GANA DINERO CON TU E-MAIL

 

 

Martes, 16 de octubre de 2007
A pesar de que los humanos podemos enorgullecernos de ser una especie muy evolucionada, el comportamiento de la mayor?a todav?a es comparable al del Neandertal t?pico cuando se trata de escoger una pareja, seg?n la investigaci?n de Peter Todd, cient?fico cognitivo de la Universidad de Indiana. En un nuevo estudio, Todd y sus colegas han encontrado que, a pesar de que los individuos implicados puedan afirmar lo contrario, la belleza es un ingrediente clave para los hombres; mientras que las mujeres, el m?s exigente de los sexos, aprecian la seguridad material y el compromiso.

Esta f?rmula ha sido ?til para los humanos a lo largo del tiempo, y el modelo de hembras exigentes se refleja en la mayor?a de los mam?feros.

"Las teor?as evolutivas en la psicolog?a sugieren que hombres y mujeres deber?an ofrecerse cualidades de distinta clase uno al otro, y cuando observamos las elecciones de pareja que las personas hacen en la actualidad, ciertamente hallamos evidencias de esto", explica Todd. "Los individuos de ?pocas antiguas que hicieron su elecci?n de pareja de tal manera (mujeres ofreciendo su atractivo f?sico a cambio de obtener hombres de mayor calidad, y los hombres buscando cualquier mujer atractiva que los aceptara) habr?an tenido una ventaja evolutiva, con un mayor n?mero de descendientes en debidas condiciones".

Esto no es pol?ticamente correcto, pero es lo que demuestran las evidencias. Los participantes en el estudio de Todd estaban verbalmente de acuerdo en que ese enfoque "primitivo" a la hora de seleccionar pareja es incorrecto, pero sus acciones dijeron algo diferente.

El estudio us? una sesi?n de citas r?pidas en Alemania para comparar lo que las personas afirman querer que tenga su pareja, con lo que tiene aquel o aquella a quien finalmente escogen. Las citas r?pidas, una forma cada vez m?s popular de conocerse para solteros, constan de sesiones en las que hombres y mujeres tienen numerosas "minicitas" con hasta 30 personas distintas, que duran siempre de tres a cinco minutos. Despu?s de cada cita, el hombre y la mujer seleccionan una casilla en una tarjeta para apuntar si desear?an volver a ver a la persona otra vez. Todd y sus colegas describieron tales eventos de citas r?pidas como un "microcosmos donde las selecciones de pareja se realizan secuencialmente de forma r?pida y m?s formal que en la vida diaria".

Para el estudio de Todd, se solicit? a 46 adultos en una sesi?n de citas r?pidas que, antes de que comenzara, rellenaran un cuestionario valor?ndose a s? mismos y a su pareja ideal de acuerdo a caracter?sticas evolutivamente relevantes, tales como su atractivo f?sico, estado financiero presente y futuro, salud, y calidad como progenitor.

Como Todd se esperaba, los participantes afirmaron que quer?an encontrar alguien similar a ellos, una respuesta socialmente aceptable. Pero una vez que las sesiones comenzaban, los hombres buscaban las mujeres m?s atractivas; y las mujeres eran atra?das por la riqueza material y la seguridad, fijando los requisitos que deb?a cumplir un hombre para que les interesara, de acuerdo a cu?n atractivas se ve?an a s? mismas. Y otro dato inequ?voco: mientras los hombres como promedio quer?an ver a la mitad de las mujeres nuevamente, las mujeres quer?an encontrarse de nuevo con s?lo un tercio de los hombres.
(0)  | Enviar