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S?bado, 08 de septiembre de 2007
Unos cient?ficos han hecho un sorprendente descubrimiento al examinar la relaci?n entre intensidad y duraci?n de una sesi?n de ejercicios f?sicos, y el tiempo en que se mantienen sus beneficios. A simple vista, parece tener sentido que cuanto m?s intenso sea el ejercicio, mejores y m?s duraderos ser?n los efectos sobre el cuerpo, y hasta cierto punto ello es cierto. Sin embargo, seg?n este nuevo estudio, una cantidad modesta de ejercicio moderadamente intenso es la mejor manera de disminuir de manera significativa el nivel en sangre de un marcador clave, vinculado a un riesgo alto de desarrollar enfermedades cardiacas y diabetes. Parad?jicamente, un ejercicio m?s intenso no parece lograrlo.

"Algunas de las ventajas derivadas de un r?gimen de ejercicios moderado parecen mantenerse mucho m?s tiempo que las obtenidas mediante un programa m?s riguroso de ejercicios", destaca el autor principal del estudio, Cris Slentz, fisi?logo del ejercicio en el Centro M?dico de la Universidad Duke.

Slentz, y William Kraus, cardi?logo del mismo centro m?dico, examinaron a 240 personas de mediana edad, sedentarias, distribuidas al azar entre cuatro grupos. Tres de ellos eran grupos en los que se someti? a sus integrantes a programas de ejercicios: un grupo con gran cantidad e intensidad de ejercicio, otro con baja cantidad pero alta intensidad, y el tercero con cantidad baja e intensidad moderada. Las sesiones de ejercicios inclu?an actividad en una cinta m?vil y en una bicicleta est?tica.

Los miembros del cuarto grupo eran s?lo sujetos de control para establecer luego comparaciones con los de los dem?s grupos. Los integrantes de este cuarto grupo no hac?an ejercicio.

Los participantes pasaron por un periodo preparatorio de dos a tres meses, permaneciendo luego seis meses siguiendo sus respectivos programas. Los cient?ficos midieron en la sangre de los participantes los niveles de las prote?nas que transportan colesterol y l?pidos (HDL, LDL y triglic?ridos) al comienzo de sus programas, y a las 24 horas, 5 d?as, y 15 d?as despu?s de que terminaron dichos programas.

Los investigadores estaban especialmente interesados en averiguar qu? suced?a despu?s de que los participantes abandonasen su programa de ejercicios. Si bien hay muchos estudios que demuestran las ventajas del ejercicio, tambi?n se sabe que en la vida real, las personas no siempre siguen a rajatabla sus programas, abandon?ndolos a veces durante una temporada. Por ello, los investigadores deseaban medir cu?nto tiempo se mantienen los beneficios ganados.

Encontraron que para la mayor parte de los individuos, la cantidad de ejercicio no cambi? perceptiblemente los niveles de LDL. Los niveles de HDL, sin embargo, tendieron a mejorar con la duraci?n y la intensidad de las sesiones de ejercicio, y los beneficios se mantuvieron por un cierto plazo.

Pero el hallazgo quiz?s m?s interesante es que una sesi?n modesta de ejercicio, tanto en duraci?n como en intensidad, como por ejemplo caminar apenas 30 minutos por d?a, disminu?a de manera notable los niveles de triglic?ridos. Los triglic?ridos son las sustancias que llevan las grasas a trav?s del cuerpo, y son tambi?n un buen indicador de la resistencia a la insulina, un marcador de la diabetes. Al bajar los niveles de triglic?ridos, disminuye el riesgo de enfermedad cardiaca y de diabetes.

"Un programa de ejercicios apropiado parece poder disminuir la resistencia a la insulina de una persona en apenas algunos d?as", explica Kraus. "Tambi?n nos sorprendi? ver que los niveles bajos de triglic?ridos permanec?an igualmente bajos dos semanas despu?s de abandonar los ejercicios". En cambio, sesiones m?s largas o intensas de ejercicio no lograban en ese aspecto un resultado tan bueno.
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