas haber expulsado de las olas.

LXXVIII
El gran ej?rcito de la pugna civil.
En la noche entre el extra?o encontrado.
Setenta y nueve asesinados dentro de la ciudad,
Los extranjeros pasados todos a la espada.

LXXIX
Sangre Real hu?da, Monhurt, Mas, Eguillon,
Llenos ser?n de Bordeleses las Landas,
Navarra, Bigorre puntas y aguijones,
Hambrientos, devorar de Lieja bellotas.

LXXX
Cerca del gran r?o, gran fosa, tierra arada,
En quince parte ser? el agua dividida:
La ciudad tomada, fuego, sangre, gritos, conflicto poner
Y la mayor parte concierne al coliseo.

LXXXI
Puente se har? r?pidamente de barcas,
Pasar el ej?rcito del Gran Pr?ncipe Belga:
Dentro profundamente y no lejos de Bruselas,
Pasar?n dde largo, separando siete de picas.

LXXXII
Hordas se acercan viniendo de Eslavia,
El Holacausto vieja ciudad arruinar?:
Muy desolada ver? su Rumania,
Despu?s la gran llama extinguir no sabr?.

LXXXIII
Combate nocturno el valiente capit?n.
Vencido huir? poco de gentes seguido:
Su pueblo emocionado, sedici?n no vana,
Su propio hijo lo tendr? asediado.

LXXXIV
Un grande de Auxerre morir? bien miserable,
Perseguido por aquellos que bajo ?l han estado:
Lleno de cadenas, despu?s de un rudo cable,
En el a?o en que Marte, Venus y Sol puestos han esta

LXXXV
El carb?n blanco del negro ser? calentado,
Prisionero hecho llevado a la carreta:
Moro Camello sus pies entrelazados,
Cuando el segund?n monte el overo.

LXXXVI
El a?o en que Saturno en agua est? unido,
Con el Sol, el Rey fuerte y poderoso,
A Reims y Aix ser? recibido y ungido,
Tras conquistas asesinar? inocentes.

LXXXVII
Un hijo del Rey tantas lenguas aprendidas,
A su antecesor en el reino diferente:
Su suegro al mayor hijo comprendido,
Har? perecer principal seguidor.

LXXXVIII
El gran Antonio de nombre de hecho s?rdido.
De Pitiariasis hasta lo ?ltimo ro?do:
Uno que de plomo querr? ser ?vido,
Pasando el puerto de su elecci?n ser? sumergido.

LXXXIX
Treinta de Londres secreto conjugar?n,
Contra su rey, sobre el puente la empresa:
A ?l, fatalidades la muerte degustar?n,
Un Rey elegido rubio, nativo de Frisia.

XC
Los dos ej?rcitos en los muros no podr?n unirse
En este instante temblar?n Mil?n, Ticino:
Hambre, sed, duda tan fuerte les asaltar?
Carne, pan, ni v?veres no tendr?n un solo bocado.

XCI
Al Duque Galo obligado a batirse en duelo,
La nave Mellele M?naco no aproximar?,
Mal acusado, prisi?n perpetua,
Su hijo reinar antes muerte intentar?.

XCII
Testa cortada de valiente capit?n.
Ser? lanzada ante su adversario:
Su cuerpo pendido por la hueste a la antena,
Confuso huir? por remos con viento contrario.

XCIII
Una serpiente vista cerca del lecho Real,
Ser? por dama noche perro no ladrar?n:
Cuando nacido en Francia un Pr?ncipe tan Real,
Del cielo venido todos los Pr?ncipes ver?n.

XCIV
Dos grandes hermanos ser?n echados de Espa?a,
El mayor vencido bajo los montes Pirineos:
Enrojecer mar, R?dano, sangre Lem?n de Alemania
Nab?n, Biterre, d?Agath, contaminados.

XCV
El reino de dos dejado bien poco mantendr?n,
Tres a?os siete meses pasados har?n la guerra
Las dos vestales contra revelar?n,
Victor segund?n en Arm?nica tierra.

XCVI
La hermana de la Isla Brit?nica
Quince a?os antes que el hermano tendr? nacimiento:
Por su promesa por medio de la comprobaci?n,
Suceder? al reino de balanza.

XCVII
El a?o en que Mercurio, Marte, Venus retr?gados,
Del gran Monarca la l?nea no fallar?
Elegido del pueblo el que usa cerca de Gagdole,
Que en paz y reino se har? muy anciano.

XCVIII
Los Albaneses pasar?n dentro de Roma,
Por medio de Langres con tristeza domados,
Marqu?s y Duque no perdonan al hombre,
Fuego, sangre, muerte, nada de agua, marchito el trigo.

XCIX
El primog?nito valiente de la hija del Rey,
Rechazar? tan fuertemente a los Celtas,
Que llevar? la c?lera de tal modo
Poco y lejos, despu?s profundo en los Hesp?ricos.

C
Del fuego celeste Real edificio,
Cuando la luz de Marte se desvanezca,
Siete meses gran guerra, muerte gente de maleficio.
Rouen, Evreux al Rey no faltar?

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