GANA DINERO CON TU E-MAIL

 

 

Domingo, 02 de octubre de 2011

Según un estudio reciente, las poblaciones de medusas están aumentando de manera notable en todos los sistemas marinos del planeta; en poco tiempo pasarán a ser la fauna dominante del ecosistema desplazando a los peces que actualmente ocupan dicha posición. Ambos grupos son zooplanctívoros: se alimentan de invertebrados de pequeño tamaño que viven flotando en el agua, principalmente crustáceos. Esto puede parecer una anécdota, pero tiene implicaciones importantes.
Los cnidarios, grupo al que pertenecen las medusas, se encuentran entre los animales más antiguos que siguen vivos. La clave de su supervivencia es que han seguido adaptándose al medio en que viven mediante una estrategia curiosa: han cargado su cuerpo de agua, con lo que han conseguido aumentar su tamaño, consiguiendo igualarlo al de los peces con los que compiten por la comida.

La forma de cazar de esta especie es muy distinta de la de los peces; mientras que estos últimos tienen ojos, las medusas son ciegas y, debido al aumento de su tamaño, se han hecho muy lentas. Para contrarrestar esta discapacidad, crean corrientes de agua que lleven al plancton hacia ellos, para después inmovilizar a sus seres vivos con veneno y consumirlos.
 
Todo esto sitúa a los peces zooplanctívoros y las medusas al mismo nivel, aunque son otros los factores que ponen la balanza de parte de las segundas. Un factor global es la sobreexplotación pesquera, que reduce las poblaciones de numerosas especies y decanta la balanza hacia estos invertebrados. A su vez, también les favorece el aumento de la temperatura de las aguas en algunos mares.
El incremento de las poblaciones de cnidarios tiene dos consecuencias principales: pocos animales se alimentan de medusas, ya que están compuestas principalmente por agua y proporcionan muy poca energía cuando son consumidas; por otra parte, su movilidad es muy reducida y se agrupan formando "bosques" o bancos, dificultando el tránsito de otras especies.
 
Sin embargo, no todos los científicos están de acuerdo con estas conclusiones: Carlos Duarte, del IMEDEA, uno de los más respetados especialistas en este campo, considera que el aumento en las poblaciones del Mediterráneo "podría ser un fenómeno local y reversible". Las poblaciones de manera natural fluctúan, y no es raro que pasen épocas de crisis tras lo cual se recuperan. En el caso concreto del Mediterráneo, la explotación de sus recursos pesqueros viene de lejos. Actualmente se están llevando a cabo numerosos esfuerzos para recuperarlos. Habrá que esperar, por tanto, a tener más datos para confirmar esta teoría, que de momento parece ser acertada.


(0)  | Enviar