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Mi?rcoles, 22 de febrero de 2006
EL APOCALIPSIS ES EL LIBRO SAGRADO ORIGINARIO POR EXCELENCIA Y PIENSO QUE DEBE SER EL MS IMPORTANTE Y EL PRIMERO Y VERDADERO EN CONSIDERAR

Apocalipsis 1
Bendiciones para el lector
1-2 Dios le ha mostrado a Jesucristo lo que pronto suceder?, para que ?l se lo ense?e a sus servidores. Por eso Jesucristo se lo ha comunicado a Juan, su servidor, por medio de un ?ngel; y Juan ha puesto por escrito toda la verdad.
3 ?Dios bendiga a quien lea en p?blico este mensaje! ?Y bendiga tambi?n a los que lo escuchen y lo obedezcan! ?Ya viene el d?a en que Dios cumplir? todo lo que se anuncia en este libro!

Saludo
4-5 Yo, Juan, saludo a las siete iglesias que est?n en la provincia de Asia. Dios es el que vive, el que siempre ha vivido, y el que est? por venir. Deseo que Dios y Jesucristo y los siete esp?ritus que est?n delante de su trono los amen a ustedes y les den su paz. Podemos confiar en que Jesucristo nos ama y dice la verdad acerca de Dios. ?l fue el primero en resucitar, y es tambi?n el que gobierna sobre todos los reyes de la tierra.
Por medio de la muerte de Jesucristo, Dios nos ha perdonado nuestros pecados. 6 Adem?s, Cristo nos permite gobernar como reyes, y nos ha nombrado sacerdotes al servicio de Dios su Padre. Por eso, ?alaben todos a Jesucristo, y que s?lo ?l tenga todo el poder del mundo! Am?n.
7 ?Miren!
?Cristo viene en las nubes!
Todos lo ver?n venir,
aun los que lo mataron;
y todos los habitantes del mundo
llorar?n por ?l.
As? suceder?, ?Am?n!
8 El Se?or todopoderoso, el que vive, siempre ha vivido y est? por llegar, dice: "Yo soy el principio y el fin".

Visi?n sobre Jesucristo
9 Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en ?l. Y por confiar en ?l, pertenezco al reino de Dios, lo mismo que ustedes; tengo los mismos problemas y dificultades, pero tambi?n tengo la fuerza que Dios nos da para soportar esos sufrimientos. Por anunciar el mensaje de Dios y hablar de Jesucristo fui enviado a la isla de Patmos. 10 Pero un domingo, qued? bajo el poder del Esp?ritu Santo. Entonces escuch? detr?s de m? una voz muy fuerte, que sonaba como una trompeta. 11 Esa voz me dijo: "Escribe en un libro lo que ves, y env?alo a las siete iglesias de la provincia de Asia, es decir, a las iglesias de ?feso, Esmirna, P?rgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea".
12 Cuando me volv? para ver qui?n me hablaba, vi siete candelabros de oro. 13 En medio de los candelabros vi a alguien que parec?a ser Jes?s, el Hijo del hombre. Vest?a una ropa que le llegaba hasta los pies, y a la altura del pecho llevaba un cintur?n de oro. 14 Su cabello era tan blanco como la lana, y hasta parec?a estar cubierto de nieve. Sus ojos parec?an llamas de fuego, 15 y sus pies brillaban como el bronce que se funde en el fuego y luego se pule. Su voz resonaba como enormes y estruendosas cataratas. 16 En su mano derecha ten?a siete estrellas, y de su boca sal?a una espada delgada y de doble filo. Su cara brillaba como el sol de mediod?a.
17 Al verlo, ca? a sus pies como muerto. Pero ?l puso su mano derecha sobre m?, y me dijo:
"No tengas miedo. Yo soy el primero y el ?ltimo, 18 y estoy vivo. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre, y tengo poder sobre la muerte.
19 "Escribe lo que has visto: lo que ahora sucede y lo que suceder? despu?s. 20 Yo te explicar? el significado secreto de las siete estrellas que viste en mi mano, y de los siete candelabros de oro. Las siete estrellas representan a los ?ngeles de las siete iglesias, y los siete candelabros representan a las siete iglesias.

Apocalipsis 2
El mensaje a la iglesia de ?feso
1 "Escribe al ?ngel de la iglesia de ?feso:
"Yo sostengo las siete estrellas en mi mano derecha, y camino entre los siete candelabros de oro. Pon atenci?n a lo que te voy a decir:
2 'Estoy enterado de todo lo que haces, y s? que por obedecerme has tenido muchas dificultades. Tambi?n s? que las has soportado con mucha paciencia, y que rechazas a los malvados. Has puesto a prueba a los que no son ap?stoles pero dicen serlo, y has demostrado que son unos mentirosos. 3 Has sido paciente, y por obedecerme has sufrido mucho. Pero aun as? no te has cansado de obedecerme.
4 'Sin embargo, hay algo que no me gusta de ti, y es que ya no me amas tanto como me amabas cuando te hiciste cristiano. 5 Por eso, acu?rdate de c?mo eras antes, y vuelve a obedecer a Dios. Deja de hacer lo malo, y comp?rtarte como al principio. Si no lo haces, yo ir? a castigarte y quitar? de su lugar tu candelabro.
6 'Lo que me gusta de ti es que odias, lo mismo que yo, lo que hacen los nicolaitas.
7 'Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios les dice a las iglesias.
'A los que triunfen sobre las dificultades y no dejen de confiar en m?, les dar? a comer el fruto del ?rbol que da vida. Ese ?rbol crece en el hermoso jard?n de Dios' ".

El mensaje a la iglesia de Esmirna
8 "Escribe al ?ngel de la iglesia de Esmirna:
"Yo soy el primero y el ?ltimo. ?Hab?a muerto, pero he vuelto a vivir! Escucha bien lo que te voy a decir:
9 'Yo conozco las dificultades por las que ahora pasas, y s? que eres pobre, aunque espiritualmente eres muy rico. Tambi?n s? lo mal que hablan de ti los que se consideran jud?os, que en realidad son un grupo que pertenece a Satan?s.
10 'No tengas miedo de lo que vas a sufrir. El diablo meter? a algunos de ustedes en la c?rcel, para ver si en verdad conf?an en m?. Ustedes tendr?n muchas dificultades durante un corto tiempo. Pero si conf?an en m? hasta la muerte, yo les dar? como premio la vida eterna.
11 'Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios les dice a las iglesias.
'Los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en m?, jam?s ser?n separados de Dios' ".

El mensaje a la iglesia de P?rgamo
12 "Escribe al ?ngel de la iglesia de P?rgamo:
"Yo tengo la espada delgada y de doble filo. Escucha lo que te voy a decir:
13 'Yo s? que t? vives en la ciudad donde Satan?s tiene su trono, y que a pesar de eso sigues confiando en m?. Ni siquiera dudaste cuando en esa ciudad mataron a Antipas, quien siempre demostr? su confianza en m?.
14 'Sin embargo, hay algo que no me gusta de ti, y es que no has rechazado a los que siguen el mal ejemplo de Balaam. ?l le aconsej? a Balac que hiciera pecar a los israelitas, y los anim? a comer lo que se hab?a ofrecido a dioses falsos, y tambi?n a ser infieles a Dios.
15 Tampoco has rechazado a los que siguen las ense?anzas de los nicolaitas. 16 Por eso, vuelve a obedecer a Dios, porque si no lo haces vendr? pronto y, con el poder de mi palabra, te castigar? a ti, a los nicolaitas y a sus seguidores.
17 'Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios les dice a las iglesias.
'A los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en m?, les dar? a comer del man? escondido y les entregar? una piedra blanca. Sobre esa piedra est? escrito un nuevo nombre, que nadie conoce. S?lo los que la reciban sabr?n cu?l es ese nombre' ".

El mensaje a la iglesia de Tiatira
18 "Escribe al ?ngel de la iglesia de Tiatira:
"?Yo soy el Hijo de Dios! Mis ojos parecen llamas de fuego, y mis pies brillan como el bronce bien pulido. Escucha lo que te voy a decir:
19 'Estoy enterado de todo lo que haces. S? muy bien que me amas y que no has dejado de confiar en m?; tambi?n s? que has servido a los dem?s, y que ahora los est?s ayudando mucho m?s que al principio.
20 'Pero hay algo que no me gusta de ti, y es que has dejado que Jezabel siga enga?ando a mis servidores. Esa mujer anda diciendo que Dios la envi?, y les ha dicho a mis servidores que pueden comer de lo que se ha ofrecido a dioses falsos, y los anima a ser infieles a Dios. 21 Yo le he dado tiempo para que vuelva a obedecer a Dios, pero no ha querido hacerlo, ni ha dejado de creer en dioses falsos.
22-23 'Yo voy a hacer que esa mujer se enferme gravemente, y que se mueran los que obedecen sus ense?anzas y siguen creyendo en dioses falsos. Pero si se arrepienten y vuelven a obedecer a Dios, no les har? da?o.
'As?, todas las iglesias sabr?n que yo conozco los pensamientos y deseos de todos, y que a cada uno le dar? el castigo que merecen sus malas acciones.
24 'Pero a los que est?n en Tiatira y no siguen las ense?anzas de esa mujer, ni han llegado a conocer lo que algunos llaman los secretos profundos de Satan?s, les doy esta ?nica orden: 25 que sigan creyendo firmemente en m? hasta que yo vuelva.
26-28 'A los que triunfen sobre las dificultades y no dejen de confiar en m?, les dar? como se?al de victoria la estrella de la ma?ana. Y si siempre me obedecen, les dar? poder sobre los pa?ses del mundo, as? como mi Padre me dio ese poder a m?. Gobernar?n a esos pa?ses, y los tratar?n con dureza; ?los har?n pedazos, como si fueran ollas de barro!
29 'Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios les dice a las iglesias' ".

Apocalipsis 3
El mensaje a la iglesia de Sardes
1 "Escribe al ?ngel de la iglesia de Sardes:
"Yo tengo los siete esp?ritus de Dios y las siete estrellas. Escucha lo que te voy a decir:
'Estoy enterado de todo lo que haces, y s? que tienes fama de obedecerme fielmente. Pero eso no es verdad. 2 As? que lev?ntate y esfu?rzate por mejorar las cosas que a?n haces bien, pero que est?s a punto de no seguir haciendo, pues he visto que no obedeces a mi Dios. 3 Acu?rdate de todo lo que has aprendido acerca de Dios, y arrepi?ntete y vuelve a obedecerlo. Si no lo haces, ir? a castigarte, y llegar? cuando menos lo esperes; lo har? como el ladr?n, que nunca se sabe cuando llegar? a robar.
4 'Sin embargo, en Sardes hay algunas personas que no han hecho lo malo. Por eso, estar?n conmigo vistiendo ropa blanca, s?mbolo de victoria y santidad, pues se lo merecen.
5 'A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en m?, los vestir? con ropas blancas, y no borrar? sus nombres del libro de la vida. Y los reconocer? delante de mi Padre y de los ?ngeles que le sirven.
6 'Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios dice a las iglesias' ".

El mensaje a la iglesia de Filadelfia
7 "Escribe al ?ngel de la iglesia de Filadelfia:
"Yo soy el verdadero Hijo de Dios, y gobierno sobre el reino de David. Cuando abro una puerta, nadie puede volver a cerrarla; y cuando la cierro, nadie puede volver a abrirla. Ahora escucha lo que te voy a decir:
8 'Estoy enterado de todo lo que haces, y s? que me has obedecido en todo y nunca has negado conocerme, a pesar de que tienes poco poder. Por eso, pon atenci?n: Voy a darte la oportunidad de servirme, y nadie te lo podr? impedir. Yo te he abierto la puerta, y nadie podr? cerrarla. 9 Ya ver?s lo que har? con esos mentirosos que pertenecen a Satan?s. Dicen que son jud?os, pero en realidad no lo son. Har? que se arrodillen delante de ti, para que vean cuanto te amo.
10 'Todos en el mundo tendr?n dificultades y sufrimientos. As? ver? qui?n conf?a en m? y qui?n no. Pero a ti te proteger?, porque t? me obedeciste cuando te orden? que no dejaras de confiar en m?. 11 Pronto regresar?. Sigue creyendo fielmente en m?, y as? nadie te quitar? tu premio.
12 'A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en m?, les dar? un lugar importante en el templo de mi Dios, y nunca tendr?n que salir de all?. En ellos escribir? el nombre de mi Dios y el de la ciudad celestial, que es la Nueva Jerusal?n que vendr?. Tambi?n escribir? en ellos mi nuevo nombre.
13 'Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios les dice a las iglesias' ".

El mensaje a la iglesia de Laodicea
14 "Escribe al ?ngel de la iglesia de Laodicea:
"?Yo soy el Am?n! Y me llamo as? porque ense?o la verdad acerca de Dios y nunca miento. Por medio de m?, Dios cre? todas las cosas. Escucha bien lo que te voy a decir:
15 'Estoy enterado de todo lo que haces, y s? que no me obedeces del todo, sino s?lo un poco. ?Ser?a mejor que me obedecieras completamente, o que de plano no me obedecieras! 16 Pero como s?lo me obedeces un poco, te rechazar? por completo. 17 Pues t? dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no necesitas de nada. Pero no te das cuenta de que eres un desdichado, un miserable, y que est?s pobre, ciego y desnudo. 18 Por eso te aconsejo que compres de m? lo que de veras te har? rico. Porque lo que yo doy es de mucho valor, como el oro refinado en el fuego. Si no quieres pasar la verg?enza de estar desnudo, acepta la ropa blanca que yo te doy para que te cubras con ella, y las gotas medicinales para tus ojos. S?lo as? podr?s ver.
19 'Yo reprendo y corrijo a los que amo. Por eso, vu?lvete a Dios y obed?celo completamente.
20 Yo estoy a tu puerta, y llamo;
si oyes mi voz y me abres,
entrar? en tu casa
y cenar? contigo.
21 'Los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en m?, reinar?n conmigo, as? como yo he triunfado y ahora reino con mi Padre.
22 'Si tienes o?dos, pon atenci?n a lo que el Esp?ritu de Dios les dice a las iglesias' "".

Apocalipsis 4
La alabanza en el cielo
1 Despu?s de esto, vi una puerta abierta en el cielo. Entonces la voz que hab?a escuchado al principio, y que resonaba tan fuerte como una trompeta, me dijo: "?Ac?rcate!, voy a ense?arte lo que est? por suceder".
2 En ese mismo instante qued? bajo el poder del Esp?ritu Santo, y vi un trono en el cielo. Sobre el trono estaba sentado alguien 3 que brillaba como un diamante o como un rub?. Alrededor del trono, un arco iris brillaba como una esmeralda. 4 Hab?a tambi?n otros veinticuatro tronos, los cuales formaban un c?rculo, y en ellos estaban sentados veinticuatro ancianos. Esos ancianos estaban vestidos con ropas blancas, y ten?an una corona de oro en la cabeza. 5 Del trono sal?an rel?mpagos, ruidos y truenos, y frente a ?l ard?an siete antorchas, que son los siete esp?ritus de Dios. 6 Delante del trono hab?a tambi?n algo que era transparente como el cristal, y que parec?a un mar.
En el centro del c?rculo, alrededor del trono, hab?a cuatro seres vivientes que ten?an ojos en todo el cuerpo, por delante y por detr?s. 7 El primero de ellos parec?a un le?n; el segundo parec?a un toro; el tercero parec?a un ser humano, y el cuarto parec?a un ?guila en pleno vuelo. 8 Cada uno de estos seres vivientes ten?a seis alas, y ojos por todos lados, y no dejaban de cantar de d?a y de noche:
"?Santo, santo,
santo es el Se?or,
Dios todopoderoso,
que siempre ha vivido,
que vive, y pronto vendr?!"
9-10 Estos cuatro seres vivientes cantan y dan gracias al que est? sentado en el trono y vive para siempre. En sus cantos dicen lo maravilloso, poderoso y digno que es ?l de recibir honores. Cada vez que hacen esto, los veinticuatro ancianos se arrodillan delante de ?l, lo adoran y, arrojando sus coronas delante del trono, cantan:
11 "Oh, Se?or y Dios nuestro;
t? mereces que te alaben,
que te llamen maravilloso,
y que admiren tu poder.
Porque t? creaste todo lo que existe;
gracias a ti todo fue creado".

Apocalipsis 5
El rollo y el Cordero
1 En la mano derecha del que estaba sentado en el trono vi un libro enrollado. Las hojas del libro estaban escritas por ambos lados, y el libro estaba cerrado con siete sellos. 2 Luego vi a un ?ngel poderoso que preguntaba con fuerte voz: "?Qui?n tiene la autoridad de romper los sellos y abrir el rollo?"
3 Y no hab?a nadie en todo el universo que pudiera abrir el rollo ni mirar su contenido. 4 Yo me puse a llorar mucho porque no hab?a quien pudiera hacerlo. 5 Pero uno de los ancianos me dijo:
"No llores m?s, pues el heredero del trono de David, a quien se le llama el Le?n de Jud?, ha salido vencedor. Por eso s?lo ?l tiene la autoridad de romper los siete sellos y abrir el rollo".
6 Entonces vi un Cordero cerca del trono. En el cuerpo llevaba las marcas de haber sido sacrificado. Estaba de pie, rodeado por los cuatro seres vivientes y por los veinticuatro ancianos. Ten?a siete cuernos, y tambi?n siete ojos. Estos son los siete esp?ritus de Dios, que han sido enviados para visitar toda la tierra. 7 El Cordero fue y tom? el libro enrollado que ten?a en la mano derecha el que estaba sentado en el trono. 8 Apenas hizo esto, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se arrodillaron delante de ?l. Cada uno ten?a un arpa, y llevaba una copa llena de incienso que representaba las oraciones del pueblo de Dios. 9 Y todos ellos cantaban esta nueva canci?n:
"S?lo t? mereces tomar el libro
y romper sus sellos.
Porque fuiste sacrificado,
y con tu sangre
rescataste para Dios,
a gente de toda raza,
idioma, pueblo y naci?n.
10 Los hiciste reyes
y sacerdotes para nuestro Dios;
ellos gobernar?n la tierra".
11 Luego o? el murmullo de muchos ?ngeles. Eran millones y millones de ?ngeles que rodeaban al trono, a los cuatro seres vivientes y a los veinticuatro ancianos. 12 Y dec?an con fuerte voz:
"El Cordero que fue sacrificado,
merece recibir el poder y la riqueza,
la sabidur?a y la fuerza,
el honor y la alabanza".
13 Y tambi?n o? decir a todos los seres del universo:
"?Que todos alaben
al que est? sentado en el trono,
y tambi?n al Cordero!
Que lo llamen maravilloso,
y por siempre admiren su poder".
14 Los cuatro seres vivientes dec?an: "?As? sea!", y los veinticuatro ancianos se arrodillaron y adoraron al que est? sentado en el trono, y al Cordero.

Apocalipsis 6
Los primeros cuatro sellos
1 En el momento en que el Cordero romp?a el primero de los siete sellos, o? que uno de los cuatro seres vivientes dec?a con voz de trueno: "?Ac?rcate!"
2 Mir? entonces, y vi salir un caballo blanco. El que lo montaba llevaba en la mano flechas y un arco, y le dieron una corona. Hab?a vencido a sus enemigos, y sal?a dispuesto a seguir venciendo.
3 Cuando el Cordero rompi? el segundo sello, o? que dec?a el segundo de los seres vivientes: "?Ac?rcate!"
4 Sali? entonces un caballo rojizo. Y Dios le dio permiso al jinete de acabar con la paz del mundo y de hacer que unos a otros se mataran. Y le dieron una gran espada.
5 Cuando el Cordero rompi? el tercer sello, o? que dec?a el tercero de los seres vivientes: "?Ac?rcate!"
Luego vi un caballo negro. El que lo montaba llevaba una balanza en la mano. 6 Y de en medio de los cuatro seres vivientes o? una voz que dec?a: "El salario de todo un d?a de trabajo s?lo alcanzar? para comprar un kilo de trigo o un kilo de cebada. ?Pero no da?es ni el aceite ni el vino!"
7 Cuando el Cordero rompi? el cuarto sello, o? que dec?a el cuarto de los seres vivientes: "?Ac?rcate!"
8 Despu?s vi un caballo p?lido y amarillento. El que lo montaba se llamaba Muerte, y el representante del reino de la muerte lo segu?a. Y los dos recibieron poder para matar a la cuarta parte de los habitantes de este mundo con guerras, hambres, enfermedades y ataques de animales salvajes.

El quinto sello
9 Cuando el Cordero rompi? el quinto sello, debajo del altar vi las almas de los que hab?an sido asesinados por anunciar el mensaje de Dios. 10 Dec?an con fuerte voz: "Dios todopoderoso, t? eres santo y siempre dices la verdad. ?Cu?ndo te vengar?s de los que nos mataron? ?Cu?ndo los castigar?s?"
11 Entonces Dios les dio ropas blancas y les dijo que deb?an esperar un poco m?s, porque a?n no hab?an muerto todos los cristianos que deb?an morir como ellos.

El sexto sello
12 Cuando el Cordero rompi? el sexto sello, mir?, y hubo un gran terremoto. El sol se oscureci? y la luna se puso roja como la sangre. 13 Las estrellas cayeron del cielo a la tierra, como cae la fruta del ?rbol cuando un fuerte viento lo sacude. 14 Adem?s, el cielo fue desapareciendo, como cuando se enrolla una hoja de pergamino, y todas las monta?as y las islas fueron cambiadas de lugar.
15 Entonces todos los reyes de la tierra y toda la gente importante intentaron esconderse en las cuevas y entre las rocas de las monta?as. Lo mismo hicieron los comandantes de los ej?rcitos, los ricos, los poderosos, los esclavos y los que eran libres. 16 Y todos ellos les dec?an a las monta?as y a las rocas:
"?Caigan sobre nosotros para que no nos vea el que est? sentado en el trono! ?Que no nos castigue el Cordero! 17 Ha llegado el d?a en que Dios y el Cordero nos castigar?n, y nadie podr? resistir el castigo".

Dios salvar? a su pueblo
1-3 Despu?s de esto, vi cuatro ?ngeles que estaban de pie. Cada uno de ellos miraba a uno de los cuatro puntos cardinales. Estaban deteniendo al viento para que no soplara sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre los ?rboles. Estos cuatro ?ngeles hab?an recibido poder para da?ar a la tierra y el mar. Tambi?n vi a otro ?ngel, que ven?a del oriente, el cual ten?a el sello del Dios que vive para siempre. Con ese sello deb?a marcar a todos los que pertenecen a Dios, para protegerlos. Entonces este ?ngel les grit? con fuerte voz a los otro cuatro: "?No da?en la tierra, ni el mar, ni los ?rboles, hasta que hayamos marcado en la frente a los que sirven a nuestro Dios!"
4-8 Luego o? que se mencionaba a las doce tribus de Israel, es decir, a Jud?, Rub?n, Gad, Aser, Neftal?, Manas?s, Sime?n, Lev?, Isacar, Zabul?n, Jos? y Benjam?n. De cada una de las doce tribus fueron marcados doce mil, para un total de ciento cuarenta y cuatro mil.
9 Despu?s de esto vi a mucha gente de todos los pa?ses, y de todas las razas, idiomas y pueblos. ?Eran tantos que nadie pod?a contarlos! Estaban de pie, delante del trono y del Cordero, vestidos con ropas blancas. En sus manos llevaban ramas de palma, 10 y gritaban con fuerte voz:
"Nos ha salvado nuestro Dios,
que est? sentado en el trono,
y tambi?n el Cordero".
11 Todos los ?ngeles estaban de pie alrededor del trono, y alrededor de los ancianos y de los cuatro seres vivientes. Ellos se inclinaron delante del trono, hasta tocar el suelo con la frente, y adoraron a Dios 12 diciendo:
"?Alabemos a nuestro Dios!
?As? sea!
Admiremos su fama y sabidur?a,
su poder y fortaleza.
Demos a nuestro Dios,
gracias y honor por siempre.
?As? sea!"
13 Entonces, uno de los ancianos me pregunt?:
--?Qui?nes son los que est?n vestidos dde blanco? ?De d?nde vienen?
14 Yo le respond?:
--Se?or, usted lo sabe.
Y ?l me dijo:
--Son los que no murieron durante el tiiempo de gran sufrimiento que hubo en la tierra. Ellos confiaron en Dios, y ?l les perdon? sus pecados por medio de la muerte del Cordero.
15 "Por eso est?n ahora
delante del trono de Dios,
y d?a y noche
le sirven en su templo.
"Dios estar? con ellos,
y los proteger?.
16 "Ya no tendr?n hambre ni sed;
ni los quemar? el sol,
ni los molestar? el calor.
17 "Dios secar? todas sus l?grimas,
y los cuidar? el Cordero
que est? en medio del trono,
as? como el pastor
cuida sus ovejas
y las lleva a manantiales
de agua que da vida.

Apocalipsis 8
El s?ptimo sello y las siete trompetas
1 Cuando el Cordero rompi? el s?ptimo sello, todos en el cielo guardaron silencio durante media hora.
2 Entonces vi que se le dio una trompeta a cada uno de los siete ?ngeles que estaban de pie delante de Dios. 3 Despu?s vino otro ?ngel con un taz?n de oro, y en ese taz?n pusieron mucho incienso, para que lo ofreciera ante el altar junto con las oraciones del pueblo de Dios. 4 El humo del incienso subi? de la mano del ?ngel, junto con las oraciones, hasta donde estaba Dios. 5 Entonces el ?ngel tom? el taz?n y lo llen? con los carbones encendidos que estaban sobre el altar. Luego, lanz? todo sobre la tierra, y por todos lados hubo un resonar de truenos, y rel?mpagos, y un fuerte temblor de tierra.
6 Despu?s, los siete ?ngeles que ten?an las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.

Las primeras cuatro trompetas
7 El primer ?ngel toc? su trompeta, y desde el cielo cayeron granizo y fuego mezclados con sangre. Se quem? la tercera parte de la tierra, y tambi?n la tercera parte de todos los ?rboles y de toda la hierba.
8 El segundo ?ngel toc? su trompeta, y algo parecido a una gran monta?a envuelta en llamas fue lanzado al mar. Entonces, la tercera parte del mar se convirti? en sangre, 9 y muri? la tercera parte de todo lo que viv?a en el mar, y fue destruida la tercera parte de los barcos.
10 Cuando el tercer ?ngel toc? su trompeta, una gran estrella cay? del cielo sobre la tercera parte de los r?os y de los manantiales. Esa estrella ard?a como una antorcha, 11 y se llamaba "Amargura". Entonces, la tercera parte de las aguas se volvi? amarga, y mucha gente muri? al beberlas.
12 El cuarto ?ngel toc? su trompeta, y la tercera parte del sol, de la luna y de las estrellas se da?? y dej? de alumbrar. Por eso el sol no alumbraba durante la tercera parte del d?a, y la luna y las estrellas no brillaban durante la tercera parte de la noche.
13 Luego vi un ?guila que volaba en lo alto del cielo, y la o? decir con fuerte voz: "?Qu? mal les va a ir a todos los que viven en el mundo, cuando los otros tres ?ngeles toquen sus trompetas!"

Apocalipsis 9
La quinta trompeta
1 El quinto ?ngel toc? su trompeta, y vi una estrella que hab?a ca?do del cielo a la tierra. A ella se le dio la llave del t?nel que lleva al Abismo profundo. 2 Y cuando la estrella abri? el t?nel del Abismo, de all? sali? humo, como de un horno muy grande, y el humo oscureci? el sol y el aire. 3 Del humo salieron saltamontes, los cuales cubrieron la tierra y recibieron poder para picar a la gente como si fueran escorpiones. 4 Luego Dios les orden? que s?lo da?aran a quienes no tuvieran en su frente la marca del sello de Dios, y que no da?aran a la tierra, ni a los ?rboles ni a las plantas.
5 Dios les permiti? que hirieran a la gente durante cinco meses, pero no les permiti? que mataran a nadie. Y las heridas que hac?an los saltamontes eran tan dolorosas como la picadura de los escorpiones.
6 Durante esos cinco meses, la gente que hab?a sido picada quer?a morirse, pero segu?a viviendo. Era como si la muerte huyera de ellas.
7 Los saltamontes parec?an caballos de guerra, listos para entrar en batalla. En la cabeza ten?an algo que parec?a una corona de oro, y sus caras parec?an humanas. 8 Sus crines parec?an cabellos de mujer, y sus dientes parec?an colmillos de le?n. 9 Sus cuerpos estaban protegidos con algo parecido a una armadura de hierro, y sus alas resonaban como el estruendo de muchos carros tirados por caballos cuando entran en combate. 10 Su cola ten?a aguijones como de escorpiones, con los que pod?an da?ar a la gente durante cinco meses. 11 El ?ngel del Abismo es el jefe de los saltamontes. En hebreo se llama Abad?n, y en griego se llama Apoli?n; en ambos idiomas, su nombre quiere decir "Destructor".
12 Ese fue el primer desastre, pero todav?a faltan dos.

La sexta trompeta
13 El sexto ?ngel toc? su trompeta. De pronto o? una voz que sal?a de en medio de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba frente a Dios. 14 La voz le dijo al sexto ?ngel que hab?a tocado la trompeta: "Suelta a los cuatro ?ngeles que est?n atados junto al gran r?o ?ufrates".
15 Entonces el sexto ?ngel solt? a los cuatro ?ngeles para que mataran a la tercera parte de los seres humanos, pues Dios los hab?a preparado exactamente para esa hora, d?a, mes y a?o.
16 Y o? el n?mero de los que peleaban montados a caballo, y eran doscientos millones de soldados.
17 Los soldados que vi montados a caballo llevaban en su pecho una armadura de metal roja como el fuego, azul como el zafiro y amarilla como el azufre. Los caballos ten?an cabeza como de le?n, y de su hocico sal?a fuego, humo y azufre. 18 La tercera parte de los seres humanos muri? por causa del fuego, del humo y del azufre. 19 Las colas de los caballos parec?an serpientes, y con sus cabezas her?an a la gente. Es decir, los caballos ten?an poder en el hocico y en la cola.
20 El resto de la gente, es decir, los que no murieron a causa del fuego, el humo y el azufre, no dejaron de hacer lo malo, ni dejaron de adorar a los demonios y a las im?genes de dioses falsos. Al contrario, siguieron adorando im?genes de piedra, de madera, y de oro, plata y bronce. Esos dioses falsos no pueden ver, ni o?r, ni caminar. 21 Esa gente no dej? de matar, ni de hacer brujer?as; tampoco dej? de robar, ni de tener relaciones sexuales prohibidas.

Apocalipsis 10
El ?ngel y el librito
1 Luego vi a otro ?ngel poderoso, que bajaba del cielo envuelto en una nube. Un arco iris adornaba su cabeza; su cara brillaba como el sol, y sus piernas eran como dos columnas de fuego. 2 En su mano llevaba un librito abierto. Cuando el ?ngel se detuvo, puso el pie derecho sobre el mar y el pie izquierdo sobre la tierra. 3 Entonces grit? con fuerte voz, como si fuera un le?n que ruge; y cuando grit? se oyeron siete voces fuertes como truenos.
4 Estaba yo por escribir lo que dijeron las siete voces, cuando o? una voz del cielo que me dijo: "No escribas lo que dijeron las siete voces fuertes como truenos, sino gu?rdalo en secreto".
5 El ?ngel que se hab?a detenido sobre el mar y sobre la tierra levant? al cielo su mano derecha 6-7 y jur? por Dios que dir?a la verdad. Dijo: "Dios ya no esperar? m?s. Cuando el s?ptimo ?ngel toque su trompeta, Dios har? todo lo que hab?a planeado y manten?a en secreto. Har? todo lo que ya hab?a dicho a sus servidores los profetas". Y el ?ngel jur? por el Dios que vive para siempre y que cre? el universo.
8 Entonces la voz del cielo que yo hab?a o?do antes me habl? otra vez, y me dijo: "Ve y toma el librito abierto. T?malo de la mano del ?ngel que se detuvo sobre el mar y sobre la tierra".
9 Yo fui y le ped? al ?ngel que me diera el librito. Y el ?ngel me contest?: "T?malo y c?metelo. En la boca te sabr? dulce como la miel, pero en el est?mago te sabr? amargo".
10 Yo tom? el librito de la mano del ?ngel y me lo com?. Y en efecto, en la boca me supo dulce como la miel, pero en el est?mago me supo amargo. 11 Entonces me dijeron: "Tienes que anunciar los planes de Dios a la gente de muchos pa?ses, razas, idiomas y reyes".

Apocalipsis 11
Los dos profetas
1 Luego me dieron una regla de madera para medir, y Dios me dijo:
"Ve y mide mi templo y mi altar, y mira cu?ntos me est?n adorando all?. 2 Pero no midas el espacio que hay fuera del templo, porque ese espacio se lo he dado a los que no creen en m?. Ellos gobernar?n sobre Jerusal?n durante tres a?os y medio. 3 Y yo enviar? a dos profetas para que anuncien mi verdadero mensaje. Los enviar? vestidos con ropa ?spera, para que anuncien profec?as durante esos tres a?os y medio".
4 Estos dos profetas son los dos ?rboles de olivo y los dos candelabros que est?n delante de Dios, que es el rey de la tierra. 5 Si alguien trata de hacerles da?o, ellos echar?n fuego por la boca y quemar?n completamente a sus enemigos hasta matarlos. 6 Ellos tienen poder para hacer que no llueva durante los tres a?os y medio que profetizar?n. Tambi?n tienen poder para hacer que el agua se vuelva sangre, y para hacer que la gente de este mundo sufra toda clase de terribles males. Y pueden hacerlo cuantas veces quieran.
7 Cuando estos dos profetas hayan terminado de anunciar mi verdadero mensaje, el monstruo que sube desde el Abismo profundo pelear? contra ellos, y los vencer? y los matar?. 8 Sus cuerpos quedar?n tirados en la calle principal de la gran ciudad donde mataron al Se?or clav?ndolo en una cruz. La gente le ha dado a esa ciudad el nombre simb?lico de Sodoma, y tambi?n la llaman Egipto. 9 Durante tres d?as y medio, gente de distintos pueblos, razas, idiomas y pa?ses ver? sus cad?veres, y no dejar? que los entierren. 10 Todo el mundo se alegrar? de verlos muertos, y celebrar?n su muerte mand?ndose regalos unos a otros, porque para esa gente aquellos dos profetas eran un terrible sufrimiento.
11 Pero despu?s de esos tres d?as y medio Dios volvi? a darles vida y ellos se pusieron de pie; y todas las personas que los vieron tuvieron mucho miedo. 12 Entonces los dos profetas oyeron una voz fuerte que les dec?a: "?Suban aqu?!"
Ellos subieron al cielo en una nube, a la vista de todos sus enemigos. 13 En ese mismo instante hubo un gran terremoto que destruy? la d?cima parte de la ciudad, y siete mil personas murieron. Los sobrevivientes tuvieron mucho miedo y alabaron a Dios, que est? en el cielo.
14 Ese fue el segundo desastre, pero el tercero viene pronto.

La s?ptima trompeta
15 El s?ptimo ?ngel toc? su trompeta, y en el cielo se oyeron fuertes voces que dec?an:
"Nuestro Dios y su Mes?as
ya gobiernan sobre todo el mundo;
y reinar?n para siempre".
16 Y los veinticuatro ancianos que est?n sentados en sus tronos, delante de Dios, se inclinaron hasta tocar el suelo con la frente y adoraron a Dios, 17 diciendo:
"Se?or, Dios todopoderoso;
t? vives y siempre has vivido.
Gracias porque has demostrado
tu gran poder,
y porque has comenzado a reinar
sobre el mundo.
18 Los pueblos que no creen en ti,
est?n enojados,
pero ha llegado el d?a
en que los castigar?s
con todo tu enojo.
Ese d?a juzgar?s a todos
los que han muerto,
premiar?s a los profetas,
tus servidores,
premiar?s a todo tu pueblo,
y tambi?n a los que te respetan;
no importa si son poderosos,
o humildes;
t? los premiar?s".
19 Entonces se abrieron las puertas del templo de Dios que est? en el cielo, y dentro del templo pod?a verse el cofre de su pacto. Y hubo rel?mpagos, un resonar de truenos, un fuerte temblor de tierra y una gran lluvia de granizo.

Apocalipsis 12
La mujer y el drag?n
1 Luego en el cielo se vio algo muy grande y misterioso: Una mujer apareci? envuelta en el sol. Ten?a la luna debajo de sus pies, y llevaba en la cabeza una corona con doce estrellas. 2 La mujer estaba embarazada y daba gritos de dolor, pues estaba a punto de tener a su beb?.
3 De pronto se vio en el cielo algo tambi?n grande y misterioso: apareci? un gran drag?n rojo, que ten?a siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada cabeza. 4 Con la cola arrastr? a la tercera parte de las estrellas del cielo, y las tir? a la tierra. El drag?n se detuvo frente a la mujer, para comerse al ni?o tan pronto como naciera.
5 La mujer tuvo un ni?o que gobernar?a con gran poder a todos los pa?ses de este mundo. Pero a la mujer le quitaron el ni?o y lo llevaron ante Dios y ante su trono. 6 La mujer huy? al desierto, y all? Dios le prepar? un lugar para cuidarla durante tres a?os y medio.

Miguel y el drag?n
7 Despu?s hubo una batalla en el cielo. Uno de los jefes de los ?ngeles, llamado Miguel, pele? acompa?ado de su ej?rcito contra el drag?n. El drag?n y sus ?ngeles lucharon, 8 pero no pudieron vencer, y ya no les permitieron quedarse m?s tiempo en el cielo. 9 Arrojaron del cielo al gran drag?n, que es la serpiente antigua: el diablo, llamado Satan?s. ?l y sus ?ngeles fueron lanzados a la tierra, y se dedican a enga?ar a todo el mundo.
10 Entonces o? una fuerte voz que dec?a:
"?Nuestro Dios
ha salvado a su pueblo;
ha mostrado su poder,
y es el ?nico rey!
Su Mes?as gobierna
sobre todo el mundo.
El diablo ha sido
arrojado del cielo,
pues d?a y noche,
delante de nuestro Dios,
acusaba a los nuestros.
11 La muerte del Cordero,
y el mensaje anunciado,
ha sido su derrota.
Los nuestros no tuvieron miedo,
sino que se dispusieron a morir.
12 ?Que se alegren los cielos,
y todos los que all? viven!
Pero ?qu? mal les va a ir
a los que viven en la tierra,
y a los que habitan en el mar!
El diablo est? muy enojado;
ha bajado a combatirlos.
?Bien sabe el diablo
que le queda poco tiempo!"
13 Cuando el drag?n se dio cuenta de que hab?a sido lanzado a la tierra, empez? a perseguir a la mujer que hab?a tenido al ni?o. 14 Pero Dios le dio a la mujer dos grandes alas de ?guila para que escapara volando, lejos del drag?n, hacia el lugar en el desierto donde la cuidar?an durante tres a?os y medio. 15 El drag?n arroj? mucha agua por la boca, y con el agua form? un r?o para que arrastrara a la mujer. 16 Pero la tierra vino en su ayuda: abri? un hueco, como si fuera su boca, y se trag? toda el agua que el drag?n hab?a arrojado. 17 Entonces el drag?n se enoj? mucho contra la mujer, y fue a pelear contra el resto de sus descendientes, es decir, contra los que obedecen los mandamientos de Dios y siguen confiando en el mensaje de Jes?s. 18 Y el drag?n se detuvo a la orilla del mar.

Apocalipsis 13
El monstruo del mar
1 Entonces vi que sal?a del mar un monstruo con diez cuernos y siete cabezas. En cada cuerno ten?a una corona, y en cada cabeza ten?a escritos nombres que ofend?an a Dios. 2 Este monstruo parec?a leopardo, pero ten?a patas de oso y hocico de le?n. El drag?n le entreg? a este monstruo su poder y su reino. 3 Una de las cabezas del monstruo parec?a tener una herida mortal. Pero la herida san?; lo que hizo que todo el mundo se asombrara y creyera en el monstruo. 4 Todos adoraron al drag?n, porque le hab?a dado su autoridad al monstruo, y tambi?n adoraron al monstruo. Dec?an: "No hay nadie tan fuerte como este monstruo. Nadie puede luchar contra ?l".
5 Al monstruo se le dej? creerse importante y decir que ?l era Dios. Tambi?n se le permiti? gobernar durante cuarenta y dos meses. 6 Pasado ese tiempo, empez? a insultar a Dios, a su templo y a todos los que est?n en el cielo. 7 Tambi?n se le permiti? pelear contra el pueblo de Dios y derrotarlo. Y se le dio autoridad sobre la gente de todas las razas y pueblos, idiomas y pa?ses. 8 A ese monstruo lo adorar?n todos los que no tienen sus nombres escritos en el libro del Cordero, que fue sacrificado. Ese libro fue escrito desde antes de que Dios creara el mundo, y en ?l est?n escritos los nombres de todos los que tienen vida eterna.
9 Si alguien tiene o?dos, que ponga atenci?n a lo siguiente:
10 "Quien deba ir a la c?rcel,
a la c?rcel lo llevar?n;
y quien deba morir por la espada,
a filo de espada morir?".
Esto significa que el pueblo de Dios debe aprender a soportar los sufrimientos, y seguir confiando en Dios.

El monstruo de la tierra
11 Luego vi a otro monstruo que sal?a de la tierra. Ten?a dos cuernos como de cordero, pero hablaba como un drag?n; 12 hab?a recibido autoridad del primer monstruo, y trabajaba para ?l. Obligaba a los habitantes del mundo a que adoraran al primer monstruo, que se hab?a repuesto de su herida mortal. 13 Tambi?n hac?a cosas grandiosas delante de la gente, y dejaba caer fuego del cielo sobre la tierra. 14 Este monstruo enga?? a la gente por medio de los milagros que hizo con el poder que el primer monstruo le hab?a dado. Luego los oblig? a hacer una estatua del primer monstruo, el cual hab?a sido herido con una espada pero segu?a con vida. 15 Dios permiti? que el segundo monstruo le diera vida a la estatua del primer monstruo, para que pudiera hablar. Todos los que no adoraban la imagen del primer monstruo eran condenados a muerte. 16 Tambi?n hizo que les pusieran a todos una marca en la mano derecha o en la frente. No importaba que fueran ricos o pobres, grandes o peque?os, libres o esclavos; todos ten?an que llevar la marca. 17 Nadie pod?a comprar ni vender nada si no ten?a esa marca, o el nombre del monstruo, o el n?mero de su nombre.
18 Aqu? se necesita esforzarse mucho para poder comprender: si hay alguien que entienda, trate de encontrar el significado del n?mero del monstruo, porque es el n?mero de un ser humano. Ese n?mero es 666.

Apocalipsis 14
Una canci?n nueva
1 Entonces mir?, y vi al Cordero de pie en el monte Si?n. Junto a ?l estaban ciento cuarenta y cuatro mil seguidores suyos que ten?an escritos en la frente los nombres del Cordero y del Padre. 2 Despu?s o? una voz que ven?a del cielo. Era como el estruendo de enormes cataratas o como el fuerte resonar del trueno; era un sonido semejante al de muchos m?sicos tocando arpas. 3 Los ciento cuarenta y cuatro mil estaban de pie delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes y de los veinticuatro ancianos, y cantaban una canci?n nunca antes escuchada. Nadie pod?a aprender la letra de aquella canci?n, sino s?lo aquellos que fueron salvados de entre la gente de este mundo. 4 No adoraron a dioses falsos ni fueron infieles a Dios; todos ellos segu?an al Cordero por dondequiera que ?l iba, y hab?an sido salvados para ser el primer regalo que se ofreciera a Dios y al Cordero, 5 pues nunca mintieron ni hicieron lo malo.

El mensaje de los tres ?ngeles
6 Vi entonces a otro ?ngel que volaba en lo alto del cielo. Llevaba buenas noticias de valor eterno, para la gente de todos los pa?ses, razas, idiomas y pueblos. 7 Dec?a con fuerte voz:
"Honren a Dios y al?benlo;
ha llegado el momento
en que ?l juzgar? al mundo.
Adoren al creador
del cielo y la tierra,
del mar y los manantiales".
8 Lo segu?a otro ?ngel que dec?a:
"?Ya cay? la gran Babilonia!
Ya ha sido destruida la ciudad
que ense?? a todos los pa?ses
a pecar y a obedecer a dioses falsos".
9 Luego los sigui? un tercer ?ngel, que dec?a con fuerte voz:
"Si alguno adora al monstruo o a su estatua, o deja que le pongan su marca en la frente o en la mano, 10 Dios se enojar? mucho y lo castigar? duramente. No ser? un castigo suave, sino que lo har? sufrir con fuego y azufre ardiente, y los santos ?ngeles y el Cordero lo ver?n sufrir su castigo. 11 El humo del fuego que lo har? sufrir nunca dejar? de subir, pues los que adoran al monstruo y a su estatua, y tienen la marca de su nombre, nunca dejar?n de sufrir, ni de d?a ni de noche".
12 El pueblo de Dios debe aprender a soportar con fortaleza las dificultades y los sufrimientos. Tambi?n debe obedecer los mandatos de Dios y seguir confiando en Jes?s.
13 Entonces o? una voz del cielo que me dec?a: "Escribe esto: "?Dios bendecir? a los que de ahora en adelante mueran unidos al Se?or Jesucristo!""
Y el Esp?ritu de Dios dice: "As? es, porque ellos descansar?n de todos sus sufrimientos y dificultades, pues Dios los premiar? por todo el bien que han hecho".

El juicio final
14 Luego vi una nube blanca, sobre la que estaba sentado alguien que parec?a un hijo de hombre. Ten?a una corona de oro en la cabeza, y en la mano llevaba una hoz afilada. 15 Y otro ?ngel sali? del templo, y grit? fuertemente al que estaba sentado en la nube: "?Empieza a cortar con tu hoz, y recoge la cosecha! La cosecha de la tierra ya est? madura, y ha llegado la hora de recogerla".
16 El que estaba sentado en la nube pas? la hoz sobre la tierra, y recogi? la cosecha.
17 Entonces sali? del templo otro ?ngel que tambi?n llevaba una hoz afilada. 18 Y del altar sali? el ?ngel que tiene poder sobre el fuego, y le dijo al ?ngel que llevaba la hoz afilada: "?Empieza a cortar con tu hoz! ?Recoge las uvas del vi?edo de la tierra, porque las uvas ya est?n maduras!"
19 El ?ngel pas? la hoz sobre la tierra y cort? las uvas de los vi?edos. Luego las ech? en el recipiente grande que se usa para exprimirlas, y que representa el enojo de Dios. 20 Las uvas fueron exprimidas fuera de la ciudad, y del recipiente sali? tanta sangre que subi? hasta un metro y medio de altura, en una extensi?n de trescientos kil?metros.

Apocalipsis 15
Siete ?ngeles
1 Vi en el cielo algo extraordinario: siete ?ngeles con las ?ltimas siete plagas terribles que vendr?an sobre la tierra. Despu?s de todo eso, el enojo de Dios se calmar?a.
2 Vi tambi?n algo que parec?a un mar de cristal mezclado con fuego. Junto a ese mar estaban de pie los que hab?an vencido al monstruo, los que no aceptaron ser marcados con el n?mero de su nombre ni hab?an adorado a su estatua. Dios les hab?a dado arpas, 3 y con ellas cantaban el canto de Mois?s, dedicado al Cordero. Dec?an:
"Se?or, Dios todopoderoso,
todo lo que t? haces
es grande y maravilloso.
T? eres el Rey del mundo,
todo lo que haces
es correcto y justo.
4 Dios m?o,
todos te honran y te alaban,
pues s?lo t? eres santo.
Todos los pa?ses del mundo
vendr?n a adorarte,
pues bien saben
que eres justo".
5 Despu?s de esto mir? hacia el cielo, y vi que se abr?a el templo. 6 De ?l salieron los siete ?ngeles con las siete plagas terribles que iban a suceder. Estaban vestidos con una tela fina y costosa, limpia y brillante, y se cubr?an el pecho con protectores de oro. 7 Uno de los cuatro seres vivientes le dio una copa llena de vino a cada uno de los ?ngeles. Las siete copas de vino representaban el enojo de Dios, quien vive para siempre. 8 El templo se llen? con el humo que sal?a de la grandeza y del poder de Dios. Y a nadie se le dejaba entrar en el templo antes de que llegaran las siete plagas terribles que llevaban los siete ?ngeles.

Apocalipsis 16
Las siete copas
1 Entonces o? una fuerte voz que sal?a del templo, y que les dec?a a los siete ?ngeles: "Vayan y vac?en las siete copas que representan el enojo de Dios".
2 El primer ?ngel fue y vaci? su copa sobre la tierra, y a todos los que ten?an la marca del monstruo y adoraban su estatua les sali? una llaga terrible y dolorosa.
3 El segundo ?ngel vaci? su copa sobre el mar, y el agua del mar se convirti? en sangre, como la sangre de los que mueren asesinados. As? muri? todo lo que ten?a vida en el mar.
4 El tercer ?ngel vaci? su copa sobre los r?os y sobre los manantiales, y el agua se convirti? en sangre. 5 Luego o? decir al ?ngel que tiene poder sobre el agua:
"Dios, t? eres santo,
vives por siempre,
y tus castigos son justos.
6 Tus enemigos mataron a muchos
de tu pueblo santo,
y tambi?n a tus profetas.
Por eso ahora t?
les das a beber sangre,
?pues se lo merecen!"
7 Y escuch? una voz que sal?a del altar y dec?a: "S?, Se?or Dios todopoderoso, estos castigos son correctos y justos".
8 El cuarto ?ngel vaci? su copa sobre el sol, al cual se le permiti? quemar a la gente. 9 Todos quedaron terriblemente quemados, pero ni aun as? se volvieron a Dios ni lo alabaron. Al contrario, ofendieron a Dios, que tiene poder para suspender esos terribles castigos.
10-11 El quinto ?ngel vaci? su copa sobre el trono del monstruo, y su reino qued? en la oscuridad.
La gente se mord?a la lengua de dolor, porque las llagas los hac?an sufrir mucho. Pero ni aun as? dejaron de hacer lo malo, sino que ofendieron a Dios por el dolor que sent?an; ?ofendieron a Dios, que vive en el cielo!
12 El sexto ?ngel vaci? su copa sobre el gran r?o ?ufrates, y el agua del r?o se sec? para que los reyes del Oriente pudieran pasar.
13 Entonces vi que de la boca del drag?n, de la boca del monstruo y de la boca del falso profeta salieron tres esp?ritus malos que parec?an ranas. 14 Eran esp?ritus de demonios, que hac?an cosas extraordinarias y maravillosas. Salieron para reunir a todos los reyes del mundo para luchar contra Dios todopoderoso. Lo har?n cuando llegue el d?a en que Dios juzgar? a todo el mundo.
15 Por eso el Se?or dice:
"Yo volver? cuando menos lo esperen. Volver? como el ladr?n, que roba en la noche menos esperada. ?Dios bendecir? al que se mantenga despierto y vestido, pues no lo sorprender?n desnudo! ?Ni tendr? nada de qu? avergonzarse!"
16 Los esp?ritus malos reunieron a los reyes en el lugar que en hebreo se llama Harmaged?n.
17 El s?ptimo ?ngel vaci? su copa sobre el aire, y desde el trono que est? en el templo sali? una fuerte voz que dec?a: "?Ya est? hecho!"
18 Y hubo rel?mpagos, voces, truenos y un gran terremoto, m?s terrible que todos los terremotos que han sacudido a la tierra desde que hay gente en ella. 19 El terremoto parti? en tres a la gran ciudad de Babilonia, y las ciudades de todo el mundo se derrumbaron. Dios no se olvid? de Babilonia, sino que la castig? terriblemente, con todo su enojo. 20 Todas las islas y las monta?as desaparecieron, 21 y del cielo cayeron grandes granizos sobre la gente. Los granizos parec?an rocas, pues pesaban m?s de cuarenta kilos. Y la gente insult? y ofendi? a Dios, porque aquellos terribles granizos fueron un castigo muy duro.

Apocalipsis 17
La mujer y el monstruo
1 Entonces vino uno de los siete ?ngeles que ten?an las siete copas, y me dijo:
"Ven; voy a mostrarte el castigo que le espera a esa gran prostituta que est? sentada a la orilla de muchos r?os. 2 Los reyes del mundo se unieron a ella para adorar a dioses falsos, y la gente del mundo hizo lo mismo".
3 Luego, en la visi?n que me mostr? el Esp?ritu de Dios, el ?ngel me llev? al desierto. All? vi a una mujer sentada sobre un monstruo de color rojo. Este monstruo de siete cabezas y diez cuernos ten?a escritos por todo el cuerpo nombres que ofend?an a Dios. 4 Aquella mujer vest?a ropas de color p?rpura y rojo. Se hab?a adornado el cuerpo con oro, piedras preciosas y perlas. En su mano derecha ten?a una copa de oro llena de vino. Ese vino significa que hizo mucho mal y que ador? a dioses falsos. 5 En la frente, esa mujer ten?a escrito un nombre misterioso: "La gran Babilonia, la madre de todas las prostitutas y de todo lo malo y odioso que hay en el mundo". 6 Luego me di cuenta de que la mujer se hab?a bebido el vino y se hab?a emborrachado con ?l. Ese vino representa la sangre del pueblo de Dios y de los que fueron asesinados por mantenerse fieles a Jes?s.
Esta visi?n me sorprendi? mucho, 7 pero el ?ngel me dijo:
"?Por qu? te sorprendes? Yo te voy a explicar el significado secreto de esta visi?n. Voy a decirte qui?n es esa mujer, y qui?n es el monstruo de siete cabezas y diez cuernos que ella monta.
8 "Ese monstruo que has visto es uno que antes viv?a, pero que ya no existe. Sin embargo, saldr? del Abismo profundo, pero s?lo para ser destruido. Y los habitantes de la tierra que no est?n anotados en el libro de la vida desde antes de la creaci?n del mundo, se sorprender?n cuando vean a este monstruo. Antes estuvo vivo, y ahora ya no existe, pero regresar?.
9 "Para entender esto, hace falta sabidur?a: Las siete cabezas son los siete cerros sobre los cuales est? sentada la mujer, y tambi?n representan a siete reyes. 10 Cinco de esos reyes ya han muerto, y uno de ellos reina ahora. El otro no ha reinado todav?a, pero cuando venga reinar? s?lo un poco de tiempo. 11 El monstruo que antes viv?a y ya no existe es uno de esos siete reyes. Regresar? a reinar por segunda vez, y llegar? a ser el octavo rey, pero ser? destruido para siempre.
12 "Los diez cuernos que has visto son diez reyes que todav?a no han comenzado a reinar; pero durante una hora recibir?n poder, y junto con el monstruo gobernar?n como reyes. 13 Los diez reyes se pondr?n de acuerdo, y entregar?n al monstruo su poder y su autoridad. 14 Despu?s, el monstruo y los diez reyes pelear?n contra el Cordero, pero ?l y sus seguidores los vencer?n. El Cordero vencer? porque es el m?s grande de todos los se?ores y el m?s poderoso de todos los reyes. Con ?l estar?n sus seguidores. Dios los ha llamado y elegido porque siempre lo obedecen".
15 El ?ngel tambi?n me dijo:
"Los r?os que has visto, y sobre los cuales se sienta la prostituta, representan pueblos y gente de diferentes idiomas y pa?ses. 16 Los diez cuernos que has visto, lo mismo que el monstruo, odiar?n a la prostituta y le quitar?n todo lo que tiene. La dejar?n desnuda, se comer?n la carne de su cuerpo, y luego la arrojar?n al fuego.
17 "Dios permiti? que los diez reyes hicieran lo que ?l hab?a pensado hacer. Los hizo ponerse de acuerdo para entregarle su poder al monstruo. Y ellos obedecer?n al monstruo hasta que se cumplan todos los planes de Dios. 18 La mujer que has visto representa a la gran ciudad, y su rey domina a todos los reyes del mundo".

Apocalipsis 18
La destrucci?n de Babilonia
1 Despu?s de esto, vi que del cielo bajaba otro ?ngel. Ten?a mucha autoridad, y era tanto lo que brillaba que la tierra se ilumin? con su resplandor. 2 Gritaba con fuerte voz:
"?Por fin cay?
la gran Babilonia!
Ahora es casa de demonios,
escondite de malos esp?ritus,
nido de todas las aves
y cueva de todas las fieras
que odiamos y no debemos comer.
3 En todos los pa?ses
siguieron su ejemplo
y adoraron dioses falsos.
Lo mismo hicieron
los reyes de la tierra.
Los comerciantes del mundo
se hicieron ricos,
pues ella les compr? de todo
para satisfacer sus malos deseos".
4 Entonces o? otra voz del cielo, que dec?a:
"Ustedes son mi pueblo.
Salgan de Babilonia,
y no pequen como ella,
para que no caigan sobre ustedes
las terribles plagas que le vendr?n.
5 Son tantos sus pecados,
que llegan hasta el cielo.
?Dios no se ha olvidado
de ninguno de ellos!
6 Hagan con ella todo lo malo
que ella hizo con otros;
h?ganle pagar el doble
de todo lo malo que hizo.
H?ganla pasar dos veces
por la misma amarga experiencia
que otros tuvieron por su culpa.
7 Ella era muy orgullosa,
y le gustaba vivir con grandes lujos;
?pues ahora h?ganla sufrir!
?dense el lujo de atormentarla!
Porque ella piensa:
"Aqu? me tienen,
sentada en mi trono de reina.
No soy viuda, y nunca sufrir?".
8 Por eso, en un mismo d?a
recibir? todos estos castigos:
hambre, sufrimiento y muerte.
?Ser? destruida por el fuego,
porque el Se?or,
el Dios todopoderoso,
ha decidido castigarla!"
9 Cuando Babilonia arda en llamas, lo lamentar?n los reyes del mundo y llorar?n por ella. Esos reyes, lo mismo que Babilonia, adoraron dioses falsos y vivieron a todo lujo. 10 Pero por miedo a ser castigados junto con ella, se mantendr?n alejados y dir?n:
"?Ay, qu? terrible!
?Pobrecita de ti,
gran ciudad de Babilonia,
gran ciudad poderosa!
?En un abrir y cerrar de ojos,
Dios decidi? castigarte!
11 Tambi?n lo lamentar?n los comerciantes del mundo y llorar?n, pues ya no habr? qui?n les compre nada. Porque Babilonia les compraba 12 cargamentos de oro, plata, joyas y perlas; cargamentos de ropas hechas de lino fino y de seda, de colores p?rpura y rojo; toda clase de maderas finas y olorosas, y objetos de marfil, de bronce, de hierro y de m?rmol; 13 cargamentos de canela y de especias arom?ticas, perfumes y aceites perfumados; cargamentos de vino, aceite, harina fina y trigo; de ganado, ovejas, caballos, carrozas, esclavos y prisioneros de guerra. 14 Y le dir?n a Babilonia:
"Ya no tienes las riquezas
que tanto te gustaban;
has perdido para siempre
todos tus lujos y joyas".
15 Esos comerciantes, que se hicieron ricos vendiendo todo esto a Babilonia, se mantendr?n alejados por miedo a ser castigados con ella. Y entre l?grimas y lamentos dir?n:
16 "?Ay, qu? terrible!
?Pobrecita de ti,
gran ciudad poderosa!
Te vest?as con ropas
de lino fino,
con ropas de color
p?rpura y rojo,
y te adornabas con oro,
joyas y perlas.
17 ?En un abrir y cerrar de ojos
se acab? tanta riqueza!"
Todos los capitanes de barco, los que viajaban por mar, los marineros y los comerciantes se mantuvieron alejados. 18 Y al ver el humo de la ciudad en llamas, gritaron: "?Nunca ha existido una ciudad tan poderosa como Babilonia!" 19 Adem?s, se echaron ceniza en la cabeza para mostrar su tristeza, y entre llantos y lamentos gritaban:
"?Ay, qu? terrible!
?Pobrecita de ti,
gran ciudad poderosa!
Con tus riquezas se hicieron ricos
todos los comerciantes del mar.
?Y en un abrir y cerrar de ojos
has quedado destruida!
20 ?Al?grense ustedes los santos,
que viven en el cielo,
pues Dios ha destruido
a la gran ciudad!
?Al?grense ustedes los ap?stoles,
y ustedes los profetas,
pues Dios ha castigado a Babilonia
por todo el mal que les hizo!"
21 Entonces un poderoso ?ngel tom? una roca, grande como piedra de molino, y la arroj? al mar diciendo:
"Babilonia, gran ciudad poderosa,
?as? ser?s destruida,
y nunca m?s volver?n a verte!
22 ?Nunca m?s se escuchar?
en tus calles
m?sica de arpas,
flautas o trompetas!
?Nunca m?s habr? en tus calles
gente de diferentes oficios,
ni volver? a escucharse en ti
el ruido de la piedra del molino!
23 ?Nunca m?s brillar? en ti
la luz de una l?mpara,
ni se escuchar? la alegr?a
de una fiesta de bodas!
Porque tus comerciantes eran
los m?s poderosos del mundo,
y t? enga?aste con tus brujer?as
a todos los pa?ses".
24 Dios castig? a esa gran ciudad, porque ella es la culpable de haber matado a los profetas y a los del pueblo de Dios. En efecto, ella mat? a muchos en todo el mundo.

Apocalipsis 19
Alegr?a en el cielo
1 Despu?s de esto me pareci? escuchar en el cielo las fuertes voces de much?simas personas, que gritaban:
"?Que todos alaben al Se?or!
Nuestro Dios es poderoso,
y nos ha salvado.
Por eso le pertenecen
el poder y la gloria,
2 porque Dios juzga con justicia
y de acuerdo con la verdad.
Castig? a la gran prostituta,
que ense?? a todo el mundo
a adorar dioses falsos.
Fue castigada por haber matado
a los servidores de Dios".
3 Despu?s volvieron a decir:
"?Que todos alaben a Dios!
Pues el humo del fuego
que hace arder a la gran prostituta,
nunca dejar? de subir".
4 Los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se inclinaron hasta tocar el suelo, diciendo: "?As? sea! ?Que todos alaben a Dios!" Y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono.
5 Entonces o? una voz que ven?a del trono, la cual dec?a:
"?Que todos alaben a nuestro Dios!
?Que lo alabe todo el mundo,
los poderosos y los humildes,
los que lo sirven y lo honran!"

Alabanza
6 Entonces me pareci? o?r las voces de mucha gente. Era como el sonido de cataratas y de fuertes truenos, y dec?an:
"?Que todos alaben a Dios,
el Se?or todopoderoso,
porque ?l ha comenzado a reinar!
7 Alegr?monos,
llen?monos de gozo y alab?moslo,
porque ha llegado el d?a
de la boda del Cordero.
Ya est? lista su esposa,
la cual es la Iglesia;
8 Dios la ha vestido de lino fino,
limpio y brillante".
Ese lino fino representa el bien que hace el pueblo de Dios.
9 El ?ngel me dijo: "Escribe esto: Benditos sean todos los que han sido invitados a la cena de bodas del Cordero".
Y luego a?adi?: "Esto lo dice Dios, y ?l no miente".
10 Entonces me arrodill? a los pies del ?ngel para adorarlo, pero ?l me dijo: "?No lo hagas! Adora a Dios, pues yo tambi?n le sirvo, igual que t? y que todos los que siguen confiando en el mensaje que les dio Jes?s".
Porque el mensaje que Jes?s ense?? es lo que anima a la gente a seguir anunci?ndolo.

La victoria del jinete
11 Entonces vi el cielo abierto, y all? estaba un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, porque ?l era justo cuando gobernaba o cuando iba a la guerra. 12 Sus ojos parec?an llamas de fuego; llevaba muchas coronas en su cabeza, y ten?a escrito un nombre que s?lo ?l conoc?a. 13 Estaba vestido con ropa te?ida de sangre, y su nombre era: "El Mensaje de Dios". 14 Los ej?rcitos del cielo, vestidos de lino fino, blanco y limpio, lo segu?an montados en caballos blancos. 15 De su boca sal?a una espada afilada, que representa su mensaje poderoso; con esa espada conquistar? a todos los pa?ses. Los gobernar? con fuerza, y ?l mismo exprimir? las uvas para sacar el vino que representa el terrible enojo del Dios todopoderoso. 16 En su manto, y sobre el muslo, llevaba escrito este t?tulo: "El rey m?s poderoso de todo el universo".
17 Vi entonces que un ?ngel estaba parado en el sol, y que les gritaba a las aves de rapi?a que vuelan en lo alto del cielo:
"Vengan y re?nanse para la gran cena de Dios. 18 Comer?n carne de reyes, de jefes militares y de valientes guerreros. Tambi?n comer?n carne de caballos y de sus jinetes; comer?n carne de toda clase: de gente libre y de esclavos, de gente importante y de gente poco importante".
19 Entonces vi al monstruo y a los reyes del mundo con sus ej?rcitos. Se hab?an reunido para pelear contra el que estaba montado en aquel caballo blanco, y contra su ej?rcito. 20 El monstruo fue capturado, junto con el falso profeta que en su presencia hab?a hecho maravillas. El falso profeta hab?a enga?ado con milagros a los que se dejaron poner la marca del monstruo y adoraron su estatua. Los dos fueron lanzados vivos a un lago donde el azufre arde en llamas. 21 Luego, con la espada que sal?a de su boca, el que estaba sentado sobre el caballo blanco mat? a todos los soldados del monstruo. Y las aves de rapi?a se dieron un banquete con la carne de ellos.

Apocalipsis 20
Los mil a?os
1 Vi entonces un ?ngel que bajaba del cielo. En su mano llevaba una gran cadena y la llave del Abismo profundo. 2 Este ?ngel captur? al drag?n, aquella serpiente antigua que es el diablo, llamado Satan?s, y lo encaden? durante mil a?os. 3 Lo arroj? al Abismo, y all? lo encerr?. Luego asegur? la puerta y le puso un sello para que el drag?n no pueda salir a enga?ar a los pa?ses, hasta que se cumplan mil a?os. Despu?s de eso, el drag?n ser? puesto en libertad por un corto tiempo.
4 Luego vi unos tronos, y en esos tronos estaban sentados los que hab?an sido asesinados por mantenerse fieles a la ense?anza de Jes?s y al mensaje de Dios. Ellos no hab?an adorado al monstruo ni a su estatua, ni se hab?an dejado poner su marca en la frente ni en las manos. Ellos volvieron a vivir, y Dios les dio tronos para que gobernaran con el Mes?as durante mil a?os. 5-6 Ellos son los primeros que volver?n a vivir; pues han recibido una gran bendici?n y forman parte del pueblo especial de Dios. Nunca ser?n separados de Dios, sino que ser?n sacerdotes de Dios y del Mes?as, y reinar?n con ?l durante mil a?os. El resto de los muertos no volver? a vivir hasta que se cumplan los mil a?os.

Derrota de Satan?s
7 Cuando se cumplan los mil a?os, Satan?s ser? liberado de su prisi?n, 8 y saldr? a enga?ar a los pa?ses de Gog y Magog, que representan a todos los pa?ses de este mundo. Satan?s reunir? para la guerra a los ej?rcitos de esos pa?ses; sus soldados no se pueden contar, como tampoco se puede contar la arena del mar. 9 Ellos recorrer?n todo el mundo, y rodear?n al pueblo de Dios y a su ciudad amada, pero saldr? fuego del cielo y los quemar? por completo. 10 Y el diablo, que los hab?a enga?ado, ser? arrojado al lago donde el azufre arde en llamas, donde tambi?n fueron arrojados el monstruo y el falso profeta. All? ser?n atormentados todos ellos para siempre, de d?a y de noche.

El juicio final
11 Entonces vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en ?l. Y en su presencia desaparecieron la tierra y el cielo, y nadie volvi? a verlos. 12 Y vi que todos los que hab?an muerto, tanto los humildes como los poderosos, estaban de pie delante del trono. Y fueron abiertos los libros donde est? escrito todo lo que cada uno hizo. Tambi?n se abri? el libro donde est?n escritos los nombres de todos los que vivir?n con Dios para siempre. Los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que hab?an hecho y con lo que dec?an los libros. 13 Los que murieron en el mar se presentaron delante de Dios para que ?l los juzgara, y lo mismo hicieron los que estaban en el reino de la muerte. Todos los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que hab?an hecho. 14 Luego, la Muerte y el reino de la muerte fueron lanzados al lago de fuego. Los que caen en este lago quedan separados de Dios para siempre, 15 y all? fueron arrojados todos los que no ten?an sus nombres escritos en el libro de la vida eterna.

GANA DINERO