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sábado, 15 de septiembre de 2007
Sensores oceanográficos miniaturizados colocados en elefantes marinos Mirounga leonina han proporcionado a los científicos una ventana sin precedentes hacia las vidas secretas de estos animales. Las mediciones revelan en detalle a dónde van en sus expediciones alimentarias de invierno, dónde encuentran alimento y dónde no, y ayudan a explicar por qué algunas poblaciones han permanecido estables desde 1950 mientras otras han sufrido un declive.

Hasta hace poco, la respuesta de los grandes depredadores marinos a la variabilidad medioambiental había sido casi imposible de observar de manera directa.

El trabajo ha sido realizado por un equipo internacional que incluye científicos de Francia, Estados Unidos, y el Reino Unido, además de investigadores australianos de la Universidad de Tasmania, del Centro Cooperativo de Investigación del Clima y el Ecosistema Antárticos, y del CSIRO.

Se colocaron sensores en 85 elefantes marinos pertenecientes a colonias importantes, permitiendo ello su seguimiento durante la mayor parte del invierno antártico. El registro más extenso fue de 326 días. Se obtuvieron hasta 30.000 perfiles de temperatura y salinidad.

A través del registro simultáneo de movimientos, comportamientos de buceo y condiciones oceanográficas, los nuevos sensores permiten a los investigadores examinar en detalle cómo los elefantes marinos responden a cambios en las condiciones marinas.

La mayor parte de lo que los científicos saben sobre los elefantes marinos se ha basado en observaciones efectuadas cuando llegan a islas subantárticas para procrear, y los datos recogidos en tales ocasiones no suelen ir mucho más allá de cuestiones elementales como el número y condición física de los animales. En particular, los científicos no han tenido modo alguno de estudiar cómo interactúan con su entorno oceánico, incluyendo sus presas.

Las nuevas mediciones han permitido a los investigadores por vez primera confeccionar mapas circumpolares de las áreas que les proporcionan buena alimentación, así como de las áreas donde las condiciones son menos favorables.

Las mediciones oceanográficas recolectadas han proporcionado una visión detallada del comportamiento alimentario de los elefantes marinos en relación con rasgos oceanográficos. Los valores de temperatura y salinidad medidos muestran que estos animales buscan masas de agua muy específicas.

Una intrigante sorpresa ha resultado ser que las preferencias alimentarias de los elefantes marinos del Atlántico son muy diferentes de las de los elefantes marinos marcados en las islas de Kerguelen y Macquarie, en los sectores índico y pacífico del Océano Antártico.

Los investigadores piensan que el hecho de que sus poblaciones tengan diferentes estrategias alimentarias podría explicar por qué las cantidades de ejemplares en el Índico y el Pacífico disminuyeron entre las décadas de 1950 y 1970, mientras que las poblaciones atlánticas permanecían estables.

Los elefantes marinos del Índico y del Pacífico tienen que viajar más de mil kilómetros extra con respecto a la distancia que cubren los del Atlántico durante su migración invernal. La cantidad adicional de energía gastada debería significar menos energía para la procreación en años de poca abundancia de alimentos.
Publicado por TODOVENTAX @ 11:14  | ZOOLOGIA
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