GANA DINERO CON TU E-MAIL

 

 

Domingo, 16 de noviembre de 2008

Durante varias décadas, los científicos han pensado que el Sistema Solar se formó como resultado de la onda expansiva de una estrella que explotó (una supernova); tal onda expansiva contribuyó de manera decisiva al colapso de una densa nube de gas y polvo que a raíz del mismo se contrajo para formar el Sol y los planetas.



Pero los modelos detallados de este proceso de formación sólo han funcionado bajo la suposición simplificada de que las temperaturas durante estos violentos eventos fueron constantes. Ahora, unos astrofísicos del Departamento de Magnetismo Terrestre (DTM, por sus siglas en inglés) del Instituto Carnegie han demostrado por primera vez que una supernova pudo ciertamente haber activado la formación del Sistema Solar bajo las condiciones más probables de un rápido calentamiento y el subsiguiente enfriamiento. Los resultados de su trabajo han resuelto este debate de larga duración.

"Desde los años setenta, hemos obtenido evidencias químicas de los meteoritos apuntando a que una supernova activó la formación de nuestro Sistema Solar", comenta el autor principal del nuevo estudio, Alan Boss, del Instituto Carnegie. "Pero el problema ha estado en los detalles. Hasta este nuevo estudio, los científicos no habían podido elaborar un escenario coherente donde el colapso de la nube se activara al mismo tiempo que eran inyectados en ésta los isótopos recién creados por la supernova".


(0)  | Enviar