GANA DINERO CON TU E-MAIL

 

 

S?bado, 08 de septiembre de 2007
Trabajos anteriores acerca de los pterosaurios concluyeron que algunas especies se alimentaban pescando a vuelo rasante sobre la superficie del agua, manteniendo sus bocas abiertas, pero un nuevo estudio derriba esta suposici?n, mostrando que este tipo de estrategia de alimentaci?n era altamente improbable en estos animales.

Con el prop?sito de imaginar los comportamientos, h?bitos y estilos de vida de animales hoy extintos, la paleontolog?a generalmente depende de la extrapolaci?n a partir de especies actuales. Los cient?ficos identifican caracter?sticas anat?micas compartidas, e infieren de all? estilos de vida compartidos. Este m?todo se suele emplear para predecir la dieta de una especie extinta bas?ndose en comparaciones de dientes, o se emplea para concluir que las especies con grandes ojos eran nocturnas. Sin embargo, este nuevo estudio realizado por Stuart Humphries, Richard Bonser, y otros colegas suyos, nos demuestra que debemos ser precavidos con tales suposiciones.

Humphries y sus colegas de las universidades de Portsmouth, Reading y Sheffield, en el Reino Unido, investigaron los mecanismos de alimentaci?n de los pterosaurios empleando una gran variedad de ingeniosas t?cnicas de experimentaci?n y de modelaci?n aerodin?micas. Compararon las fuerzas que act?an sobre una moderna ave que se alimenta pescando a vuelo rasante, del g?nero Rhynchops, con las fuerzas que deb?an haber actuado sobre el pterosaurio.



Su conclusi?n es que el tama?o de estos colosales animales no pod?a permitirles alimentarse de la manera previamente descrita, ya que la fuerza de arrastre experimentada por un pterosaurio de alrededor de una tonelada de peso le hubiera impuesto un gasto energ?tico excesivamente elevado.

Los autores de la investigaci?n tambi?n revelan que los pterosaurios m?s peque?os y livianos, que pudieron haber logrado superar esta barrera energ?tica del arrastre, eran igualmente improbables candidatos para esta forma de alimentaci?n, ya que carec?an de las numerosas adaptaciones del cuello y del cr?neo vistas en los p?jaros pescadores modernos.

En definitiva, este estudio contradice la suposici?n no demostrada de que el arrastre o resistencia al avance es un costo no relevante del vuelo, ofreciendo a cambio una explicaci?n para la relativa escasez de esta estrategia de alimentaci?n, encontrada s?lo en tres aves modernas, todas del g?nero Rhynchops.

Los pterosaurios eran un grupo impresionante, con algunos sobrecogedores ejemplares cuya apertura de extremo a extremo de las alas alcanzaba hasta 12 metros.