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Martes, 30 de octubre de 2007
Investigadores del Grupo de Biomecatr?nica del MIT han creado un dispositivo que aligera la carga para las personas que llevan mochilas o equipos pesados.

Su invento, un exoesqueleto, puede soportar gran parte del peso de una mochila pesada y transferirlo directamente a tierra para eliminarlo con eficacia de la espalda de la persona que lleva el dispositivo.

El prototipo actual puede asumir con ?xito el 80 por ciento de una carga de m?s de 30 kilogramos transportada por una persona en la espalda. El modelo actual dificulta el andar natural de la persona que lo lleva, pero el alivio de peso de la carga definitivamente compensa esa incomodidad, con una reducci?n significativa de la tensi?n en la porci?n superior de su cuerpo.

El equipo de investigaci?n ha sido dirigido por Hugh Herr, investigador principal del Grupo de Biomecatr?nica y profesor del MIT.

Herr espera en el futuro crear y fabricar a escala comercial dispositivos de soporte corporal que puedan ser ?tiles en muchos ?mbitos. Por ejemplo, exoesqueletos para piernas, capaces de ayudar a las personas a correr para que se cansen menos, as? como de aliviarles parte del peso de grandes cargas que lleven a la espalda.

Los exoesqueletos podr?an incrementar el peso que una persona puede transportar, disminuyendo la probabilidad de una lesi?n en una pierna o en la espalda, y reducir el nivel de esfuerzo que debe afrontar la persona.

La persona que porta el exoesqueleto pone sus pies en botas atadas a una serie de tubos que suben por las piernas hasta la mochila transfiriendo su peso a tierra. Resortes en los tobillos y la cadera, y un dispositivo de amortiguamiento en las rodillas, permiten al exoesqueleto aproximarse al movimiento de locomoci?n de las piernas humanas, con una potencia externa de entrada muy peque?a: un vatio.

Otros equipos de investigaci?n han producido exoesqueletos que pueden transportar con ?xito una carga, pero requieren de una fuente de energ?a grande (aproximadamente 3.000 vatios, suministrados por un motor de gasolina).

Cuando los investigadores del MIT probaron su dispositivo, encontraron que aunque la carga transportada en la espalda por el usuario se aligeraba, la persona que transportaba la carga ten?a que consumir un 10 por ciento m?s de ox?geno que lo normal, debido al esfuerzo extra de compensaci?n por la interferencia en el modo de andar.

El equipo espera revisar el dise?o para que el exoesqueleto emule mejor el movimiento de las piernas humanas, posibilitando as? para el usuario una forma m?s natural de andar.