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Mi?rcoles, 15 de febrero de 2006
LAS PROFEC?AS DE NOSTRADAMUS

Centuria VI

I
En los montes Pirineos gran mont?n,
De gente extra?a socorrer Rey nuevo,
Cerca de Garona del gran templo de Mas,
Un Romano jefe la temer? dentro del agua.

II
En el a?o quinientos ochenta, m?s o menos.
Se esperar? el siglo muy extra?o:
En el a?o setecientos, y tres cielos por testigos,
Que varios reinos uno a cinco har?n cambio.

III
R?o que prueba al reci?n nacido Celta,
Ser? en grande del Imperio discordia:
El joven Pr?ncipe por gente Eclesi?stica,
Lanzar? el cetro coronado de concordia.

IV
El Celta r?o cambiar? de orilla,
No aguantar? la ciudad de Agripina,
Todo transmutado menos la vieja lengua,
Saturno, Leo, Marte, C?ncer a la rapi?a.

V
Tan gran hambruna por ola pest?fera,
Por lluvia larga a lo largo del polo ?rtico,
Samatobryn cien leguas del hemisferio,
Vivir?n sin ley exentos de pol?tica.

VI
Aparecer? hacia el Septentri?n,
No lejos de C?ncer, la estrella de cabellera,
Susa, Siena, Boecia, Eretri?n,
Morir? de Roma grande, la noche desaparecida.

VII
Noruega y Dinamarca y la isla Brit?nica,
Por los unidos hermanos ser?n vejados,
El jefe Romano salido de sangre Gala,
Y los ej?rcitos a los bosques repelidos.

VIII
Los que estaban en el reino para saber.
En el Real cambio se empobrecer?n:
Unos exiliados sin apoyo, oro no tendr?n,
Letrados y letras no ser?n muy apreciados.

IX
En los sagrados templos se har?n esc?ndalos,
Contados ser?n por honor y alabanzas,
De uno que se graba de plata, de oro las medallas,
El fin ser? en tormentos bien extra?os.

X
Un poco de tiempo los templos de colores,
De blanco y negro los dos entremezclados:
Rojos y amarillos les parecer?n los suyos,
Sangre, tierra, peste, fuego de agua enloquecida.

XI
De siete ramas a tres ser?n reducidos,
Los mayores ser?n sorprendidos por muerte,
Fratricidas los dos ser?n seducidos,
Los conjurados que duermen ser?n muertos.

XII
Levantar ej?rcitos para subir al Imperio,
Del Vaticano la sangre Real aguantar?:
Flamencos, Ingleses, Espa?a con Aspire,
Contra Italia y Francia contender?n.

XIII
Un dudoso no llegar? lejos del reino,
La mayor parte querr? sostenerlo,
Un capitolio no querr? en absoluto que reine,
Su gran carga no podr? mantener.

XIV
Lejos de su tierra Rey perder? la batalla,
Pronto a escapar perseguido y preso,
Ignaro capturado bajo la dorada malla,
Bajo falso h?bito y el enemigo sorprendido.

XV
Bajo la tumba ser? hallado el Pr?ncipe,
Que habr? su premio sobre Nuremberg,
El Espa?ol Rey en Capricornio leve.
Enga?ado y traicionado por la gran Vuitemberg.

XVI
En que encantado sea del joven Milve,
Por los Normandos de Francia y Picard?a,
Los negros del templo de lugar de Selva Negra,
Dar?n albergue y fuego de Lombardia.

XVII
Tras las limas quemadas los arrieros,
Obligados ser?n cambiar h?bitos diversos,
Los Saturninos quemados por los molineros.
Fuera de la mayor?a que no ser? cubierta.

XVIII
Por los F?sicos el gran Rey dejado,
Por suerte no arte del Ebrio est? vivo.
?l y su yerno al reino alto elevado.
Gracia otorgada a gente que Cristo quiere.

XIX
La verdadera llama tragar? a la dama,
Que querr? poner los Inocentes sobre el fuego,
Cerca del asalto el ej?rcito se inflama,
Cuando en Sevilla monstruo como buey sea visto.

XX
La uni?n falsa ser? de poca duraci?n,
Los unos cambiados reformando a la mayor?a,
En las naves ser? gente endurecida,
Cuando haya en Roma un nuevo leopardo.

XXI
Cuando los del polo ?rtico unidos juntos,
En Oriente gran temor y espanto,
Elegido nuevo, sostenido el grande tiembla,
Rodas, Bizancio de sangre B?rbara te?ida.

XXII
En la tierra del gran templo Celta,
Sobrino en Londres por paz falsa asesinado,
La barca entonces ser? cism?tica,
Libertad falsa ser? de cuerno y grito.

XXIII
De esp?ritu de reino descre?dos,
Y ser?n pueblos levantados contra su Rey,
Pax hecha de nuevo, santas leyes empeoradas,
Rapis nunca pas? tan duro trance.

XXIV
Marte y el cetro se encontrar?n en conjunci?n,
Bajo C?ncer calamitosa guerra,
Un poco despu?s ser? nuevo Rey ungido,
Que por mucho tiempo pacificar? la tierra.

XXV
Por Marte contrario ser? la monarqu?a,
Del grande pescador en problema ruinoso,
J?ven negro rojo tomar? la jerarqu?a,
Los traidores ir?n d?a brumoso.

XXVI
Cuatro a?os el asedio alguien sostendr?,
Uno sobrevivir? libidinoso de vida,
Ravena y Pisa, Verona se mantendr?n,
Para elever la cruz del Papa porf?a.

XXVII
En las islas de cinco r?os a uno,
Por el creciente del gran Quireno Sel?n,
Por las brumas del aire furor de uno,
Seis escapados, escondidos en fardos de lino.

XXVIII
El gran Celta entrar? en Roma,
Llevando masa de exiliados y proscritos:
El gran pastor condenar? a muerte a todo hombre,
Que por el gallo est? en los Alpes unidos.

XXIX
La viuda santa escuchando las noticias,
De sus descendientes puesta en perplejidad y turbaci?n:
Que ser? conducida a apaciguar las querellas,
Por su investigaci?n de actores ser? llenada,

XXX
Por la apariencia de santa santidad,
Ser? traicionada a los enemigos la sede:
Noche que se cre?a dormir con seguridad,
Cerca de Brabante ir?n los de Lieja.

XXXI
Rey encontrar? lo que deseaba tanto.
Cuando el Prelado sea tomado por error:
Responder al Duque le traer? mal contento,
Que en Mil?n llevar? a varios a muerte.

XXXII
Por traiciones de vergas a muerte golpeado,
Capturado ser? por su desorden,
Consejo fr?volo al gran cautivo o?do,
Nacido por furor cuando Berich vaya a morder.

XXXIII
Su mano ?ltima por Alus sanguinaria,
No se podr? por el mar garantizar:
Entre dos r?os temer mano militar:
Al negro el airado har? arrepentirse.

XXXIV
De fuego volante la maquinaci?n,
Vendr? turbar al gran jefe asediado:
Dentro habr? tal sedici?n,
Que en desesperaci?n estar?n los vencidos.

XXXV
Cerca de Rion, y cerca de blanca lana,
Aries, Tauro, C?ncer, Leo, Virgo.
Marte, J?piter, el Sol arder? gran llanura,
Bosques y ciudades letras escondidas al cirio.

XXXVI
Ni bien ni mal por batalla terrestres,
Ni llegar? a los confines de Perusa:
Rebelde Pisa, Florencia ver? malestar,
Rey noche herido sobre mula con negra gualdrapa.

XXXVII
La obra antigua se acabar?,
Del techo caer? sobre el gran mal ruina:
Inocente hecho muerte se acusar?,
Culpable escondido soto bajo la escarcha.

XXXVIII
A los derrotados de paz los enemigos,
Tras haber a Italia superado,
Negro sanguinario, rojo ser? ganado
Fuego, sangre derramar, agua de sangre te?ida.

XXXIX
El hijo del reino por paternal toma,
Expoliar ser? para liberar:
Junto al lago Trasimeno el azur tomado,
La tropa reh?n por demasiada embriaguez.

XL
Grande de Maguncia por grande sed extinguir,
Ser? privado de su gran dignidad:
Los de Colonia tan fuerte se quejar?n,
Que la gran grupa al Rin ser? arrojada.

XLI
El segundo jefe del reino de Dinamarca,
Por los de Frisia y la Isla Brit?nica,
Har? desprender m?s de cien mil marcos,
En vano explotar viaje a It?lica.

XLII
A Logmion ser? entregado el reino,
Del gran Selin que m?s har? de hecho:
Por los Italos extender? su ense?a,
Regido ser? por prudente contrahecho.

XLIII
Mucho tiempo estar? sin estar habitada,
Donde Sena y Marme alrededor vienen a regar:
Del T?mesis y marciales tentada,
Enga?ados los guardias creyendo rechazar.

XLIV
De noche por Nantes Iris aparecer?,
Artes marinas suscitar?n la lluvia:
?rabe sima gran flota hundir?,
Un monstruo en Sajonia nacer? de oso y puerca.

XLV
El gobernador del reino bien sabio,
No consentir? queriendo a hecho Real:
Melilla flota por el contrario viento,
La reenviar? a su m?s desleal.

XLVI
Un justo ser? al exilio reenviado,
Por pestilencias a los confines de Nonseggle.
Respuesta al rojo le har? desviado,
Rey retirando a la Rana y al ?guila.

XLVII
Entre dos montes los dos grandes en asamblea,
Abandonar?n su simult?neo secreto,
Bruselas y Dole por Langres agobiados,
Para Malinas ejecutar su peste.

XLVIII
La santidad demasiado falsa y seductora,
Acompa?ada de una lengua discreta:
La ciudad vieja, y Parma demasiado apresurada,
Florencia y Siena quedar?n m?s desiertas.

XLIX
De parte de Mammer gran Pont?fice.
Sojuzgar? los confines del Danubio:
Perseguir las cruces por hierro saqueo y robo.
Cautivos, oro, sortijas de mil rubies.

L
En el pozo se encontrar?n los huesos,
Ser? el incesto cometido por la madrastra:
El estado cambiado, se querr? ruido y alboroto.
Y se tendr? Marte esperando a su astro.

LI
Pueblo reunido, ver nuevo espect?culo,
Pr?ncipes y Reyes por muchos asistentes,
Pilares que fallan, muros, pero con milagro
El Rey salvado y treinta de los presentes.

LII
En lugar del grande que ser? condenado,
De prisi?n fuera, su amigo en su lugar:
La esperanza Troyana en seis meses juntos muerte nacida,
El Sol en la urna ser? pintado r?o helado.

LIII
El gran Prelado Celta al Rey sospechoso,
De ncohe a la carrera saldr? del reino:
Por Duque f?rtil a su gran Rey Breta?a.
Bizancio en Chipre y T?nez sin sospecharlo.

LIV
Al despuntar del d?a al segundo canto del gallo.
Los de T?nez, de Fez y Buj?a.
Por los ?rabes cautivo el Rey de Marruecos,
El a?o mil seiscientos y siete de Liturgia.

LV
Al calmado Duque, arranc?ndole el linaje.
Vela Arabesca vea, s?bito descubrimiento.
Tr?polis, Gulo y los de Trapisonda,
Duque preso, Marnegro y la ciudad desierta.

LVI
El temido ej?rcito del enemigo Narbon?s,
Atemorizar? tanto a los Hesp?ricos:
Perpi??n vaci? por el ciego darb?n,
Luego Barcelona por mar dar? las picas.

LVII
Aquel que sea antes en el reino,
Teniendo jefe rojo cerca de la jerarqu?a,
?spero y cruel y se har? tanto temer,
Suceder? a sagrada monarqu?a.

LVIII
Entre lso dos monarcas alejados,
Cuando el Sol por Sel?n claridad perdida,
Simultaneidad grande entre dos indignados,
Que a las Islas y Siena la libertad dada.

LIX
Dama en furor por rabia de adulterio,
Vendr? su Pr?ncipe conjurados nombres decir:
Pero breve conocido ser? el vituperio,
Que ser?n llevados diecisiete al martirio.

LX
El Pr?ncipe fuera de su tierra Celta,
Ser? traicionado, enga?ado por int?rprete:
Rouen, La Rochelle por los de Arm?nica,
En el puerto de Blaue enga?ados por monje y cura.

LXI
El gran tap?z plegado no mostrar?,
M?s que a medias la mayor parte de la historia:
Expulsado del reino lejos ?spero aparecer?,
Que en hecho b?lico todos lo creer?n.

LXII
Demasiado tarde los dos las flores ser?n perdidas,
Contra la ley serpiente no querr? hacer:
Fuerzas Ligures por galope confundidas,
Savona, Albenga por monje gran martirio.

LXIII
La dama sola en el reino queda,
El ?nico restante primero en el lecho de honor,
Siete a?os ser? de dolor explorada,
Despu?s larga vida en el reino por gran hora.

LXIV
No se alcanzar? ning?n final,
Todos los receptores ir?n enga?ados,
De paz y tregua, tierra y mar protestados,
Por Barcelona flota tomada con trabajo.

LXV
Gris y despacho mdia abierta guerra,
De noche ser?n asaltados y saqueados,
El despacho tomado pasar? por el aprieto,
Su templo abierto, dos en cal quemados,

LXVI
En el fundamento de la nueva secta,
Estar? los huesos del gran Romano encontrados,
Sepulcro en m?rmol aparecer? cubierto,
Tierra tiembla en Abril, mal desaparecido.

LXVII
Al gran Imperio suceder? otro
Bondad distante m?s de felicidad:
Regido por uno salido no lejos de la pobreza,
Corroer reinos gran infelicidad.

LXVIII
Cuando los soldados furor sedicioso,
Contra su jefe sea de noche hierro brillar:
?nemigo de Alba sea por mano furiosa,
Cuando vejada Roma, y principales seducir.

LXIX
La piedad grande ser? sin mucho tardar,
Los que daban ser?n obligados a tomar:
Nudos, muertos de hambre, sed, vendados,
Los montes pasar cometiendo gran esc?ndalo.

LXX
De jefe del mundo gran Quir?n ser?,
Ninguno despu?s armado, temido, respetado:
Su fama y loores los cielos sobrepasar?n,
Y como ?nico t?tulo victorios muy contento,

LXXI
Cuandoi el gran Rey emparente,
Antes de que haya del todo el alma entregado:
El que menos venga a lamentarse,
Por Leones, ?guilas, cruces, corona vencida.

LXXII
Por furor fingido de emoci?n divina,
Ser? la mujer del grande violada:
Jueces queriendo da?ar tal doctrina,
V?ctima al pueblo ignorante inmolada,

LXXIII
En ciudad grande un monje y artesano,
Cerca de la puerta alojado y en las murallas,
Contra M?dena secreto, cauteloso.
Traici?n bajo aspecto de esponsales.

LXXIV
La expulsada al reino volver?,
Sus enemigos hallados conjurados:
M?s que nunca su tiempo triunfar?,
Tres y setenta a muerte muy seguro.

LXXV
El gran piloto por Rey ser? llamado,
Dejar la flota para m?s alto puesto alcanzar:
Siete a?os despu?s ser? contrabandado,
B?rbara armada har? Venecia temer.

LXXVI
La ciudad antigua de ateriorada forja,
No pudiendo al tirano soportar:
El mango falso en el templo cortar garganta,
Los suyos el pueblo a muerte querr? enviar.

LXXVII
Por la victoria del burlado fraudulento,
Dos flota una, la revuelta Germania.
El jefe asesinado y su hijo en la tienda,
Florencia, Imola perseguidas en Roma?a.

LXXVIII
Gritar victoria del gran Selin creciente,
Por los romanos ser? el ?guila clamada,
Ticino, Mil?n y Genoves lo consienten.
Despu?s por ellos mismos Basilea grande reclamada.

LXXIX
Cerca de Tesino los habitantes de Loira.
Garona y Saona, Sena, Tain y Gironda,
M?s all? de los montes levantar?n promontorio,
Conflicto dado, Pau garantizado, sumergida ola.

LXXX
De Fez el reino pasar? a los de Europa,
Fuego su ciudad, y hoja cortar?:
El grande de Asia tierra y mar con gran tropa,
Que livido, p?lida, cruz a muerte perseguir?.

LXXXI
Llanto, gritos lamentos, alaridos, terror.
Coraz?n inhumano, cruel, negro y transido:
Leman, las Islas, de G?nova los mayores,
Sangre derramada, fr?o, hambre, para nadie perd?n.

LXXXII
Por los desiertos de lugar libre y feroz,
Vendr? errar sobrino del gran Pont?fice:
Hundido por siete como un pesado tronco,
Por los que despu?s ocupar?n Cife.

LXXXIII
El que tendr? tanto honor y caricias,
A su entrada de la Gala B?lgica,
Tiempo despu?s cometer? tanta rudeza,
Y ser? contra la flor tan b?lica.

LXXXIV
Quien en Esparta Claudio no pudo reinar,
Har? tanto por v?a de la seducci?n:
Que de corto, largo, lo har? ara?ar,
Que contra rey har? su perspectiva.

LXXXV
La gran ciudad de Tarsis por Galos,
Ser? destru?da, cautivos todos en Turbante:
Socorro por mar del gran Portugu?s,
Primero de verano el d?a de San Urbano.

LXXXVI
El gran Prelado un d?a despu?s de su sue?o,
Interpretado al rev?s de su sentido,
De la Gascu?a le llegar? un monje,
Que har? elegir al gran Prelado de Sens.

LXXXVII
La Elecci?n hecha en Francfurt,
No tendr? lugar, Mil?n se opondr?:
El m?s pr?ximo parecer? tan fuerte,
Que al otro lado del Rin a los mareschs perseguir?.

LXXXVIII
Un reino grande quedar? desolado,
Cerca del Ebro se reunir?n:
Montes Pirineos le dar?n consuelo,
Cuando en Mayo haya temblores de tierra.

LXXXIX
Entre dos cepos pies y manos atados,
De miel cara untada, y de leche sustentado:
Avispas y moscas amor fingido,
Agoreros falsear, Cife tentado.

XC
El deshonor hediondo abominable,
Tras el hecho ser? felicitado:
Gran excusado, para no ser favorable,
Que a paz Neptuno no ser? incitado.

XCI
Del conductor de la guerra naval,
Rojo desenfrenado, severo, horrible garra,
Cautivo escapado del mayor en una cesta:
Cuando nacer? del grande un hijo de Agripa.

XCII
Pr?ncipe de belleza tan encantadora,
Al jefe llevado, el segundo hecho traici?n:
La ciudad con la espada de p?lvora cara adusta,
Por muy grande asesinato el jefe del rey odiado.

XCIII
Prelado avaro de ambici?n equivocada.
Nada ser? demasiado para pedirse:
Sus mensajeros, y ?l bien atrapado,
Todo al rev?s ver quien la madera tajar?a.

XCIV
Un rey airado ser? con los rebeldes,
Cuando prohibidos sean los ameses de guerra:
El veneno te?ido de az?car por las frambuesas,
Por las aguas asesinatos, muertos diciendo aprieta aprieta.

XCV
Por detractor calumniado apenas nacido,
Cuando sean hechos enormes y marciales:
La menos parte dudosa al primog?nito,
Y pronto en el reino ser?n hechas porciones.

XCVI
Gran ciudad a los soldados abandonada,
Nunca vio mortal tumulto tan pr?ximo:
?Oh que odiosa mortandad se aproxima!
Ni una ofensa le ser? perdonada.

XCVII
Cinco y cuarenta grados cielos arder?,
Fuego acerc?ndose a gran ciudad nueva,
Al instante gran llama esparcida saltar?,
Cuando se quiera de Normandos hacer prueba.

XCVIII
Arruinada en los Vosgos de miedo tant terrible,
Su gran ciudad tinta, hecho pestilente,
Saquear Sol, Luna y violar sus templos:
Y los dos r?os enrojecer de sangre que cae.

XCIX
El enemigo docto se tomar? confuso,
Gran campo enfermo, y de hecho por emboscadas:
Montes Pirineos y Poenus le habr?n rehusado,
Cerca del r?o descubriendo antiguos refugios.

C
Hija del Aura, asilo del malsano,
Donde hasta el cielo se ve el anfiteatro:
Prodigio visto, tu mal est? muy cercano,
Ser?s cautiva, y de veces m?s de cuatro.

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